Así se despidieron otros mitos del Real Madrid

La despedida de Iker Casillas del Real Madrid, completada en dos tandas, la primera en soledad en una comparecencia ante la prensa que dio la vuelta al mundo y la segunda, un día después acompañado de Florentino Pérez, dio pie a recordar cómo otros mitos del madridismo dijeron adiós al club.

Esta es la lista de las despedidas de algunos de los mejores jugadores del equipo blanco:

Alfredo Di Stéfano (1953-1964):

El jugador que cambió la historia del Real Madrid no tuvo una buena despedida. Cuando llegó en 1953, el club blanco solo había conseguido dos Ligas. Tras su marcha, más de una década después, tenía diez y cinco Copas de Europa después de lograr 307 goles en 403 partidos. Por el camino, ganó dos Balones de Oro (1957 y 1959).

Sin embargo, Di Stéfano no se despidió bien. Su último partido con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1964, cuando disputó la final de la Copa de Europa ante el Inter de Milán de Helenio Herrera. Sus discrepancias tácticas con el técnico Miguel Muñoz antes, durante y después del choque que perdió, provocaron su marcha. A Santiago Bernabéu no le tembló el pulso y excusó su salida en una necesidad de rejuvenecer la plantilla.

Di Stéfano siguió jugando en el Espanyol. Tres años después de aquel encontronazo con Bernabéu, ambos sellaron la paz y el Real Madrid despidió a su mito con un encuentro ante el Celtic de Glasgow. Apenas jugó quince minutos, pero fueron suficientes para decir adiós en condiciones a los 120.000 espectadores que acudieron al estadio Santiago Bernabéu.

Ferenc Puskás (1958-1966):

Puskas disputó su último partido oficial con el Real Madrid el 8 mayo de 1966 ante el Betis en la ida de los cuartos de final de la Copa. Hasta aquel día, el jugador húngaro jugó en el club blanco ocho años repletos de gloria en los que renació como futbolista cuando nadie creía en él.

Su peso y su edad, 31 años, no asustaron a Santiago Bernabéu para ficharle en 1958. Marcó una época junto a Di Stéfano y Gento y vivió momentos inolvidables, como los cuatro goles que marcó en la final de la Copa de Europa de 1960 que el Real Madrid ganó 7-3 al Eintracht.

Puskas fue homenajeado tres años después de su último partido. El 26 de mayo de 1969, el club blanco organizó un encuentro ante el Rapid de Viena que acabó 4-2 a favor del Real Madrid. El mito húngaro jugó su último partido con la camiseta blanca. Solo fueron trece minutos, pero suficientes para homenajear a uno de los jugadores más importantes de la historia del club.

Paco Gento (1953-1971):

Fue uno de los mejores extremos de la historia del fútbol. En sus años en activo consiguió lo que nadie ha logrado hasta ahora: ganar seis Copas de Europa. El jugador cántabro, que llegó al Real Madrid en 1953 y se retiró en el club blanco casi veinte años después, vivió dos homenajes: en 1965 y siete años después, en 1972.

El primero, el 1 de septiembre de 1965, fue un partido ante el River Plate en el estadio Santiago Bernabéu. Acudieron 100.000 espectadores, Gento se llevó la recaudación (casi tres millones de pesetas de la época) y para la ocasión formaron en el conjunto blanco Di Stéfano (un año antes abandonó el club) y Raymond Kopa.

En el segundo, un 14 de diciembre de 1972, Gento se despidió de los 60.000 aficionados que acudieron al estadio blanco en un encuentro ante el Os Belenenses en el que jugó de portero el padre de José Mourinho. Fue sustituido en el minuto 20, marcó un gol de penalti y su nombre lució en los marcadores electrónicos que se estrenaron aquel día. “Estoy emocionado. Ha sido decir adiós a una época inolvidable de mi vida. Pero, en fin, todo ha ido muy bien”, dijo tras el choque.

José Martínez “Pirri” (1965-1980):

Pirri llegó al Real Madrid justo cuando Di Stéfano se marchó.

Pirri llegó al Real Madrid justo cuando Di Stéfano se marchó.

Pirri llegó al Real Madrid justo cuando Di Stéfano se marchó. En su larga carrera en el club blanco, logró una Copa de Europa, diez Ligas, 3 Copas y una distinción casi inédita en la casa blanca: la primera de las únicas dos Laureadas (la otra la tiene Goyo Benito) que le dio Santiago Bernaéu tras disputar un partido con fiebre y con la clavícula rota.

Sin embargo, no fue Bernabéu quien le dio el homenaje que mereció por su dilatada carrera. Ya fallecido, fue el siguiente presidente, Luis De Carlos, quien organizó un encuentro amistoso con la selección española que sirvió de homenaje para Pirri el día de San Isidro (15 de mayo) de 1981. Jugó 32 minutos, fue ovacionado cuando fue sustituido por García Navajas y vivió uno de los mejores días de su vida.

“Fue un día muy emocionado. Un momento delicado después de toda una vida. Ver el campo lleno, animándome, fue un día memorable. Es lo más importante. El seguidor del Madrid agradece lo que has aportado y es un reconocimiento. A Casillas hay que estarle muy agradecido, se merece un recuerdo importantísimo. Me ha sorprendido su marcha y ha sido raro, se merece un día como el mío”, dijo a EFE.

Pirri  se incorporó al cuerpo médico de la entidad madrileña en la que formó como futbolista y, posteriormente, a su equipo técnico. En el año 2000 fue el mánager general del club, dejando el cargo a la llegada de Jorge Valdano en el mes de septiembre de ese mismo año.

Amancio Amaro (1962-1976):

Jugador destacado por su fútbol espectáculo, fino estilista del balón y uno de los más habilidosos de la historia del club, Amancio Amaro, uno de los artífices de la Copa de Europa que el Real Madrid ganó en 1966, también recibió su merecido homenaje tras catorce años en el club.

El 3 de septiembre de 1975, Amancio disputó 45 de los 90 minutos que el Real Madrid disputó ante el Peñarol de Montevideo uruguayo (2-0) ante los cerca de cien mil espectadores que llenaron el estadio Santiago Bernabéu. Después, aún disputaría más partidos con la camiseta blanca, pero su despedida anticipada engrandeció su leyenda.

“Ese día se anuncia el fin de tu carrera. El mío fue un partido significativo por los años que llevaba en el club. Ese día estuve ido de la emoción y en realidad lo vives más pasado el tiempo. Con Iker, lo que ha pasado no lo veo extraño. Casillas llegó a un acuerdo con el presidente. Como he visto, la relación de Casillas con Florentino me pareció muy cordial. Si alguno estuviera enfadado, no se habría prestado a lo de hoy”, explicó a EFE.

Carlos Santillana (1970-1988):

Santillana protagonizó momentos inolvidables con el Real Madrid. Considerado el mejor rematador de cabeza de la historia del club, logró la espectacular cifra de 289 goles en partidos oficiales con el conjunto blanco. Además, ganó 9 Ligas, 4 Copas del Rey y dos Copas de la UEFA en las que participó en varios partidos agónicos con espectaculares remontadas.

Por eso, Santillana mereció un homenaje. El club le quiso organizar uno específico, pero el delantero cántabro no quiso arriesgarse a encontrarse un campo con media entrada. Quería a todo su público encima y marcó un día en el calendario: el último encuentro de la Liga de 1988 ante el Valladolid y en el que el Real Madrid celebró el título. Santillana marcó un golazo y dijo adiós por la puerta grande, y, como recordó, “con calambres en las piernas” de la emoción.

Emilio Butragueño (1984-1995):

El actual director de relaciones institucionales del Real Madrid, también tuvo su día. El jugador que dio nombre a una generación, la “Quinta del Buitre”, y que marcó una época en España con las cinco Ligas consecutivas que logró con sus compañeros entre 1986 y 1990, consiguió disfrutar del público que tanto le quiso.

El Santiago Bernabéu se engalanó un 15 de junio de 1995 para recibir a su mito, que acabó su carrera posteriormente en el Atlético Celaya de México. El Roma fue el equipo elegido para la despedida y el Real Madrid ganó 4-0 con tres asistencias y un tanto de Butragueño, que acabó manteado por sus compañeros y dio la vuelta al estadio envuelto en una estrella de luz.

“Ha sido un día inolvidable. Pasaran miles de circunstancias en mi vida, pero esto ya no me lo puede quitar nadie. El partido ha sido una fiesta del madridismo. Ha sido bonito. Es increíble ver que tu gente viene al estadio en un día como éste para acompañarte. Quiero dar un abrazo a todo el madridismo”, dijo después del choque.

Raúl González (1994-2010):

Raúl, el jugador que más partidos oficiales ha disputado en la historia del Real Madrid -741-, vivió un momento amargo y otro más emotivo. En julio de 2010 se despidió con una fría rueda de prensa acompañado por la Junta Directiva y por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

“Ha sido difícil y complicado, porque me consta que el entrenador (Mourinho) contaba conmigo, pero tenía que valorarlo todo en general. Estoy convencido de que si me quedase jugaría y creo que mucho. Siento mucho dolor y mucha pena, pero creo que la experiencia me va a llenar profesional y personalmente”, destacó aquel día antes de irse al Schalke 04 alemán.

Tres años después de aquella comparecencia ante los medios, regresó al Bernabéu con su siguiente club, el Al-Sadd de Catar, para recibir un homenaje de su afición. Jugó 45 minutos con cada equipo y acabó emocionado el choque. Sus 16 años de entrega tuvieron una justa recompensa.

EFE

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