Los independentistas catalanes presionan a Madrid bajo amenaza de secesión

Por su parte, Mariano Rajoy dijo que está dispuesto a “escuchar y hablar” con el futuro gobierno independentista catalán, pero se mantiene firme en lo fundamental: el límite es la “unidad de España y la soberanía nacional”.

Los independentistas catalanes presionan a Madrid bajo amenaza de secesión

Tras vencer en las elecciones de Cataluña, los independentistas presionaron hoy al gobierno español a favor de un diálogo bajo la amenaza de avanzar hacia la secesión, una vía que comienza obstaculizada por la posición de los soberanistas anticapitalistas, que rechazan una ruptura unilateral y la reelección del presidente catalán, Artur Mas.

El día después de los históricos comicios catalanes en los que los partidarios de la secesión obtuvieron la mayoría de escaños pero no superaron el 50% de los votos que validarían un referéndum, la independencia de Cataluña aparece en el horizonte como el objetivo que, por el momento, podría forzar un diálogo sobre esa consulta que sería el instrumento de reconocimiento internacional válido en estos casos.

Así se desprende del propio discurso de los vencedores, quienes si bien ratificaron su “hoja de ruta” hacia la secesión, esperan que el Ejecutivo español “cambie de actitud” y lea los resultados de la misma manera que lo hizo el gobierno británico de David Cameron cuando aceptó negociar un referéndum con Escocia.

“La victoria del sí fue contundente. Hemos dicho que esto era un plebiscito, porque no podíamos hacer un referéndum legal. Y el sí ha ganado en escaños y en número de votos”, afirmó hoy Raúl Romeva, el “número uno” de la lista Junts pel Sí (Juntos por el Sí), que integran los partidos Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), junto con organizaciones civiles promotoras de la secesión.

Esta candidatura se impuso en los comicios regionales de este domingo al obtener 62 escaños de los 135 de la cámara regional.

 Si bien Junts pel Sí no logró la mayoría absoluta en solitario, lo harían sumando a los anticapitalistas de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) que cuentan con 10 escaños.

Ambas candidaturas partidarias de la secesión obtienen también la mayoría de los votos (47%), pero no superan el umbral de la mitad más uno que legitimaría un referéndum o, en este caso, el plebiscito que dicen haber hecho.

A pesar de ello, Romeva dijo en conferencia de prensa que “el mensaje de las urnas es claro, tenemos una mayoría para iniciar el proceso (de secesión)”.

“Tenemos toda la legitimidad”, subrayó, para luego reiterar que si alguien quería contar votos tendrían que haber permitido un referéndum.

Según Romeva, el resultado pone de manifiesto “que existe un mandato democrático para avanzar en la hoja de ruta” diseñada por Artur Mas y exigió que los comicios sean interpretados de esa manera.

“En el caso escocés, se ganó con el 44% de los votos y el resultado fue la convocatoria de un referéndum”, recordó, en referencia a las elecciones del parlamento escocés que dieron pie a una negociación con el gobierno británico.

“Siempre preferimos el diálogo que la ausencia del diálogo. Pero cada vez que ofrecimos nos encontramos con la puerta cerrada, las ventanas cerradas y un muro de granito. Ahora tienen un motivo para cambiar de actitud”, apuntó por su parte Mas, quien diseño la estrategia de secesión y promovió la lista unitaria.

El presidente catalán remarcó que se constituirá “un parlamento de amplia mayoría soberanista” y que eso debería hacer “abrir los ojos” al Ejecutivo central.

En todo caso, Romeva insistió en que ellos tienen “una hoja de ruta y un mandato democrático que cumplir y respetar” -que concluye con una proclamación de independencia en 18 meses- y eso “no ha cambiado”, aunque espera “una reacción de actitud, un cambio (del Ejecutivo) a partir del respaldo” que obtuvo el independentismo.

Aunque se muestran aferrados a sus planes, los secesionistas también están a la expectativa: “Es muy importante que haya una reflexión desde los otros sectores, sea estatal o europeo para ver qué ha pasado aquí, lo que no sería concebible es que siguiese sin pasar nada”, dijo Romeva.

“Ahora hace falta que alguien en el otro lado descuelgue el teléfono o nos reciba en sus despachos”, remarcó.

Mientras, Rajoy hacía su primera valoración de los comicios catalanes desde el Palacio de La Moncloa de Madrid y, a tres meses de las generales en las que busca la reelección, ratificaba su posición favorable al diálogo siempre dentro del marco constitucional.

“Ayer se constató que Cataluña es muy plural”, dijo Rajoy, quien destacó que los independentistas no tienen el apoyo de la mayoría de la sociedad catalana porque solo han recibido el respaldo de “cuatro de cada diez catalanes”.

No obstante, el jefe del Ejecutivo dijo que estaba dispuesto a hablar, pero también dejó claro que “velará para que se cumpla el Estado de derecho” ante la amenaza de secesión.

El día después de los históricos comicios catalanes en los que los partidarios de la secesión obtuvieron la mayoría de escaños pero no superaron el 50% de los votos que validarían un referéndum, la independencia de Cataluña aparece en el horizonte como el objetivo que, por el momento, podría forzar un diálogo sobre esa consulta que sería el instrumento de reconocimiento internacional válido en estos casos.

Así se desprende del propio discurso de los vencedores, quienes si bien ratificaron su “hoja de ruta” hacia la secesión, esperan que el Ejecutivo español “cambie de actitud” y lea los resultados de la misma manera que lo hizo el gobierno británico de David Cameron cuando aceptó negociar un referéndum con Escocia.

“La victoria del sí fue contundente. Hemos dicho que esto era un plebiscito, porque no podíamos hacer un referéndum legal. Y el sí ha ganado en escaños y en número de votos”, afirmó hoy Raúl Romeva, el “número uno” de la lista Junts pel Sí (Juntos por el Sí), que integran los partidos Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), junto con organizaciones civiles promotoras de la secesión.

Esta candidatura se impuso en los comicios regionales de este domingo al obtener 62 escaños de los 135 de la cámara regional.

En tanto, el bloque soberanista comienza a tener dificultades para alcanzar sus primeros acuerdos. El escollo más importante ha sido que el líder de las CUP, Antonio Baños, dijo que no apoyará una investidura de Mas como presidente y tampoco una declaración unilateral de independencia porque “el plebiscito no se ha ganado”.

“Somos los únicos que dijimos que sin un mandato popular claro, con un 50% más uno de los votos, no se podía hacer”, sentenció el diputado anticapitalista, quien igualmente cree que el proceso de secesión es “irreversible”. Mas, por su parte, parece dispuesto a dar un paso al costado al haber afirmado que su reelección “no es un tema trascendental” para el proyecto soberanista.

Las negociaciones aún no han comenzado, pero el líder de Podemos, Pablo Iglesias, entiende que en Cataluña está en juego el futuro de España. De ahí que tras los pobres resultados de su candidatura Catalunya Si que es Pot (Cataluña si que se puede) -obtuvieron 11 diputados como el Partido Popular (PP) de Rajoy- ahora intenta recuperar la iniciativa proponiendo un “gobierno progresista” junto con ERC, las CUP y los socialistas, a los que promete convocar un referéndum si llega al gobierno de España./Télam

 

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