Los pobres y el agua fría

Ingeniera Industrial, ex Viceministra de Minas y Energía (2010-2012), docente universitaria, asesora y consultora en temas de energía e industria

En Brasil desde el año 2007, se ha incorporado el uso de calefones solares en las viviendas sociales. Esta medida ha ahorrado millones de dólares en consumo de energía eléctrica y gas natural al Brasil y ha permitido el acceso al agua caliente a las familias de escasos recursos que se benefician de la tarifa social de electricidad.

En Paraguay, para las más de 300 mil familias que se encuentran en la faja de consumo de la tarifa social, no existe una alternativa viable para bañarse con agua caliente, pues la Ley de Tarifa Social limita la llave principal a 16 Amperes , cuando una ducha eléctrica necesita 25 o más Amperes de intensidad.

Quizás para una persona saludable, joven y bien alimentada, no tener agua caliente para los pocos meses o semanas de frío en Paraguay no sea perjudicial para su salud, aunque sí puede ser bastante desagradable. Para los que habitualmente nos bañamos con agua caliente en invierno, que se descomponga la ducha o el calefón puede hacernos pasar por una torturante sesión de agua helada, excepcional, pero muy fría.

Imaginémonos personas adultas mayores, bebés o personas enfermas y muy probablemente desnutridas, que nunca en su vida tuvieron agua caliente para bañarse, por la sencilla razón de ser pobres.

Un calefón solar es impensable para una familia pobre, si tuviera que comprarlo e instalarlo por su cuenta. Sin embargo, incorporado dentro de los programas habitacionales de SENAVITAT y otros organismos del Estado que construye viviendas sociales, formaría parte de una financiación blanda que ni se sentiría, comparado con instalar una ducha de agua caliente y pagar una cuenta mucho más alta de luz cada mes.

Hay incluso tesis de post-grado realizadas en Paraguay sobre el tema, demostrando la factibilidad técnica y económica de incorporar los calefones solares a las viviendas sociales. La experiencia internacional también está ampliamente documentada, como es el caso de Brasil.

Demás está decir, que los calefones solares reducirán la punta de carga del sistema o evitarán que ésta crezca con las nuevas viviendas sociales que se instalen, con un enorme beneficio para la ANDE y el Estado que podrá retrasar inversiones en infraestructura eléctrica. Además, el ahorro de energía podrá incrementar los ingresos de Paraguay por la venta de energía, reducir el consumo regional de energías fósiles y contribuir a la sustentabilidad ambiental.

Y no menos importante, mejorará la calidad de vida de aproximadamente el 60% de la población de Paraguay, que hoy se baña con agua fría en invierno.

El calefón solar también es una opción para una familia de clase media o alta que gusta del ahorro. Los tubos de vacío tienen una altísima eficiencia para transformar el calor del sol en agua caliente, incluso en días nublados. El ahorro energético es tal, que en el orden de dos años, dependiendo de la cantidad de miembros de la familia y sus costumbres, ya pueden recuperar la inversión y luego, seguir ahorrando.

Para las familias que ya tiene una vivienda, pero no tienen condiciones para comprar un calefón solar al contado, también debería haber programas del gobierno con un financiamiento en condiciones preferentes, donde por ejemplo, con lo ahorrado en la factura eléctrica se vaya pagando esta inversión. No es nada nuevo, en muchos países se aplican programas así para mejorar la eficiencia energética y cuidar el medio ambiente, pues el beneficio para el Estado y la sociedad es mucho mayor.

Ahora, las familias interesadas podrían preguntarse, ¿qué pasa si hay muchos días fríos y nublados? No pasa nada, el calefón solar tiene una resistencia eléctrica que asegura agua caliente todo el año, cuya intensidad eléctrica es compatible incluso con las limitaciones técnicas (llave limitadora de 16 Amperes) de la Tarifa Social.

[1]http://www.elecs2013.ufpr.br/wp-content/uploads/anais/2011/2011_artigo_091.pdf. Fecha de bajada: 02 de agosto de 2015

[1]http://www.bacn.gov.py/MTU0&ley-n-3480 Fecha de bajada: 02 de agosto de 2015

[1]Según la encuesta permanente de hogares, sólo el 11,9% de la población tiene termocalefones, como el término es confuso, estimamos que existen más familias con duchas eléctricas, similar a la cantidad que tiene AA, que es el 41%, o más. Fuente: http://www.dgeec.gov.py/Publicaciones/Biblioteca/EPH2014/Principales%20Resultados%20EPH%202014..pdf Fecha de bajada: 02 de agosto de 2015

2 Comentarios

Elisabeth Gavilán

Datos muy interesantes y oportunos. Falta no más la información sobre empresas que fabrican e instalan, (seguramente en varios tamaños, según la cantidad de personas en una casa) y a qué precios. Hace falta utilizar mucho más la energía solar en este país, en muchas formas.

Mercedes Canese

Mercedes Canese

Hola Elisabeth! De hecho hay varias empresas en Paraguay que instalan, podrás encontrarlas buscando en google “calefones solares Paraguay” como la escala todavía es pequeña, los precios no son tan bajos pero sí son a mediano plazo la inversión resulta más conveniente que la ducha o calefón eléctrico.

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