Preocupan dos casos de tortura

La Organización Mundial contra la Tortura, con sede en Ginebra (Suiza), expresó en un comunicado su preocupación por la demora de Paraguay en el cumplimiento de dos dictámenes del Comité de Derechos Humanos de la ONU, emitidos en marzo de 2012 y referidos a los casos de dos campesinos paraguayos.

El comunicado de la OMCT se refiere a dos resoluciones en las que el Comité determinó que el Estado paraguayo fue responsable de “graves violaciones a los derechos humanos”: la ejecución del dirigente campesino Eulalio Blanco, y las torturas al dirigente campesino Ernesto Benítez, ambos hechos ocurridos en el año 2003, según un comunicado de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy).

La Codehupy y la OMCT denunciaron estos casos ante el Comité de la ONU en 2008, que emitió sus dictámenes en marzo de 2012, pero el Estado paraguayo aún no les ha dado cumplimiento.

La Codehupy señaló que el no cumplimiento de estos dictámenes “implica la persistencia de la impunidad en ambos casos”, en los que no se ha reparado ni a Ernesto Benítez ni a los familiares de Eulalio Blanco.

Tampoco se han adoptado medidas por parte el Estado paraguayo para evitar que se repitan hechos similares, denunció la coordinadora.

Blanco, dirigente de un grupo de productores de cedrón, fue asesinado por un agente policial durante una protesta contra el Gobierno en el departamento de San Pedro, en la que otros 16 participantes resultaron heridos por arma de fuego.

Benítez, que apoyó la protesta, fue herido con un proyectil de goma y después torturado en comisaría por militares y policías, según Codehupy.

La coordinadora, que representa a familiares de Blanco y a Benítez, aseguró que ambos casos quedaron impunes debido a la “mediocre investigación fiscal”.

EFE

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