Sudán del Sur rubrica un acuerdo de paz “con grandes reservas”

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, firmó hoy un acuerdo de paz con los grupos rebeldes que busca a poner fin a casi dos años de conflicto, aunque aseguró haberlo rubricado con “grandes reservas” y bajo presión internacional.

Durante la ceremonia de la firma, Kiir dejó bien claro que su Gobierno tiene “grandes reservas” sobre algunas disposiciones del acuerdo, como, por ejemplo, la retirada de todas las fuerzas armadas de la capital, Yuba, a una distancia de 25 kilómetros.

“Firmaremos el acuerdo, pero quiero advertiros de que si surge algún problema con respecto a nuestras reservas, habrá que tomarlas en consideración”, espetó Kiir a los presentes en el evento, organizado en la capital.

Además, precisó que “si no se toman en serio (las reservas), los perjuicios no dañarán solamente a Sudán del Sur, sino a toda la región”.

Con el objetivo de subrayar sus discrepancias, el Ejecutivo de Yuba distribuyó durante la cumbre un texto de doce páginas en el que explica sus reticencias.

Además, Kiir no ocultó que había plasmado su firma bajo “las amenazas de la comunidad internacional” y agregó que tuvo que elegir entre “un acuerdo impuesto o la guerra”.

El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó ayer con tomar “acciones inmediatas”, que incluían sanciones económicas y un embargo de armas a Sudán del Sur, si el presidente sursudanés no firmaba hoy el pacto.

El convenio, que tendrá una duración de tres años, sienta las bases para formar un Gobierno de unidad nacional en el que la corriente del presidente actual ocupará el 53 por ciento de las carteras, mientras que la del exvicepresidente y líder de los rebeldes, Riek Machar, tendrá asignadas el 33 por ciento.

El 14 por ciento restante se las repartirán los diferentes partidos políticos de la oposición.

Además, el acuerdo estipula que tras los tres años de validez se celebrarán elecciones generales.

La ceremonia de la firma, a la que asistieron algunos jefes de Estado de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), comenzó a las 16.00 hora local (14.00 GMT) y duró cerca de diez minutos, ya que Kiir firmó cada una de las 72 páginas del “Acuerdo para solucionar la crisis en Sudán del Sur”.

A la rúbrica asistieron, entre otros, los jefes de Estado de Kenia, Uhuru Kenyatta, y de Uganda, Yoweri Museveni, cuyos países forman parte de la IGAD, mediadora en el contencioso.

La IGAD es una plataforma regional, creada en 1986, que agrupa a siete países del Cuerno Africano, el Valle del Nilo y de los Grandes Lagos: Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán, Uganda, Yibuti y Sudán del Sur.

En la celebración, el presidente de Kenia pidió a los sursudaneses “superar sus heridas con un espíritu de entendimiento y fijarse en el futuro y la paz”.

Por su parte, el presidente de Uganda calificó el contencioso de “injustificado” e instó a las partes del conflicto a superar la era de la guerra y dirigirse hacia la construcción del Estado.

El pacto que hoy aceptó Kiir había sido firmado el pasado 17 de agosto en Adis Abeba por la principal facción rebelde, encabezada por Machar, y por el secretario general del gobernante Movimiento por la Liberación del Pueblo Sudanés (SPLM), Pagan Amum.

Sin embargo, Kiir pidió dos semanas para estudiar con sus socios los pormenores del texto.

El pasado 20 de este mes, la Alianza Nacional de los partidos opositores de Sudán del Sur, que incluye 18 formaciones políticas, pidió también al Gobierno que suscribiese el acuerdo de paz.

Con la firma de hoy, el convenio pone fin a un conflicto que ha causado miles de muertos y dos millones de desplazados y que amenazaba con el colapso de este joven Estado que se independizó de Sudán en 2011 a través de un referendo, después de una larga lucha armada de liberación.

A pesar de que es la primera vez en casi dos años de enfrentamientos que se ha alcanzado un acuerdo de paz, en varias ocasiones se han firmado diversos pactos de cese de hostilidades, que han sido sistemáticamente violados.

El conflicto armado se originó en diciembre de 2013 tras las acusaciones que Kiir (de etnia “dinka”) lanzó contra Machar (de la etnia rival “nuer”) por supuestamente haber orquestado un golpe de Estado contra él.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario