Se trata de la carpeta de Felipe Benítez Balmori, documento que incluye su declaración indagatoria. El hombre (que no sabe ni leer ni escribir) afirma que una vez concluida nadie le leyó su contenido. Según trascendidos, este testimonio sería la piedra angular de la acusación que presentaría el polémico fiscal de la causa Jalil Rachid.


En su lugar, la nueva defensa recibió una carpeta caratulada “Agripino González”.  Victor Azuaga adelantó que presentarán en recurso ante el Tribunal y explicó que podría tratarse de una nueva ocultación intencionada de pruebas.

Jalil Rachid se caracterizó durante el transcurso de su supuesta investigación de excluir todas las evidencias que comprometieran su apresurada conclusión.

El fiscal, por ejemplo, no incluyó los cientos de casquillos de armas automáticas recogidos en la escena del crimen el día posterior a la masacre.

El juicio fue suspendido debido que la nueva defensa recusó al pleno del Tribunal argumentando que preopinó sobre la necesidad de sentencia.