Dimite embajador boliviano tras denuncias de corrupción

El embajador boliviano en Paraguay, Rosendo Alpiri, presentó su renuncia después de que una investigación detectara un presunto daño económico al Estado de Bolivia en el manejo de fondos para proyectos indígenas, confirmaron hoy ambas autoridades. Este mismo hecho salpicó a la ministra boliviana de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo.

El embajador, el indígena ayoreo Rosendo Alpiri, confirmó a radio Erbol que dimitió el pasado viernes, tras haber sido citado su nombre en el informe de los interventores como responsable de uno de los denominados proyectos “fantasma”.

Alpiri dijo que se sentía “discriminado” como representante de los pueblos indígenas del oriente de Bolivia porque era la primera vez que un ayoreo ocupaba un cargo en el Estado, pero ahora es descalificado por causa de “un informe trucho (falso)”.

Sostuvo que demostrará “su inocencia” con documentos de descargo.

Según Erbol, Alpiri era responsable legal de un proyecto de capacitación a indígenas en gestión de proyectos, para el que se hizo un desembolso de más de 91.000 dólares.

El Gobierno aprobó en los últimos días un decreto para reformar el Fondioc, excluyendo a algunas organizaciones sociales del directorio e incluyendo en el mismo a un grupo de ministerios.

Ministra boliviana de Desarrollo Rural

“Yo me voy a defender desde afuera. Yo estoy segura de lo que hemos hecho y trabajado”, dijo Achacollo en una rueda de prensa y con la voz entrecortada, tras anunciar su dimisión y negar su culpa en las denuncias sobre corrupción en el Fondo para el Desarrollo Indígena, Originario, Campesino (Fondioc), que presidía.

Achacollo indicó que ha comunicado al presidente del país, Evo Morales, su renuncia, tras cinco años y medio en el cargo.

“Decirle a mi presidente: no hemos cometido ningún delito. Yo sigo con mi convicción firme y mi lealtad al proceso de cambio”, sostuvo la ministra quechua y subrayó que no se la puede responsabilizar de haber tomado ni un solo peso de la entidad.

El Fondioc fue creado por Morales para impulsar proyectos de desarrollo en las comunidades indígenas y campesinas, pero con la supervisión de los líderes de organizaciones leales al gobernante.

Achacollo descargó su responsabilidad con el argumento de que ella manejó 22 instituciones, pero solo en el fondo indígena hay acusaciones porque allá existía un directorio formado por ocho organizaciones sociales del sector que tomaban las decisiones.

Los interventores del Fondioc denunciaron hace una semana que el “presunto daño económico” al Estado por proyectos “fantasmas” implicaría un monto equivalente a 14,6 millones de dólares.

Además de los interventores, la Contraloría también hizo informes sobre los daños al Estado y por sus denuncias han sido detenidos en los últimos meses al menos una decena de funcionarios.

El presidente Morales ha pedido varias veces que no se acuse de corrupción a las instituciones indígenas y campesinas como tales, sino a las personas que tienen responsabilidades puntuales.

Achacollo era de las colaboradoras más leales de Morales, incluso desde antes de ser ministra, pues también fue diputada y líder de una organización de mujeres campesinas que apoyó siempre al mandatario.

EFE

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