¡Somoza sin tierra!

Presidenta de la Fundación Manuel Gondra

“Voy a pelear hasta la muerte, no abandonaré a mis fuerzas militares como lo hizo el Sha de Irán”, decía en junio de 1979, escondido en su búnker de cemento en Nicaragua, el general de cinco estrellas, logradas quién sabe cómo, Anastasio Somoza Debayle. Días después salía carpiendo como alma que lleva al diablo o como el diablo mismo que era, rumbo a cualquier parte buscando donde ocultarse.

El Paraguay de entonces bajo la dictadura de Stroessner era el refugio soñado de cuanto delincuente internacional deambulaba por el planeta. Luego de vagar por Miami, las Bahamas y Guatemala, el déspota nicaragüense aterrizó en Paraguay en un Boeing 707 de Líneas Aéreas Paraguayas, piloteado por un Coronel paraguayo y con un pago de peaje previo de 100 mil dólares.

Esta historia es conocida. Pero lo que pocos sabíamos es que el hombre desde su llegada insistió en autodefinirse: “Yo soy agricultor, cuando pase esta tormenta pienso dedicarme a la agricultura”. Y para hacer realidad su sueño, la dictadura de Stroessner, a través del organismo responsable de las tierras de la nación, Instituto de Bienestar Rural, le concedió una fracción de 25 mil hectáreas en el Chaco, por un monto total desconocido pero financiado a cinco años de plazo. El campo está ubicado cerca del Centro Experimental La Patria y además de la agricultura, el agricultor Somoza se dedicaría a la ganadería y a la pastura.

Cuando trascendió esta barbaridad inaceptable, el entonces Presidente del I.B.R. Juan Manuel Frutos declaró velozmente en marzo de 1980, que la fracción era “solo” de 8 mil hectáreas y la operación se había realizado acorde con las leyes del país: “El precio es igual para todos, no hay ninguna diferencia y la venta para Somoza está enmarcada dentro de los estatutos de la Reforma Agraria”. Es decir que Somoza pagó por esa tierra la suma de 10 millones de guaraníes (80 mil dólares de la época). Tiempo después de su muerte, se supo que había adquirido dos fracciones más de 8 mil hectáreas cada una, a nombre de terceros.

¡El campesino sin tierra, agricultor Anastasio Somoza fue sujeto de la reforma agraria en el Paraguay ! ¡Sencillamente indignante ! Y nadie cuenta hoy qué fue de esas tierras.

El gobierno corrupto de Stroessner, que por años negó al agricultor paraguayo un pedazo de tierra para vivir y producir, que ha reprimido con crímenes y salvajismo todo intento de organización de los sectores campesinos, suma a su larga historia represiva el condenable antecedente de haber otorgado a un millonario y asesino dictador fugitivo, un status que la ley dispone para los verdaderos trabajadores de la tierra.

Consideré oportuno tocar este tema, hoy que vemos con indignación que la corrupción en el reparto de las tierras sigue y la lucha campesina continúa y continuará por años si la sociedad paraguaya no reacciona ante estos abusos.

Consulté para esta nota el libro “El General Comerciante”, cuya publicación costara cinco largos años de exilio a mi marido Domingo Laino.

Un Comentario

luis guanes

muy bueno el articulo!!! a pesar del tiempo transcurrido el tema TIERRA sigue siendo una materia pendiente!!! ej
MARINA CUE!!!!

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