En ese sentido, manifestó que en el 2021 la política tributaria debe apuntar a incentivar la formalización de las Mipymes para que todos contribuyan en la medida de sus capacidades y ayudar a aquellos que no pueden cumplir.

“Tenemos que trabajar fuertemente en el aspecto fiscal, financiero (e) impositivo de este país a modo de que quienes movemos la economía podamos respirar un poco y salir adelante porque de otra manera es muy difícil”, refirió Grassi.

Mencionó que las medidas otorgadas por el Gobierno al sector gastronómico, hotelería, entretenimiento y eventos fueron a media. Explicó que el pedido fue un afloje en el pago de impuestos, la tarifa de la ANDE y pagar en un porcentaje menor el IPS, pero aclaró que el pedido no fue un subsidio.

El Gobierno no concedió la cuestión de IPS y ANDE, solo aceptó reducir el IVA. Pero “de qué nos sirve que nos reduca del 10 al 5% si la gente no va a consumir, no se factura”, expresó.

Indicó que en el sector gastronómico algunas personas se ingeniaron para poder producir alimentos desde sus casas para vender en los barrios. Sin embargo, a estos pequeños negocios no se les exigió los mínimos estándares que se exigen a los formales. Por lo tanto, “lo que nosotros simplemente exigimos es que así como se nos mide, se nos exige a nosotros ciertos estándares de calidad, de limpieza y de contribución tributaria también se exija a los demás a modo de tener nuevamente una libre competencia con igualdad de oportunidades”, refirió.