El Papa a la sociedad civil: “No hay que tenerle miedo al conflicto”

El papa Francisco hoy en el  León Condou de Asunción. EFE
Ñanduti El Papa a la sociedad civil: “No hay que tenerle miedo al conflicto”

A partir de las preguntas y planteamientos de cinco miembros de la sociedad civil y un ‘colado’ del gobierno (José Molinas, secretario de Planificación), Francisco reflexionó con la sociedad civil.

Dijo que la riqueza debe crearse para el bien común, que el desarrollo económico debe tener rostro humano, que la diversidad es buena y necesaria y que se debe crecer a partir del diálogo y el reconocimiento del pensamiento del otro. Condenó el chantaje, la corrupción y exigió justicia nítida y clara. A la juventud le envió un mensaje contundente: “Tienen que jugársela”.

En su encuentro con la sociedad civil en el estadio León Condou, Francisco dejó mensajes claros y emotivos al pueblo paraguayo.

La firmeza con que los representantes de la ciudadanía expresaron sus preocupaciones lo obligó a improvisar su primera reflexión: “Parece que el Paraguay no está muerto”.

Y agregó: “Un pueblo que vive en la inercia de la aceptación pasiva, es un pueblo muerto”.

Destacó el conjunto de miradas, situaciones y búsquedas de los distintos sectores y organizaciones sociales y señaló que todas son necesarias para el alcanzar el bien común.

Con palabras sencillas y emotivas, Francisco instó a seguir luchando por un mundo dónde la justicia, la paz y la dignidad se dejen de ser palabras y se conviertan en actos concretos.

Mensaje a los jóvenes

“No busquen el arreglo previo para evitar el cansancio o la lucha, la verdadera felicidad pasa por la lucha de un país fraterno” afirmó Francisco.

Valoró la actitud de los jóvenes del país a quiénes definió como la principal riqueza de una población y los instó a buscar la verdadera felicidad a partir de compromisos sólidos que exijan sacrificio y entrega.

“Pienso que lo primero que se ha de hacer es evitar que esa fuerza se apague, esa luz en sus corazones…y contrarrestar la creciente mentalidad que considera inútil y absurdo aspirar a cosas que valgan la pena”.

Por otro lado pidió tener sierpe en cuenta los consejos de los mayores.

“Pierdan mucho tiempo en escuchar todo lo bueno que tienen para enseñarles. Ellos son los custodios de ese patrimonio espiritual de fe y valores que definen a un pueblo y alumbran su camino”.

Diálogo

En otro momento sus reflexiones se centraron en la necesidad de la construcción desde el diálogo. Recomendó aceptar e incluso sufrir los conflictos para poder resolverlos y transformarlos en eslabón de un nuevo proceso.

“El bien común se busca desde nuestras diferencias” afirmó.

Aclaró que en la cultura del encuentro “dialogar no es negociar” sino buscar el bien común para todos.

“En el diálogo se da el conflicto y es lógico, no le tenemos que temer al conflicto, no tenemos que ignorarlo, por el contrario, tenemos que enfrentarlo” subrayó.

Consecuente con esto, reiteró que “la unidad es superior al conflicto” y hay que procurar resolverlo en la diversidad entendiendo las razones del otro.

Siempre con un claro mensaje prosiguió diciendo “no hay persona de primera, de segunda ni de tercera, todos estamos en la misma línea, todos necesitamos de todos”.

La mirada a los pobres

Otro de los puntos que tocó la fibra más íntima de los presentes se produjo cuando habló de los pobres.

“La creación de la riqueza debe estar en función del bien común no de unos pocos” indicó.

Insistió en que las ideologías no asumen a las personas “piensan por el pueblo pero no dejan pensar al pueblo, todo por el pueblo pero nada con el pueblo”.

Reafirmó que para buscar efectivamente el bien de los más pobres hay que valorarlos en su bondad y estar dispuestos a aprender de ellos.

“Respetar al pobre, no usarlo como objeto para lavar nuestras culpas” finalizó.

Corrupción y Justicia

Francisco comentó que al ingresar al estadio alguien le pidió que “hiciera algo” por una persona que está secuestrada por el Ejército. El Papa respondió que para que haya una verdadera cultura política en los pueblos se deben realizar juicios claros, rápidos y nítidos y no practicar ni el chantaje ni el terrorismo de Estado. (Aclaró que no conocía el caso e incluso, por su reflexión, puede desprenderse que pensó que Morinigo- al que tampoco identificó-está prisionero del Ejército y no del EPP).

Agregó que ningún político puede cumplir su función si esta chantajeado por corrupción.

El Papa fue contundente al expresar que si un pueblo quiere mantener su dignidad tiene que desterrar por completo la corrupción a la que comparó con “la polilla y la gangrena”.

Por último, le dejó un consejo a todos los presentes:

“Lo peor que les puede pasar cuando salgan de acá, es ´que bien lo que le dijo el Papa a fulano, sultano o a aquel otro´…Deben pensar ¿A quién le dijo eso? ¡A mí!”.

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