El EI destruye el Arco del Triunfo de Palmira, una joya de la humanidad

Las autoridades sirias alertaron que el sitio histórico podría desaparecer en tres o cuatro meses.

El EI destruye el Arco del Triunfo de Palmira, una joya de la humanidad

El grupo fundamentalista destruyó la pieza arquitectónica de 2.000 años de antigüedad, informaron hoy las autoridades sirias y alertaron que el histórico sitio Patrimonio de la Humanidad podría desaparecer en meses si el EI continúa dinamitándolo.

La Presidencia siria, a cargo de Bashar Al Assad, condenó la voladura del Arco del Triunfo por el EI, que controla esa ciudad del centro de Siria desde mayo pasado y que ya ha dinamitado otros tesoros de su cercano sitio arqueológico, incluyendo dos templos, entre ellos el de Baal, y otras reliquias.

El director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamoun Abdelkarim, aseguró que su departamento recibió informaciones de fuentes locales en Palmira de que el arco está totalmente destruido después de que los yihadistas lo volaran ayer con explosivos, informó la agencia de noticias EFE.

El arco se ubicaba en la parte más alta de la calle bordeada de columnas que atraviesa la parte antigua de Palmira. Construido por el emperador romano Septimio Severo entre 193 y 211 D.C., en su porción superior presentaba ornamentos con diseños geométricos y florales.

La pieza tenía unos 2.000 años de antigüedad y era una de las más importantes del conjunto monumental de Palmira, que está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

En un comunicado difundido en su perfil oficial de Facebook, la Presidencia siria dijo que el EI destruyó el arco “para vengar la luz que perturbaba su ignorancia y oscuridad…Pero permanece y permanecerá en las mentes y almas de todos los sirios”.

La nota describió a Palmira, que en el pasado sirvió de vínculo al Imperio romano con Persia y Oriente, como parte integral de la historia de la civilización humana.

Abdelkarim expresó su inquietud por el hecho de que el EI “ya no está destruyendo objetos con un significado religioso movido por su ideología, sino que ataca construcciones civiles”.

De hecho, alertó que “si sigue a este paso no quedará nada de Palmira en tres o cuatro meses”, al punto que pidió ayuda internacional y recuperar la ciudad “rápido”.

Desde París, la directora general de la Unesco, Irina Bokova, también condenó la destrucción del arco y la calificó de nuevo crimen de guerra que no quedará impune.

“Esta nueva destrucción muestra cuán aterrorizados están los extremistas con la historia y la cultura, porque entender el pasado socava y deslegitimiza los pretextos que usan para justificar estos crímenes y los expone como expresiones de odio puro e ignorancia”, señaló Bokova.

“Pese a sus crímenes implacables, los extremistas nunca serán capaces de borrar la historia, ni silenciar la memoria de este sitio que encarna la unidad y la identidad del pueblo sirio”, añadió.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG opositora al gobierno sirio, con sede en Londres y una amplia red de informantes rebeldes en el país asiático, dijo que con la nueva destrucción, ya son tres los arcos antiguos arrasados por el EI desde que tomó Palmira.

La ONG precisó que el grupo radical actuó de esta manera probablemente porque los arcos “contenían símbolos e inscripciones” que los yihadistas consideran sacrílegos y anti islámicos.

Estas acciones de los radicales coinciden con la campaña de bombardeos de Rusia contra el EI en el territorio sirio, que comenzó el pasado 30 de septiembre.

El viernes, aviones rusos atacaron posiciones de los extremistas en el pueblo de Al Qariatain y en la carretera que une Palmira con la población de Al Sujna, en el este de la provincia central siria de Homs y en las últimas 24 horas realizaron otras nueve incursiones aéreas en la provincia de Idleb.

Hoy, los aviones rusos atacaron otros 10 objetivos del EI en las provincias sirias de Alepo y Homs en 15 vuelos de combate diurnos, informó desde Moscú el Ministerio de Defensa de Rusia.

En Alepo, los bombarderos destruyeron un centro de mando del EI, mientras que en Homs inutilizaron una veintena de tanques T-55, de fabricación rusa, arrebatados al Ejército sirio, tres sistemas de defensa antiaérea, tres almacenes con munición y un nudo de comunicaciones, agregó el Ministerio ruso.

Ubicada en un oasis, Palmira fue en el pasado uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.

Conocida como la “novia del desierto”, se encontraba en una encrucijada de civilizaciones y en ella se mezclaron técnicas grecorromanas, con tradiciones locales e influencias persas.

Antes del inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, sus ruinas eran uno de los principales centros turísticos del país árabe y de la región.

A lo largo de estos años de guerra, el lugar ha sufrido el saqueo de sus antigüedades, ahora en riesgo por los ataques del EI, que ya destruyó importantes sitios arqueológicos en Irak.

Antes de que los yihadistas conquistaran Palmira en mayo, las autoridades sirias lograron sacar un centenar de estatuas y trasladarlas a lugares seguros./Télam

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