Romario culpa a la corrupción de la “mayor humillación” de la ‘Canarinha’

El senador Romario de Souza Farías, toda una leyenda del fútbol brasileño, acusó este miércoles a la corrupción imperante en la Confederación de Fútbol Brasileño (CBF) de la “mayor humillación” sufrida por su selección en toda su historia, en referencia al 7-1 que le endosó Alemania en el Mundial de 2014.

“Hace un año, la selección de fútbol masculino de Brasil entraba al campo para sufrir la mayor humillación de su historia: encajar una goleada de 7-1 por parte de Alemania en una Copa del Mundo en casa”, afirmó Romario en su cuenta de Facebook.

El otrora delantero titular indiscutible de la selección brasileña en el Mundial de 1994, declaró que al ver el partido por televisión, al igual que “millones de brasileños”, se sintió “triste”; pero añadió que él, además, sintió algo que sólo “quien ha estado en el campo con esa camiseta podría sentir: impotencia”.

Una sensación que el ahora político achaca al hecho de ver cómo el fútbol en Brasil se está “deteriorando” y a cómo, pese a saber exactamente cuáles son los motivos, el “solo” no es capaz de “cambiar algo”, se lamentó Romario.

“El expresidente y actual vicepresidente de la CBF, José María Marín, está preso en Suiza; y el actual, Marco Polo Del Nero, con la soga al cuello y a punto de ser arrestado, no tiene ni el coraje de dejar el país para acompañar (a la selección) en las competiciones oficiales”, acusó el exjugador del Barcelona.

Romario recordó que en similar situación se encuentra el también expresidente de la CBF, Ricardo Teixeira, quien según el actual senador del Partido Socialista Brasileño (PSB) “sigue siendo un personaje influyente en este juego sucio”.

El dedo acusador de Romario también apuntó al agente de jugadores y actual coordinador técnico de la selección, Gilmar Rinaldi, por defender “sus propios intereses en la convocatoria de jugadores”.

Según Romario, esta situación ha provocado que la selección brasileña masculina continúe con “su trayectoria de derrotas” y que la femenina se encuentre en estado de “abandono”.

“Por suerte, esa tela de corrupción comenzó a ser desmontada por el FBI”, dijo Romario, quien consideró que la “cuadrilla” de la CBF dejó cabos sueltos en Estados Unidos y eso posibilitó que uno de sus “jefes”, Marín, acabará en prisión.

La publicación en Facebook responde a una invitación del diario Folha de Sao Paulo para escribir sobre lo sucedido el 8 de julio de 2014 en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, un texto en el que Romario se pregunta si esta situación del fútbol local tiene solución un año después de la catastrófica goleada.

La respuesta, cree Romario, es que sí, siempre que se sepa afrontar esta crisis con “dignidad”, lo que según sus palabras “no ha sido hecho hasta ahora; por lo menos, no por la CBF”.

“Necesitamos de un cambio estructural profundo”, concluye Romario, quien aboga por una “nueva era” en el fútbol brasileño, marcada por “una buena gestión, transparencia, alternancia del poder, responsabilidad fiscal e inversión en el fútbol base”.

EFE

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