La música arbitral de la Copa desafina a oídos de los técnicos

Martino, Dunga, Tabarez, Herrera, Sanvicente… a casi todos los entrenadores de la Copa América les ha parecido desafinada la música de los pitidos de los árbitros, casi siempre cuando han perdido, pero incluso cuando han ganado.

La música arbitral de la Copa desafina a oídos de los técnicos

“No hablo del árbitro. Estoy contento porque hemos ganado”, afirmó el seleccionador argentino Gerardo Martino tras la victoria de su selección este viernes ante Colombia en los lanzamientos desde el punto de penalti en un partido que llegó al minuto noventa sin goles.

El seleccionador argentino había sufrido una expulsión en la primera fase del torneo y ante Colombia fue enviado al vestuario antes de tiempo uno de sus asistentes. Fue un partido trabado con muchas faltas y tarjetas.

Martino instó a los periodistas en la rueda de prensa a que fueran ellos los que hablaran del árbitro, mientras que unos días antes Dunga también aludido al juez del partido tras caer por 1-0 ante Colombia con arbitraje del chileno Enrique Osses.

“No lo invitaría a dirigir un partido entre amigos”, señaló a la hora de calificar su actuación cuando todavía se desconocía la sanción de cuatro partidos a Neymar tras su expulsión como consecuencia de los incidentes al final del encuentro en el que también fue expulsado el colombiano Carlos Bacca.

Todavía más revuelo que la expulsión de Neymar causó la acción del dedo del chileno Gonzalo Jara en el trasero del uruguayo Edinson Cavani, que acabó con la expulsión de Cavani y contribuyó a que el encuentro acabara con enfrentamientos entre jugadores y la expulsión del técnico uruguayo Óscar Washignton Tabarez.

“El árbitro dijo que le insulté y eso es falso”, explicó a su regreso a casa el técnico, quien se mostró muy crítico con el arbitraje en aquel encuentro del brasileño Sandro Ricci, que después de a Cavani había expulsado a Jorge Fucile.

La eliminación de México en la fase de grupos provocó que su seleccionador, Miguel Herrera, hablara con dureza del estilo de arbitraje que, en líneas generales, se desarrolla en Sudámerica por el exceso generalizado de permisividad.

Vino a decir que sus jugadores debieron aprender antes la lección porque la falta de adaptación a un estilo diferente a la hora de arbitrar fue una de las claves de la despedida mexicana de la Copa.

Alguien podría entender que Roberto García, el mexicano que dirigió el Argentina-Colombia de este viernes, había tomado buena nota de las declaraciones de Herrera.

Al menos así pareció por las tarjetas que mostró, sobre todo en la primera parte del encuentro, en el que hubo hasta seis cartulinas amarillas.

¿Quiso arbitrar a la mexicana si es que hay una forma de hacerlo?, ¿quizá dejar claro que los estilos son diferentes?

Lo cierto es que no satisfizo al ganador y no se sabe lo que piensa el perdedor, ya que José Pekerman, el técnico de la selección colombiana, es reticente a opinar sobre la actuación arbitral.

Noel Sanvicente, seleccionador de Venezuela, señaló que los árbitros no tratan igual a todos los equipos en alusión velada a que él se sentía uno de los maltratados. “No pido que me den, pero si que no me quiten”, recurrió al tópico para reclamar equilibrio en las decisiones.

El pisotón tan claro como poco intencionado de Fernando Amorebieta ante un jugador peruano condicionó la trayectoria de Venezuela, que salió de la Copa con dos derrotas, ante Brasil y Perú, equipo este último al que estuvo sesenta minutos con un hombre menos.

La música del silbato quizá tenga siempre el mismo sonido, pero cuando tras pitar el árbitro-director de la orquesta indica una determinada dirección con la batuta de su dedo, el sonido cambia completamente a oídos de los afectados.

Neymar, Bacca, Matías Fernández, Cavani, Fucile, Amorebieta, Martino o Tabarez, entre otros, tienen algo que decir al respecto, mientras que la preocupación por el nivel del arbitraje en las eliminatorias del Mundial ya está en el ambiente.
EFE

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