Paraguay, lo hiciste bien

Cuando era mucho más joven, carecía de conocimiento respecto al Rally Dakar pues el centro de mi atención no era otro sino el Gran Circo (la Fórmula 1 para los lectores no vinculados al motor), pero con el tiempo este certamen del Rally Raid fue ganando mi atención. Los años pasaron y la suspensión en 2008 dejó en stand by mi seguimiento a la categoría. Traerlo a Sudamérica al año siguiente fue una decisión valerosa…Ya se imaginan las expectativas posteriores.

“¿Y cuando llega esto a Paraguay? ¿Nos van a tener en cuenta? ¿Puede nuestro pequeño país albergar un evento de jerarquía mundial?” El “sí” se hizo esperar por siete años. La afición tuerca paraguaya lo celebró como si aceptara una petición de matrimonio. El reto de organizar el Dakar en Paraguay estaba en marcha tras los “ensayos” del Desafío Guaraní.

La expectativa creció desmesuradamente hasta que en la última semana del año se materializó en una realidad imborrable ya no solo para los locales, sino para los extranjeros mismos. Paraguay fue puesta en una vitrina y 1.200 millones de personas en todo el mundo lo verían. El calor implacable no impidió el disfrutar el Dakar Village, la gente se congregaba para ser partícipe de las actividades en tanto veían llegar a los vehículos al parque cerrado con una sonrisa en sus rostros, ni hablemos del lleno en la largada.

Las ovaciones estuvieron a la orden del día para todos: debutantes, novatos, veteranos, campeones… todos recibieron el cariño y los buenos deseos del público de terminar o ganar el Dakar que terminará lejos de nuestra costanera capitalina, y es bien sabido que no todos los que pasaron detrás del Palacio de los López verán la bandera a cuadros.

Tras celebrar la largada, era tiempo de trasladarse a Atyra. Aunque los centenares de participantes se “mimetizaron” con el tráfico habitual, no pasaron desapercibidos. El paraguayo mostró su calidez una vez más. Acogió a los pilotos a guarecerse del calor o saciar el hambre y la sed como si fuese el vecino con quien comparte rondas interminables de Tereré. Y el gesto quedó en sus corazones como en las tantas fotografías que inmortalizaron esos momentos.

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Emiliano Spataro resguardándose del calor.

Se respetaron las medidas dispuestas yse mantuvo el orden y la limpieza. Esos efímeros pero desafiantes 39,8 kilómetros para los pilotos (que incluso tuvieron sus inconvenientes) eran también una prueba para los espectadores del acato a las reglas de seguridad. Y todo salió “a pedir de boca”. El Paraguay, por el que se lucha día a día, es el que se vio durante estos días.

Por eso te saludo, Paraguay. Porque abriste las puertas no sólo a futuras posibilidades de expandir del Dakar, sino que tu carta de presentación recorrió el mundo entero, lo suficiente como para atraer otros eventos jerárquicos del deporte motor el día de mañana. Nos permitiste soñar con más y tu imagen puede hacerlo posible.

Nasser Al-Attiyah fotografiándose con aficionados.

Nasser Al-Attiyah fotografiándose con aficionados.

Te construimos y te sostenemos entre todos; aún cuando tenemos falencias por mejorar, nos hacés pisar fuerte pensando en el futuro. Con el Rally Dakar lo hiciste bien, lo mejorás y sé que en el futuro lo volverás a lograr

¡¡Salud, tierra de leones!!

2 Comentarios

Edelira mendez

Sencillamente brillante el Dakar.!!!!!!
Falta adentrarse al Chaco.!!!!@!!

Junior Ramirez

QUE MEJOR QUE RECIBIR EL 2017 CON ESTAS PALABRAS QUE TE DAN “Pirî” de los pies hasta la nuca. ME PONGO DE PIE Y APLAUDO !! ESTO ES PARAGUAY SEÑORAS Y SEÑORES.

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