Un altar de mazorcas y cocos para la misa del papa

Unas 32.000 mazorcas de maíz, más de 200.000 pequeños cocos y cientos de miles de semillas forman el altar, inspirado en la cultura indígena guaraní, que ha sido diseñado para la misa principal que ofrecerá el papa Francisco durante su estancia en Paraguay.

Un altar de mazorcas y cocos para la misa del papa

Su autor, el artista plástico Koki Ruiz ultima esta semana el ensamblaje del “altar del maíz”, como ya es conocido popularmente, en el parque Ñu Guasú, donde se prevé que cerca de un millón de personas acudan a la misa que Francisco oficiará el 12 de julio.

El altar está presidido por dos gigantescas imágenes, una de san Ignacio, por tratarse del fundador de la orden jesuita, a la que pertenece el papa, y otra de san Francisco, por ser el santo elegido por Jorge Bergoglio para inspirar su labor al frente del mundo católico.

La estructura, de más de 25 metros de alto por 14 de ancho, y que lleva dos meses en preparación, fue trasladada el domingo desde la pequeña ciudad de San Ignacio, en el departamento de Misiones, mientras los vecinos se agolpaban a los lados del camino para despedir la obra, dijo a Efe Ruiz.

“Lo despedían como la familia que sabe que no volverá a ver a su hijo. Como cuando nuestra gente emigraba a Buenos Aires”, expresó el autor.

Durante la preparación del altar, Ruiz abrió su taller en Misiones para que los ciudadanos de San Ignacio y de pueblos aledaños pudieran verlo y hacer alguna aportación.

De ahí surgió la idea de firmar los más de 200.000 cocos verdes incrustados en su estructura metálica.

“Se convirtió en el gran retablo de la fe, la esperanza, el amor y la alegría. Para nosotros esto es religiosidad popular”, dijo el autor.

Casi cada uno de los cocos tiene uno o varios nombres, hay muchos de parejas, hay peticiones, ruegos, incluso mensajes de gente de otros países que a través de las redes sociales quiso participar.

Ruiz declaró que intenta reflejar “lo que siente el pueblo paraguayo del interior”, es decir, del campo. Y que la obra se enmarca en el barroco latinoamericano “cargado de sentimiento”.

El autor eligió usar maíz porque “representa la dignidad del trabajo de la gente y del que cuida la tierra”, y los cocos por su importancia histórica en Paraguay.

“El coco es abundante en Paraguay y era la comida que las pobres familias del campo enviaban a sus hijos obligados a servir en las grandes guerras que vivió el país”, expresó Ruiz.

Al artista recordó que el trabajo es fruto del esfuerzo de mucha gente y aseguró estar inmensamente agradecido por que se le permita “homenajear al papa Francisco y al pueblo paraguayo y latinoamericano”.

“Aún siento el peso de este compromiso enorme”, agregó.

Ruiz instala cada año un retablo elaborado a base de zapallos, calabazas, mazorcas de maíz y otros frutos autóctonos para celebrar la Semana Santa en la zona de Tañarandy, conocida por albergar uno de los festejos religiosos más singulares de Paraguay.

La misa en la que el papa utilizará este altar se oficiará en el mismo parque donde en 1988 Juan Pablo II, único papa hasta la fecha que ha visitado Paraguay, congregó a miles de fieles a pesar de la fuerte lluvia.

Antes de esta misa, Francisco oficiará otra ceremonia religiosa el 11 de julio en el santuario de Caacupé, a la que se espera que acudan cerca de un millón de personas.

El papa Bergoglio llegará a Paraguay el 10 de julio tras visitar Ecuador y Bolivia.

Santi Carneri/EFE

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