Ibra-Cristiano, historia de una década de rivalidad

El miércoles el estadio Parque de los Príncipes parisino albergará el más que interesante choque PSG-Real Madrid, un duelo de altos vuelos en el que sobresale el enfrentamiento entre sus dos más grandes estrellas, el sueco Zlatan Ibrahimovic y el portugués Cristiano Ronaldo.

Ambos forman parte de la elite del fútbol moderno, del ‘top’, e intentan rivalizar en el olimpo balompédico junto al argentino Leo Messi, cada uno a su manera es un genio, con su ego, con una fuerte personalidad, con su estilo propio, como ha quedado demostrado en más de once años de enfrentamientos entre sus equipos y selecciones. Quizá sea un momento de reivindicación, de exhibir el poderío.

Sin duda escribirán un nuevo capítulo en los encuentros que han mantenido en la última década, en los que ha habido de todo, sonrisas y lágrimas, si bien el luso ha salido, generalmente, mejor parado. No obstante, aún siendo importante, no será definitivo, como ocurrió en otras oportunidades.

Compartieron partido pero no coincidieron el 28 de abril de 2004 en un amistoso entre Portugal y Suecia disputado en Coimbra. Ibra jugó la primera parte y CR7 saltó al campo en el minuto 62 para sustituir al entonces líder de la selección lusa y exmadridista Luis Figo. Nuno Gomes, en la prolongación firmó el 2-2 definitivo.

Ibrahimovic y su Juventus, con protagonismo especial para el uruguayo Marcelo Zalayeta, le propinó un serio disgusto al Real Madrid, al eliminarlo en los octavos de final de la Liga de Campeones 2004/05. En el conjunto blanco había un Ronaldo, pero no era Cristiano, sino Nazario.

Sí coincidieron en marzo de 2007 en un partido amistoso conmemorativo del 50 aniversario de la firma del Tratado de Roma, disputado en Old Trafford en el que el Manchester ganó por 4-3 a un combinado de figuras europeas, en el que estaba el nórdico, con el portugués como protagonista destacado.

Los dos siguientes encuentros, un Suecia-Portugal clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica 2010, y un Inter-Manchester United, se saldaron con empate a cero sin que ninguna de las dos figuras aportara mucho.

Si fue decisivo Cristiano Ronaldo en el siguiente, el 11 de marzo de 2009, al conseguir uno de los dos tantos del United sobre el Inter de Jose Mourinho e Ibra (2-0) que clasificaron al cuadro inglés para los cuartos de final de la Liga de Campeones y dejaron en la cuneta al equipo italiano.

Sin embargo, a la siguiente oportunidad, el 29 de noviembre de 2009, ya con Ibrahimovic en el Barcelona y con Cristiano Ronaldo en el Real Madrid, el sueco se tomó cumplida revancha al anotar un magnífico gol para darle el triunfo al cuadro azulgrana (1-0) en el clásico del fútbol español, con lo que además le arrebató el liderato.

A la temporada siguiente, con Ibrahimovic en el Milan, el Real Madrid ganó en el Bernabéu por 2-0 con goles de Cristiano Ronaldo y Mesut Ozil y empató en San Siro a dos, con lo que logró su clasificación para los octavos de final en un choque en el que el decisivo fue Pedro León.

Se volvieron a ver las caras en un amistoso jugado en el estadio Ullevi de Gotemburgo disputado el 27 de julio de 2013. Ibra ya militaba en su actual club. El hombre clave aquel día fue el francés Karim Benzema, al ratificar con un gran tanto la superioridad blanca.

Pero quizá el duelo más recordado entre ambos se debe remontar a la eliminatoria de repesca de clasificación para el Mundial de Brasil 2014, y ahí Cristiano Ronaldo fue el auténtico monarca.

Un gol suyo significó el 1-0 para Portugal en la ida, y en la vuelta protagonizó una auténtica exhibición con tres dianas que superaron a las dos de Ibrahimovic. El gran choque entre estas dos rutilantes estrellas se decantó del lado del luso, que dejó al mago nórdico sin Mundial.

Y en la última oportunidad que se midieron, en un amistoso disputado el 2 de enero de 2014 en el Estadio Khalifa Internacional de Doha, el canterano Jesé Rodríguez definió el 1-0 a favor del equipo que dirigía el italiano Carlo Ancelotti, que antes había entrenado también al PSG.

Mañana se vivirá un nuevo capítulo de esta ya larga rivalidad entre dos de las referencias del fútbol moderno, que, en poco tiempo además han hecho historia y se han convertido en los grandes goleadores de sus clubes.

No será un choque definitivo, pero entre el encuentro de París y el de Madrid debe definirse la suerte de su grupo de la Liga de Campeones. Cada uno a su manera buscará el protagonismo, y aunque el césped reunirá a otro importante ramillete de estrellas su luz, de partida, es la que brilla con más fuerza.

EFE

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