Inauguran la mayor torre de investigación ambiental de Latinoamérica

Brasil y Alemania inauguraron hoy la torre de observación de la Amazonía, una estructura de 325 metros de altura que permitirá controlar los efectos del cambio climático en la selva.

El Observatorio de Torre Alta de la Amazonía (Atto, por sus siglas en inglés), la mayor estructura de investigación ambiental de Latinoamérica, es fruto de una asociación científica entre los Gobiernos de Brasil y Alemania.

Valorada en 26 millones de reales (unos 7,4 millones de dólares), la torre fue erguida en la Reserva de Desarrollo Sostenible de Uatumã, ubicada en jurisdicción de un municipio a 150 kilómetros de Manaus, la mayor ciudad de la Amazonía.

La Atto, más alta que la Torre Eiffel, servirá para la monitorización de los cambios climáticos que se produzcan en los bosques de la zona, uno de los ecosistemas más sensibles del planeta y que desempeña un papel importante en la estabilización del clima.

El objetivo a largo plazo de la Atto es medir los impactos de las variaciones climatológicas globales en los bosques de tierra firme de la Amazonía a través del estudio de la interacción de la vegetación con la atmósfera.

Según el Gobierno brasileño, la torre permitirá obtener un conocimiento inédito sobre el papel del ecosistema amazónico en el contexto de cambios climáticos globales.

“La gran capacidad de la torre de recoger, en el estado más puro, las informaciones y los indicadores de la relación entre la floresta y el clima supone un coloso para la ciencia”, subrayó el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, Aldo Rebelo, citado en un comunicado.

De acuerdo con Rebelo, la cooperación entre Brasil y Alemania, cuya canciller, Angela Merkel, visitó esta semana el país suramericano, supone un “beneficio para los dos países y para el mundo”.

El ministro consejero de la embajada de Alemania en Brasil Claudius Fischbach, por su parte, destacó que la conclusión de torre, que comenzó a ser erguida en 2014, es el reflejo de las dos principales esferas de cooperación entre ambos países.

“Los dos países tienen asociaciones importantes en los campos de ciencia y tecnología y protección climática. La Torre Alta demuestra que estamos buscando aspectos que moldeen la vida en los próximos años”, sostuvo Fischbach.

La instalación forma parte de un trabajo conjunto entre el Instituto alemán Max Planck (Alemania), el Instituto Nacional de Investigación del Amazonía y la Universidad regional del Amazonas.

El Gobierno brasileño aportó 13 millones de reales (unos 3,7 millones de dólares) para su construcción, mientras que los otros 13 millones de reales fueron otorgados por las autoridades alemanas.

EFE

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