Lo puso en práctica un líder de la década del 90. Fue un éxito electoral, un fracaso político y una tragedia para el país. En 2018 y después de 20 años, quizás tu voto vuelva a valer el doble.


Este jueves, los sectores pro-enmienda tenían los votos necesarios para aprobar la iniciativa. ¿Por qué entonces ni siquiera presentaron el proyecto? Porque los liberales llanistas pusieron una condición; qué Fernando Lugo demostrara “su compromiso” votando a favor de la enmienda.

Lugo no aceptó y la cosa quedó “stand-by” o quizás peor. ¿Por qué?

Por un lado, para los llanistas es inaceptable que Lugo los obligue a hacer el trabajo sucio y él se mantenga al margen.

Por el otro, el expresidente no está dispuesto a ceder y menos si la presión se hace de una manera que él entiende como “chantaje”.

Pero ¿Es por esto no más? No.

Es que Lugo y sus dirigidos (o dirigibles) tienen un Plan B. ¿En qué consiste?

En reeditar la fórmula que usó Lino Oviedo en 1998 para competir estando proscrito.

Si señores, la idea de Lugo es aliarse con el llanismo, poner a un liberal de ese sector (Blas Lanzoni) como vice, inscribir la dupla y esperar la decisión de la justicia. Si no se le permite competir, su vice sería el candidato y el su “jefe de campaña”.

Así no más. Así qué quizás, en 2018, Lugo se disfrace de Lino O, Blas Lanzoni de Cubas Grau y otra vez tu voto valga doble.