Presidente y primer ministro de Burkina Faso son llevados a un campo militar

El presidente de Burkina Faso, Michel Kafando, y el primer ministro, Isaac Zida, han sido trasladados a un campamento militar en la capital, Uagadugú, por miembros de la guardia presidencial, que les mantiene retenidos desde esta tarde, informaron medios locales.

Los ministros del Gobierno burkinés, que también fueron tomados “como rehenes” junto a Kafando y Zida en el Palacio de Kosyam sobre las 14.30 (hora local y GMT) permanecen en esa sede presidencial.

El presidente del Consejo Nacional de la Transición, Moumina Cheriff Sy, alertó a los burkineses de que la nación “está en peligro” y les llamó a “movilizarse para defender la patria”, según una declaración difundida por medios de este país.

Según Cheriff Sy, hay “intentos de diálogo en marcha” entre la alta jerarquía militar del país y los líderes de Regimiento de Seguridad Presidencial (RSP), el cuerpo que tiene retenidos a los mandatarios burkineses.

“Pueblo de Burkina Faso: el deber nos llama porque la nación de Burkina Faso está en peligro”, agregó el presidente del Parlamento de la transición burkinesa.

Miembros de la guardia presidencial irrumpieron en la sala del Consejo de Ministros y tomaron como rehenes al presidente y al primer ministro, junto a los titulares de las carteras de Trabajo y Seguridad Social, Augustin Loada, y de Vivienda y Urbanismo, Réné Bagoro.

“Esta enésima interrupción de miembros de la RSP es un grave ataque a la República y a sus instituciones”, acusó, antes de instar a todos los ciudadanos a movilizarse para pedir “la liberación inmediata del jefe del Estado, el primer ministro y los ministros detenidos”.

Soldados de la guardia presidencial han levantado barricadas alrededor del Palacio de Kosyam para evitar que nadie salga de la zona, informó a Efe un empleado contable en la sede presidencial, Achille Tapsoba.

Mientras tanto, se ha extendido el pánico en la capital, cuyos habitantes cerraron sus comercios antes de lo normal y corrieron a sus casas por temor a las protestas.

Algunos jóvenes se congregaron en la emblemática Plaza de la Nación, escenario de las protestas que forzaron al exdictador Blaise Compaoré a renunciar a su cargo hace casi un año, tras haber pasado casi tres décadas en el poder.

Burkina Faso está llamada a celebrar elecciones el próximo 11 de octubre para poner fin a la transición civil iniciada entonces.

En los últimos meses, la tensión ha aumentado en el país por la aprobación de un nuevo reglamento electoral que impide presentarse a quienes apoyaron la propuesta de Compaoré para enmendar la Constitución y aspirar, así, a un quinto mandato.

La retención hoy de los líderes burkineses se produce solo dos días después de que la Comisión de Reconciliación Nacional recomendara disolver el Regimiento de Seguridad Presidencial, un cuerpo de elite creado en 1996 por Compaoré.

La guardia presidencial ha sido acusada por movimientos de derechos humanos de estar detrás de varias ejecuciones extrajudiciales.

En un clima de creciente enfrentamiento con el primer ministro, la RSP acusa a Zida de conspirar para permanecer en el poder tras el final del periodo de transición, que según sectores de las fuerzas armadas debía haber sido dirigido por un gobierno integrado exclusivamente por civiles.

Kafando, exembajador de Burkina Faso ante Naciones Unidas, fue designado presidente de la transición del país africano en noviembre de 2014, poco después de que Compaoré se viera forzado a dejar su país, el 1 de noviembre del pasado año.

EFE

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