Realizador presenta su visión de la crisis portuguesa

El realizador portugués Miguel Gomes presentó hoy en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (sur de España) su trilogía “Las mil y una noches”, una narración coral de seis horas en la que expone, en tres filmes, historias de cómo Portugal ha soportado la crisis y las políticas de austeridad.


Gomes (Lisboa, 1972) explicó a Efe que la idea de rodar esta película, cuya segunda parte representará a Portugal en la próxima edición de los Óscar, le surgió cuando su hija, de cinco años, le preguntó si no le había podido comprar lo que le había pedido por culpa de “la crisis”.

“¿Cómo un niño de cinco años conocía esa palabra, que yo no sabía lo que significaba cuando tenía esa edad? Entonces quise contar en una película este tema, que ha afectado a toda la gente, una película en la que pudiésemos hablar de la crisis, pero contando historias, como se les cuentan a los niños”, señaló.

“Las mil y una noches”, una de las producciones cinematográficas europas más ambiciosas de este año, se compone de tres películas: “El inquieto”, “El desolado” y “El embelesado”, en las que, ayudado por “la agilidad” que le han proporcionado varios equipos de periodistas, Gomes narra diferentes historias relacionadas con la crisis, que enlaza con cuentos de “La mil y una noches”.

El realizador luso mezcla la dura realidad de la crisis con la fabulación exótica de los cuentos de Sherezade e incluye pasajes oníricos asociados al poder y el sexo, a animales simbólicos de lo luso, como el gallo.

Todo ello en una narración siempre teñida por “un registro de farsa”, porque “el humor forma parte de mi personalidad” y la ironía también impregna “Las mil y una noches”, según señaló Gomes en rueda de prensa.

“El humor contrasta con el poder duro que han sufrido todos los portugueses; era bueno y justo invertir eso”, explicó.

Justificó haber realizado esta trilogía porque el clásico literario “tampoco es un libro pequeño”, evocó que la edición que leyó se componía también de tres volúmenes y confesó que, cuando rodaba la película, “no pensábamos en la estructura, solo en rodar; en el montaje es cuando descubrimos que teníamos tres partes, con personalidades muy distintas, que podían ser tres películas”.

E ironizó: “Son tres partes y una verdadera, como la Santísima Trinidad”.

El rodaje de esta coproducción luso, francesa, alemana y suiza se prolongó durante más de un año y, aunque, según Gomes, cada una de las tres películas “es autónoma”, también existen elementos comunes como la canción “Perfidia”, que aparece en las tres con versiones distintas. “Es algo que se repite pero que a la vez se transforma”, explicó.

El director luso no ha querido contar una única historia, porque “contra las políticas de austeridad, de que sólo una política era posible contra la crisis, hemos intentado hacer una película de multiplicidades y de diversidad”, matizó.

En esta trilogía no se identifica directamente al culpable de la crisis, porque Gomes rehuye “el problema no solo portugués, sino ibérico” de estar siempre “confrontando con el problema de la culpa”, lo que achaca a las raíces católicas de la península.

Sí ha querido, en cambio, narrar con claridad “el deseo de la gente de Portugal de que la política de austeridad terminase cuanto antes”.

Y tampoco ha querido valorar las críticas de un sector de la sociedad portuguesa a esta producción aunque ha dedicado su estreno en Sevilla al derrocado gobierno de centro-derecha portugués, “al que le debo tanto”.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario