Evo ofrece premiar a subalternos que denuncien corrupción policial

Al igual que en Paraguay, la institución policial boliviana atraviesa una grave crisis a partir de la fuga del ex asesor presidencial y empresario peruano Martín Belaunde, que provocó la reciente caída del comandante nacional de la policía y del ministro de Gobierno (Interior) Hugo Moldiz.

Evo ofrece premiar a subalternos que denuncien corrupción policial

En un discurso ante policías en la ciudad andina de Oruro, en un aniversario de esa fuerza de seguridad, el mandatario dijo que tendrán “un premio” los sargentos, suboficiales y subtenientes que denuncien a los superiores que dañen a la institución con actos de corrupción.

Sostuvo que, al parecer, la subordinación se convierte “en una forma de protección de la ilegalidad dentro la institución” y pidió a su ministro de Gobierno, Carlos Romero, trabajar en una norma para que haga realidad el reconocimiento a los policías honrados.

Los suboficiales de la Policía Boliviana, mediante uno de sus dirigentes, expresaron esta mañana su respaldo al proceso de reestructuración de esa institución y demandaron que se inicie una investigación a los mandos intermedios y altos por la desaparición del peruano Belaunde, que huyó cuando estaba bajo arresto domiciliario y finalmente recapturado el mes pasado y enviado a Lima.

Juan de Dios Avendaño, vicepresidente de la Asociación Nacional de Suboficiales, Clases y Policías (Anssclapol), dijo que, al igual que se actuó con los custodios encarcelados por este caso, por haber recibido coimas para esa fuga, se debería abrir una inmediata investigación sobre el desempeño de los mandos medios y altos de la policía, ya que ellos son los que dan las órdenes para la instalación de los operativos de seguridad.

“No solamente debería responsabilizarse a los directos responsables, sino también al primer hombre de la policía y a los mandos intermedios, que deberían haber tomado los recaudos necesarios para que esto no suceda”, afirmó.

Morales hizo la propuesta también en medio de otra polémica creada por la generala y ex subcomandante nacional Rosario Chávez, que dijo haber denunciado actos de corrupción policial ante el Ministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, pero el ministro Romero negó que hubiese sido presentada.

El presidente boliviano pidió que los subalternos no se callen ante la corrupción de sus superiores, pero que hagan las denuncias cuando los actos ilegales se produzcan para que sean investigados en forma inmediata.

Desde que llegó al poder en 2006, Morales impulsó varios intentos de reforma de la institución, que en teoría tiene unos 37.000 agentes, ya que tampoco existe un padrón oficial del sector.

Los casos de indisciplina, incluso varias insubordinaciones, abusos y delitos en los que regularmente aparecen involucrados policías parecen no tener límites tanto a nivel de las jefaturas como de la tropa.

En la historia de la institución hay numerosos ejemplos de vínculos de altos cargos policiales con el crimen organizado y el narcotráfico, lo que ha derivado en que varios comandantes terminaran entre rejas en Bolivia o en otros países.

Hace pocos meses cuando se anunciaron cambios en la entidad, en la tropa policial hubo llamamientos al motín que finalmente no prosperaron, como sí ocurrió en otras ocasiones, en que rebeliones policiales amenazaron con desestabilizar al Gobierno./Télam

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