Y la luz se fue en Villa de Leyva, la ciudad de la fotogenia

Un apagón protagonizó la segunda y última noche de la Ruta BBVA en la colombiana Villa de Leyva, la ciudad de la fotogenia, y no solo por la belleza de sus balcones de madera, blancas fachadas y calles empedradas, sino por su habitual exceso de luz que genera melatonina de forma natural.

Y la luz se fue en Villa de Leyva, la ciudad de la fotogenia

Los expedicionarios que integran la trigésima edición de este programa académico-cultural creado en 1979 acababan de disfrutar de una exhibición de imágenes del fotógrafo oficial de la Ruta BBVA, Ángel Colina, cuando todo se fue a negro en el colegio Antonio Nariño, donde los jóvenes tienen montado el campamento.

Lo que nadie sabía en aquel recinto es que la oscuridad también teñía el exterior -y toda Villa de Leyva- y en la Plaza Mayor grupos de diversas edades disfrutaban de la noche sabatina entre cánticos, bailes y brindis… pero sin luz.

Se cerraba así una jornada que los expedicionarios habían iniciado con una visita guiada por las bellas calles empedradas de esta población fundada en 1572 como Santa María de Leyva por orden del presidente de la Real Audiencia de Nueva Granada, Andrés Díaz Venero de Leyva.

En ella, Enrique Maldonado, guía de turismo y alma de fundaciones como Amigos del Silencio -que organiza un Festival de Música Antigua- o Erigaie -que reúne material para presentar a la ciudad como aspirante al cuidado patrimonial de la Unesco-, les explicó que esta localidad de 18.000 habitantes tiene “calidad de vida”.

“Tenemos un clima permanente con mucha luminosidad durante el año. Esto influye mucho en el comportamiento y el ritmo de vida. Es un lugar donde uno vive tranquilo, más relajado”, detalló a Efe este hombre de 62 años formado como publicista y con un posgrado en dramaturgia para escritura de guiones.

Maldonado insistió en que en Villa de Leyva hay una “mejor calidad de vida” por su “bajo nivel de ruido y baja contaminación”, además de por la existencia de “agua pura y unas condiciones de seguridad que son excepcionales en el país”.

Y, mientras los jóvenes pisaban el empedrado de su inmensa Plaza Mayor, de 14.000 metros cuadrados, mirando constantemente al suelo -“es lo que distingue a alguien local de alguien de fuera”, les comentó Maldonado-, para no torcerse un tobillo con sus piedras de canto rodado, el guía les habló de la fotogenia de la ciudad.

Según sus explicaciones, los habitantes de Villa de Leyva tienen más desarrollada la glándula pineal, el conocido como “tercer ojo” en muchas culturas, que se activa con la luz y produce la hormona melatonina.

“Si ustedes llevan ya varios días acá, comenzarán a caminar a cámara lenta, verán que están como dopados. Reduce el estrés y reduce la excitación. Por eso aquí vamos tan relajados”, aseveró.

Esta ciudad diseñada en el siglo XVI con forma de damero y que goza de un microclima mediterráneo -tanto que los españoles cultivaron olivos y todavía hoy puede encontrarse aceite, aunque se produce de manera artesanal y en pequeña escala- fue declarada Monumento Nacional en 1954, durante la Presidencia de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957).

La protección al patrimonio que supuso esa norma, en palabras de Maldonado, fue “pionera” y obligó a que todas las construcciones de la localidad tengan fachada blanca, balcones, puertas y ventanas de madera, tejas de barro y a que solo puedan usarse cuatro colores en el exterior: verde, café, rojo y azul.

Además, se prohíbe la existencia de tanques de agua a la vista y la elevación de más de dos alturas.

En opinión de este guía, visitar Villa de Leyva supone estar en “un museo vivo de la historia del país”, por su mezcla de elementos, ya sean medioambientales, arqueológicos o históricos.

La expedición de la Ruta BBVA comienza su etapa final, con el traslado a Tunja y a Bogotá, donde el martes 25 será recibida por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el miércoles 26 concluirá su periplo americano y, con él, su trigésima edición.

Bajo el lema “Aventura en el país de las esmeraldas. La ruta mágica de las piedras verdes”, 171 expedicionarios de 21 países recorren España y Colombia desde el pasado 25 de julio dentro del programa creado por el periodista y aventurero español Miguel de la Quadra-Salcedo.

Concepción M. Moreno – EFE

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