El Estado paraguayo, cómplice de la invasión y el tormento de Cuyabia

Dos leones cachorros juegan al costado de una picada recién abierta por las maquinas. Desorientados, los animalitos no prestan atención a lo que ocurre a su alrededor. La comunidad Cuyabia del pueblo Ayoreo, ubicada en el Departamento de Boquerón, Chaco paraguayo, soporta desde el año 2010 innumerables invasiones por parte de grupos de ganaderos que ya deforestaron unas 6.000 hectáreas de bosques, patrimonio y territorio de los Ayoreo Atetabiegosobe.

El Estado paraguayo, cómplice de la invasión y el tormento de Cuyabia

Por Rufino Diana Barrios, enviado especial de Ñanduti a Boquerón

“Escuchamos que las maquinas no paraban, trabajaban de día y de noche, eso significa que estaban echando montes, talando árboles, que los animales estaban en peligro, que nosotros estábamos en peligro”, cuenta con la voz casi quebrada Unine Cutamorajna, ayoreo de 52 años y líder de su comunidad.

Unine aún era jovencito cuando decidieron reocupar la tierra. No imaginaban que estaba invadida estancia que se extienden a lo largo y lo ancho de las 25.000 hectáreas que hasta hoy reclaman como propias.

“Desde el año 2010 hasta la semana pasada ya se han desmontado unas 6.000 hectáreas, y alambrado cerca de 13.000”.  Unas 11 estancias en su mayoría ocupadas por alemanes, brasileros, argentinos, menonitas y empresarios paraguayos, ocupan ilegalmente el patrimonio de los Ayoreo Atetabiegosobe.

Según Junior Alarcón, de la ONG Iniciativa Amotocodie, los grupos de Ayoreo aislados que viven todavía en el Chaco paraguayo, representan al único pueblo que hasta ahora se conoce que vive en aislamiento fuera de la Amazonia. Existen un centenar de grupos de pueblos viviendo todavía en Sudamérica, la mayoría, casi en su totalidad elige recónditos lugares de la Amazonia que abarcan Perú y Brasil.

Hasta 1998 se tenía idea de que el proceso de limpieza étnica que comenzaron los misioneros en la década del ´60 había logrado vaciar el Chaco de Ayoreo y que quedaba un solo grupo viviendo en aislamiento. Se pensaba que eran los Ayoreos Totobiegosode, sin embargo con el paso de los años y con la extensión de los viajes hacia el norte con ancianos empezaron a verse que simultáneamente se encontraron pisadas, huellas, fotografías y testimonios de avistamientos de otros grupos en diferentes regiones del monte chaqueño.

“La desaparición de los bosques, y de los grupos que viven en aislamiento es parte de una realidad que pareciera irrefutable”, explica Alarcón.

Derecho a vivir como quieran

Las Naciones Unidas reconocen a estos grupos como parte de un pueblo o pueblos enteros y garantiza su derecho a vivir del modo en que ellos decidan, en este caso en particular rechazando el contacto o evitándolo.

Con la colaboración de países como Brasil, Perú y Paraguay, las Naciones Unidas elaboró directrices con un número de recomendaciones para los Estados que tienen pueblos en aislamiento. El documento explica cómo cuidar y respetar sus derechos y el modo de vivir, principalmente el derecho a vivir como ellos decidan, el derecho a la autodeterminación. Se sabe que cualquier contacto con la civilización puede tener consecuencias para su salud. Los aislados, como todos los demás indígenas, tienen derecho a la vida, a un ambiente saludable, a la cantidad de tierra suficiente y a una buena calidad de vida.

Territorio ancestral vendido a una ganadera

En 2013 durante el gobierno de Federico Franco, la comunidad de Cuyabia fue vendida a una firma ganadera, nada más y nada menos que por el propio Presidente del INDI, Rubén Quesnel. Se logró recuperar mediante una acción judicial promovida por el abogado Maximiliano Mendieta en representación de la comunidad. “Quesnel vendió no solo las tierras, sino a todo el pueblo a una ganadera”, explica Mendieta.

El martes pasado tres miembros de la comunidad encabezados por el líder Unine Cutamorajna tomaron una maquina topadora que estaba desforestando sus territorios y la llevaron hasta su comunidad. “Esto representa una gran responsabilidad por parte de los Ayoreos, con la tierra, el monte y la vida, porque sabemos de la conexión que existe entre los Ayoreos y la naturaleza, una conexión de vida”, dijo el abogado Maximiliano.

La defensa de los nativos ya ha presentado varias notas a la SEAM, a la Dirección de Derechos Étnicos, al INDI, al Ministerio Publico, denucniando la invasión y deforestación del territorio ayoreo.

Cuyabia, territorio ancestral vendido a ganaderos durante el gobierno de Federico Franco.

Cuyabia, territorio ancestral vendido a ganaderos durante el gobierno de Federico Franco.

Desde el martes pasado Cuyabia ha recibido una serie de atropellos por parte de militares y policías, que se presentaron  los ayoreos acompañados de los invasores su territorio. Con amenazas intentaron retirar la maquina incautada y seguir con la deforestación, pero la valentía, el coraje y el amor propio de los Atetabiegosobe pudo más que la prepotencia de los uniformados y sus jefes civiles.

La comunidad, los dos leones cachorros, y miles de seres que conviven dentro de ese extenso monte, allá en el Chaco, esperan que el fiscal penal de Filadelfia Armin Echeguren, el Presidente del INDI Jorge Servin, tomen medidas en el caso: Que los ganaderos que invaden y talan bosques del territorio de Cuyabia sean presentados ante la justicia; que el territorio sea devuelto a sus dueños ancestrales, los ayoreo.

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