Sin rastro del “milagro” papal, la Chacarita sigue a merced del río

Los habitantes de los humildes barrios asuncenos a orillas del río Paraguay, que el papa Francisco visitó el pasado 12 de julio, denuncian que la zona volvió al abandono en que estaba sumida antes de su llegada y que continúa a merced de la crecida de las aguas.

“El papa vino y se fue, pero poco o nada ha cambiado. Seguimos viviendo pendientes de las inundaciones y de los planes de desalojo”, dijo a Efe María García, representante vecinal de la Coordinadora de Organizaciones de los Bañados (Cobañados).

Recordó que las autoridades municipales se hicieron presentes semanas antes de la llegada del papa para pavimentar uno de los accesos al Bañado Norte.

Y también realizaron obras de reparación en los edificios cercanos al escenario donde tuvo lugar el acto que el pontífice celebró en la barriada.

Sin embargo, las mejoras “no se adentraron en el fondo del Bañado”, la parte más afectada por las inundaciones, donde el camino de tierra sigue siendo intransitable a consecuencia de los grandes charcos de agua que deja cada nueva lluvia, explicó García.

Ella fue la encargada de pronunciar un discurso ante el papa en un pequeño escenario ubicado junto a la Capilla de San Juan, en el Bañado Norte.

En su alocución, la dirigente de Cobañados mencionó la lucha de los bañadenses por permanecer en las tierras donde viven, frente a las periódicas inundaciones y las presiones de los planes urbanísticos trazados en la zona.

Cincuenta días más tarde, el reclamo es exactamente el mismo: que las obras proyectadas para prolongar la avenida Costanera, junto al río Paraguay, sirvan para construir una defensa costera que proteja a los bañadenses frente al desbordamiento del río y les permita seguir viviendo en los lugares que ocupan desde hace décadas.

La defensa costera debería incluir un sistema de compuertas para bloquear el paso del agua del río hacia los Bañados, así como de bombeo para que el agua acumulada en las lluvias y crecidas del río pueda utilizarse sin que llegue a anegar las viviendas cercanas.

Pero la dirigente de Cobañados lamentó que el actual plan gubernamental de la Costanera no incluya estas propuestas, dado que “nunca se consultó con la población ni se hizo de manera participativa”.

Este proyecto plantea además la creación de una reserva natural en el litoral del río, paralela a la avenida Costanera, que dé cobijo al importante flujo de aves migratorias que transitan por esta zona.

En 2014 el nivel del río Paraguay superó los 7 metros de altura y provocó más de 85.000 desplazados en la capital

En 2014 el nivel del río Paraguay superó los 7 metros de altura y provocó más de 85.000 desplazados en la capital

De hecho, ya en 2005 un área de 300 hectáreas que compone parte del Bañado Norte fue declarada como Reserva Natural Banco San Miguel, pese a que el terreno contaba con varias viviendas.

Para García, la creación de esta reserva constituyó un primer intento de desalojo de los bañadenses, a quienes ahora se plantea reubicar en viviendas situadas en alejados puntos de la periferia de la ciudad.

García opinó que “no basta con dar casas”, sino que también se debe proporcionar “trabajo, educación y medios de transporte” en los lugares a los que sean trasladados los bañadenses.

“Muchas familias acá subsisten de la cría de animales, como vacas, pollos o cerdos, porque no tienen otro trabajo. Si se les desplaza a otro lugar donde no puedan hacer esta actividad, se arriesgan a quedar sin medios de vida”, explicó.

Además, destacó que el traslado entraña otro peligro: la pérdida del arraigo a un barrio en el que habitaron los bañadenses durante generaciones y la ruptura de las relaciones con sus vecinos.

“Nuestro arraigo no tiene precio. Somos de este barrio porque lo hemos construido: las calles, la escuela, las casas, las capillas… todo lo levantamos nosotros, mientras el Estado estaba ausente. Ahora quiere volver a tomar los Bañados, pero sin contar con nosotros”, afirmó.

Cerca de 100.000 personas, del total de 515.587 habitantes que tiene Asunción según el censo de 2012, viven en los Bañados, de acuerdo con los últimos datos oficiales.

En lo que va de 2015, un total de 42.000 personas de la capital tuvieron que desplazarse de sus hogares debido a las inundaciones provocadas por la crecida del río Paraguay.

EFE

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