Campesinos peruanos relatan sus trucos para afrontar cambio climático

Conscientes de que el cambio climático amenaza su medio de vida, las comunidades rurales de Perú se enfrentan exitosamente al calentamiento global con técnicas ancestrales y científicas que quedaron recogidas en el libro “Lecciones para la tierra”.

El editor del contenido de la publicación, Xabier Díaz de Cerio, explicó a Efe que el libro relata las historias de las veinte prácticas que participaron en el concurso de adaptación al cambio climático del Ministerio del Ambiente (Minam).

Díaz de Cerio comentó que el objetivo del libro es inspirar a otras comunidades a combatir el cambio climático desde sus mismas granjas y campos.

Entre los casos retratados por periodistas y fotógrafos que visitaron comunidades de trece regiones del país destaca “El coleccionista de papas”, protagonizado por el agricultor Faustino Blas, ganador del primer premio en la categoría autodidacta.

El campesino de la comunidad andina de Poque, en la región de Huánuco, situada en el centro del país, logró conservar 298 variedades de papas nativas e identificar las más resistentes a las heladas para mejorar la producción de sus cultivos.

El agricultor continuó la tradición de los primeros habitantes de los Andes que lograron domesticar los tubérculos a través de la observación, la prueba y el error para fortalecer sus variedades.

Por su esmerado trabajo y gracias al premio, Blas se convirtió en un ejemplo para otras comunidades afectadas por las heladas inesperadas.

Otro caso llamativo es el de “Las hermanas que cosechan lagunas”, una historia protagonizada por Magdalena, Marcela y Lidia Machaca, quienes desde hace 24 años emplean su conocimiento científico para recolectar el agua de las lluvias en la comunidad de Quispillaccta, perteneciente a la región de Ayacucho, en los Andes del sur de Perú.

Aplicando las técnicas de las culturas precolombinas, las hermanas Machaca elaboraron canales para conducir el agua de las precipitaciones hacia sumideros naturales donde el agua filtrada a la tierra llega a unas lagunas que conocen desde que eran niñas, pero que ahora están amenazadas por la escasez de agua.

La labor de las hermanas Machaca buscó además revalorizar la cultura ancestral de la zona en la que el agua es un ser vivo que debía ser respetado y cuidado.

“El trabajo de hormiga”, como lo denomina Díaz de Cerio, llevó a las hermanas Machaca a ganar el primer lugar en la categoría de conocimiento moderno del concurso del Minam.

Las propuestas de “Lecciones para la tierra” se caracterizan por el ingenio, como el caso de familias rurales que lograron producir energía limpia para uso doméstico al reemplazar el consumo de leña por estiércol de cabra.

Otras iniciativas lograron recuperar sus fuentes de agua, reforestar sus bosques, preservar sus cultivos y acondicionar sus hogares contra el frío.

Díaz de Cerio destacó que el objetivo es demostrar a otras comunidades que es posible afrontar el cambio climático y marcar una diferencia con o sin apoyo del Gobierno.

“Lecciones para la tierra” está promovido por el Ministerio del Ambiente con el apoyo de la Cooperación Suiza y fue presentado el martes en Lima junto a una muestra fotográfica que retrata los veinte casos narrados en la publicación.

El sector agrícola representa más del 25 % de la población económicamente activa (PEA) y debe afrontar seis veces más sequías, lluvias y heladas que a finales de los años 90, según el Ministerio del Ambiente.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario