Gasto público para revertir crisis ¿En qué y en quiénes gastar?

Replantear los límites del déficit fiscal, para hacerlo más realista pero mantenerlo dentro de límites manejables, es coherente con el desempeño de la política fiscal de los últimos años. Pero antes de ir a la expansión del gasto público, primero hay que agotar los programas que ya existen y pueden ser potenciados.

En las últimas semanas la discusión económica se ha centrado en la preocupación por el nivel del déficit fiscal que podría producirse por una expansión del gasto público para contrarrestar la recesión latente en trascurso del año. Para ello se iba a solicitar al parlamento la elevación del tope del déficit permitido por la Ley de Responsabilidad Fiscal, del 1,5% vigente al 3% del PIB.

Esta opción fue descartada, ya se sabía que iba a ser sumamente difícil cumplir el límite legal, considerando la aprobación de un presupuesto abultado en el Congreso, la recaudación tributaria menor de la que se esperaba y la fuerte presión sobre el gasto público que caracteriza a un año electoral.

Varias alternativas a la expansión del gasto fueron barajadas para enfrentar la coyuntura recesiva que vive el país, cuya principal causa es el efecto de derrame negativo de la economía del Brasil sobre las de otros países. La preocupación de varios analistas y empresarios, de que la mayor inyección de recursos del Estado podría dirigirse fundamentalmente a gastos corrientes, dada la fuerte politización del gasto público en el país, es válida y sumamente delicada. Los mecanismos más utilizados para este propósito son la contratación de correligionarios en cargos públicos y la compras sobrefracturadas de empresas amigas.

Las opciones examinadas por el lado del ingreso fueron reducir la evasión de impuestos, licitar las bandas 4G de telefonía celular y reclamarle a la Argentina lo que debe por la cesión de energía de Yacyretá, medidas difíciles de lograr en el corto plazo.

Las opciones examinadas por el lado del ingreso fueron reducir la evasión de impuestos, licitar las bandas 4G de telefonía celular y reclamarle a la Argentina lo que debe por la cesión de energía de Yacyretá

Las opciones examinadas por el lado del ingreso fueron reducir la evasión de impuestos, licitar las bandas 4G de telefonía celular y reclamarle a la Argentina lo que debe por la cesión de energía de Yacyretá

Por el lado del gasto, la alternativa más consensuada es la aceleración de las inversiones físicas, sobre todo de las que ya cuentan con financiamiento y experimentan retrasos por problemas de gestión de las entidades públicas encargadas de los proyectos. Paralelamente, se plantearon medidas para abaratar los intereses de los créditos con el propósito de estimular el consumo y la inversión del sector privado.

Pero la pregunta central que los decisores de políticas económicas deben hacerse es ¿Cuáles son los gastos o acciones prioritarios para afectar en el menor tiempo posible a la población más afectada por la recesión? O sea ¿cómo el gobierno puede apoyar en estos momentos al ciudadano común, al que depende de su producción diaria, del salario mínimo o de la producción agropecuaria anual? Aquí se ensayan algunas respuestas, con la idea de que la política fiscal debe orientarse, en todo momento, a la población que menos recibe de los frutos de crecimiento económico, pues es la que está permanentemente en crisis.

Mejorar de una manera más dinámica el acceso de las Mipymes al crédito y a la capacitación. Las micro, pequeñas y medianas empresas dan ocupación a casi el 80% de la fuerza laboral del país y, por lo tanto, cumplen un rol estratégico en la creación de empleos que debe ser promovida para aprovechar su impacto favorable en la generación de ingresos, la dinamización de la economía local y la reducción de pobreza.

Actualmente el sistema financiero no ofrece suficientes créditos en condiciones competitivas de tasas de interés y plazos de amortización. Las líneas de crédito que cumplen estos parámetros, que son las de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), son aún inaccesibles para gran parte de este sector.

Actualmente el sistema financiero no ofrece suficientes créditos en condiciones competitivas de tasas de interés y plazos de amortización

Actualmente el sistema financiero no ofrece suficientes créditos en condiciones competitivas de tasas de interés y plazos de amortización

De hecho, entre los años 2006 y 2014 la cartera de créditos de la AFD para las Mipymes fue de apenas 12,1%. Otra limitación está dada por el hecho de que la implementación de la Ley de Fondo de Garantía no arranca nunca. Paralelamente a la cuestión financiera, se deberían multiplicar por diez los esfuerzos para capacitar a los empresarios del sector Mipymes y a sus recursos humanos.

Tomar acciones que mejoren la competitividad de la Agricultura Familiar Campesina (AFC), que es otro sector dinamizador de la economía sumamente relevante. Si bien ha sido importante, el esfuerzo realizado en los últimos años no fue suficiente para consolidar este sector que congrega a 220 mil familias.

Tres son los programas más importantes que deben ser impulsados para dinamizar la AFC:

  1. El Programa de Fomento de Producción de Alimentos que posee un presupuesto de US$ 6,7 millones de dólares.
  2. El Proyecto de Desarrollo Rural Sostenible con un presupuesto de US$ 44,5 millones.
  3. El Proyecto de Inversión en Equipamientos para la Producción Agrícola del Paraguay (70/30) que posee recursos por valor de US$ 33 millones, que ya se ejecutó en 40%.

Agilizar estos proyectos, que tiene recursos por un valor aproximado de US$ 84 millones, daría un fuerte dinamismo a la AFC para enfrentar la crisis, con sus externalidades positivas para la economía local de las regiones donde se desarrolla esta forma de producción, que son los distritos más pobres.

En cuanto a la inversión en construcciones, es necesario enfocarse no solo en las grandes obras. Si bien éstas mueven la economía a nivel macro, no se comprenden exactamente los mecanismos de transmisión del efecto multiplicador hacia los miles de trabajadores de la construcción y pequeñas empresas dedicadas a la comercialización de materiales de construcción.

Si bien ha sido importante, el esfuerzo realizado en los últimos años no fue suficiente para consolidar este sector que congrega a 220 mil familias.

Si bien ha sido importante, el esfuerzo realizado en los últimos años no fue suficiente para consolidar este sector que congrega a 220 mil familias.

Sería, por eso, interesante emular la experiencia de 2009, cuando fueron transferidos recursos adicionales a las gobernaciones para inversiones en calles y otras pequeñas obras, lo que tuvo un impacto positivo inmediato en las economías locales. Entonces, es necesario agilizar la ejecución no solo de las mega obras del MOPC sino también las de todos los ministerios y secretarias que tienen recursos para inversión en construcción.

De hecho, hasta el momento la Secretaría Nacional de Vivienda y el Hábitat ha recibido solamente US$ 1,9 millones de los US$ 103,6 millones presupuestados. Los ministerios de Educación y de Salud y la Secretaría de Acción Social tienen un presupuesto de US$ 36,3 millones de dólares exclusivamente para construcciones.

Según la Cámara Paraguaya de la Construcción, que agrupa a las constructoras de menor porte pero con alto impacto en la economía, la ejecución de estos proyectos en sumamente reducida.

Por último, la construcción o mantenimiento de algunas rutas y caminos vecinales podría ejecutarte con la metodología de Inversiones Intensivas en Empleo, que en otros países ha dado resultados positivos para la generación de empleos y la dinamización de las economías regionales en el corto plazo.

Finalmente, si algo se debe modificar en la Ley de Responsabilidad Fiscal, dada la volatilidad estructural de la economía que la coyuntura actual viene a recordarnos una vez más, ese cambio debe ser la creación de un fondo anti cíclico para enfrentar las situaciones de crisis con mayor tranquilidad sin deteriorar las cuentas públicas.

Julio Ramírez


Este artículo forma parte de la edición N° 32 de Economía y Sociedad, publicación perteneciente al Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP)

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