Volver a Fritz Lang con seis largometrajes de ficción subtítulados al español

El Ciclo de Cine ‘Volver a Fritz Lang’ se desarrollará en el Instituto Cultural Paraguayo Aleman Goethe Zentrum. La muestra está integrada por seis clásicos esenciales de su primer período alemán, en versiones restauradas a nuevo en formato digital.

Considerado uno de los grandes creadores de formas de la historia del cine, Fritz Lang (1890–1976) fue un director seminal en el desarrollo del cine alemán de los años 20. Empujado por el nazismo, se exilió en Hollywood durante dos décadas (1936-1956), para luego regresar a filmar sus últimas películas en Alemania. Sobre la vieja polémica acerca de cuál de sus períodos fue más importante y fructífero, se explayó largamente el cineasta Mariano Llinás en el número 1 de la flamante Revista de Cine. Allí escribió, en su conclusión:

Podría decirse que la odisea de Lang termina bien. Vuelve a casa, vuelve a Mabuse y a que nadie le diga lo que tiene que hacer. Vuelve a ser considerado un maestro y no un empleado. Pero pocos vuelven a ver aquellas proezas de los años 20 y a Metrópolis la vuelven una especie de Victoria de Samotracia del cine, y hasta un imbécil italiano le pone música.

Afiche del evento

Afiche del evento

Y se sigue hablando de esos años de esclavitud, como años en los que fuiste grande. Raro es tu destino, Lang. Raro y triste, como el del cine. Yo también hago cine, y si cuando me muera aparecen unos que dicen que lo mejor de mí está en las publicidades que hice o en los documentales sobre la Antártida o sobre Victoria Ocampo, sospecho que mis huesos se revolverán, como se deben revolver ahora los tuyos. Nadie te ve como un mártir; yo sí. Y si viene uno y me habla de Rancho Notorious como una película muy linda, Lang, yo le respondo: “-Yo prefiero M”.

Yo prefiero M, Lang”.

Los Nibelungos – Primera parte: La muerte de Sigfrido

(Die Nibelungen – 1. Teil: Siegfrieds Tod; Alemania, 1923-1924,143’)

Con Paul Richter, Margarethe Schön, Theodor Loos.

Adaptación de una serie de leyendas germanas sobre los Nibelungos, el film de Lang narra la historia de Sigfrido, hijo de un rey que, tras forjar una maravillosa espada, debe volver al castillo de su padre. Sin embargo, impresionado por la bella princesa Krimilda, decide conquistarla. Abandona entonces el castillo paterno con el propósito de vencer a un dragón, cuya sangre hace invulnerable al que se baña en ella.

Los Nibelungos – Segunda parte: La venganza de Krimilda

(Die Nibelungen – 2. Teil: Kriemhilds Rache; Alemania, 1924, 150’).

Con Paul Richter, Margarethe Schön, Theodor Loos.

Viuda tras la muerte de Sigfrido, Krimilda se casa con el bárbaro rey de los hunos con el propósito de ejecutar su plan de venganza.

El expresionismo de Lang, arquitectónico y monumental, épico y solemne en oposición al lirismo de Murnau, tuvo ocasión de demostrar su madurez en esta colosal y wagneriana epopeya, que estuvo a la altura de la megalomanía de la Ufa, el estudio donde fue concebida. “Lang aplica en forma magnífica el claroscuro y extrae de él imágenes cautivantes”, Lotte Eisner en su libro La pantalla diabólica.

https://www.youtube.com/watch?v=TbbTdd-By8s

Metrópolis

(Metropolis; Alemania, 1926,146’)

Con Brigitte Hel, Alfred Abel, Gustav Froelich.

La ciudad del futuro ya nunca se pudo imaginar demasiado diferente de cómo la soñó Metrópolis. La obra maestra de Lang ahora en su versión definitiva, restaurada por la Fundación Murnau de Wiesbaden a partir de la copia íntegra del film encontrada en el Museo del Cine de Buenos Aires.

… Para las masas de la ciudad subterránea de Metrópolis, Lang utiliza con buen éxito la estilización expresionista: seres privados de personalidad, con hombros vencidos, habituados a inclinar la cerviz, sometidos antes de luchar, esclavos vestidos con ropas que no corresponden a ninguna época. (…) Las Mietskasernen (viviendas populares semejantes a cuarteles) forman un fondo perfectamente adecuado a la distribución mecánica de las masas sin individualidad. Las cámaras de Freund o de Rittau las captarán cuando atraviesen el lugar abierto donde inmediatamente se desarrollará la célebre escena de la inundación…” (Lotte Eisner en La pantalla diabólica).

Spione

(Spione; Alemania, 1928, 144’)

Con Rudolf Klein-Rogge, Gerda Maurus.

Llegado al poder después de la devastación que le siguió a una guerra mundial, un súper-criminal inválido dirige desde su silla de ruedas una red internacional de espías que comete crímenes por todo el mundo. Repleto de intrigas sexuales e instrumentos tecnológicos de avanzada, Spione continúa siendo un film contemporáneo a 86 años de su realización, a pesar de haberse visto oscurecido por el éxito de la serie dedicada a Mabuse.

Como Doctor Mabuse, Spione evita dar superioridad moral a los representantes de la ley. El espionaje y el contraespionaje están a un mismo nivel: dos pandillas, luchando una contra otra, en un mundo caótico” (Siegfried Kracauer en su libro de Caligari a Hitler. Una historia psicológica del cine alemán).

https://www.youtube.com/watch?v=3JCqCOaiOjA

La mujer en la luna

(Frau im Mond; Alemania, 1929, 161’)

Con Gerda Maurus, Willy Fritsch, Fritz Rasp.

Un film pionero de la ciencia-ficción, que anticipó como ningún otro los viajes espaciales, al punto de haber inventado la llamada “cuenta regresiva”. El esplendor visual de Lang alcanza, en su última película muda, una cumbre geométrica, que refleja muy bien el póster que Alfred Herrmann hizo para la película.

…Como siempre, Lang sabe cómo añadir poesía a la documentación tecnológica, como crear una imaginería vívida. Cuando la nave espacial sale del hangar, está iluminada por enormes reflectores, cuyos rayos surcan el crepúsculo y asemejan figuras romboidales de luz flotando en el aire. Bajo esta luz, el cohete lunar adquiere una extraña vida propia. Sin dejar de ser bien concreto, el proceso técnico es transformado de esta manera en un sueño óptico de cualidad profética…” (Lotte Eisner en su libro Lang). 

M, el vampiro negro

(M, Eine Stadt sucht einen Mörder / Dein Mörder sieht dich an; Alemania, 1931, 110‘)

Con Peter Lorre, Gustav Gründgens, Theo Lingen, Otto Wernicke, Theodor Loos.

En este film, Lang expone una de sus constantes obsesiones: el drama de un hombre perseguido y acosado, en este caso un asesino de niños (magistralmente interpretado por el gran Peter Lorre) acorralado no solo por la policía sino también por el hampa, que ve perjudicadas sus actividades con la interrupción de ese solitario criminal. M es el primer film sonoro en la filmografía de Fritz Lang y, entre muchos otros logros, es notable por su utilización del sonido como elemento dramático.

Como creador de pesadillas, Fritz Lang tiene pocos rivales; su mundo es un mundo de sombras, de noche, ominosa y embrujada, llena de presagios y violencia, de ansiedad y de muerte” (Peter Bogdanovich).

 

Ningún Comentario

Deja un comentario