Iglesia boliviana rechaza que aborte una niña violada y embarazada

El arzobispo de la diócesis boliviana de Santa Cruz de la Sierra, Sergio Gualberti, se mostró hoy en contra de que se someta a un aborto una menor de 11 años que quedó embarazada tras ser violada hace dos meses en esa ciudad del este de Bolivia.

“No podemos pensar que se soluciona el problema eliminando una vida inocente”, dijo a los medios el responsable eclesiástico, quien reconoció, no obstante, que la violación es un “crimen muy grave”.

La pequeña fue violada varias semanas atrás por un mototaxista que debía llevarla hasta su casa y que ya ha sido detenido y recluido en la cárcel cruceña de Palmasola, a la espera de juicio.

Ese penal será visitado en julio próximo por el papa Francisco durante su estancia en Bolivia, dentro de una gira latinoamericana que también le llevará a Ecuador y Paraguay.

Según medios locales, la familia de la niña inició esta semana los trámites para que pueda someterse a una interrupción voluntaria del embarazo, algo que la propia menor habría solicitado.

En febrero del año pasado, el Tribunal Constitucional boliviano resolvió no despenalizar el aborto, aunque eliminó la obligatoriedad de contar con una resolución judicial para poder interrumpir un embarazo bajo los supuestos admitidos por la ley.

Hasta ese momento, una mujer embarazada en las circunstancias en las que la ley permitía abortar necesitaba tener la autorización de un juez, un permiso que a veces se retrasaba y llegaba cuando la gestación ya se encontraba demasiado avanzada, o incluso tiempo después del nacimiento.

El representante de la Defensoría del Pueblo en Santa Cruz, Hernán Cabrera, indicó este jueves a los medios que el aborto en el caso de la niña violada es legal y el único requisito para ello es la presentación de una copia de la denuncia y que la propia víctima desee interrumpir la gestación.

“Hay aborto impune porque es legal, debido a que existen tres agravantes: ella es menor, fue violada y no quiere ser mamá (y) la sentencia constitucional 026/2014 le faculta a sus padres y a ella a acudir a cualquier centro hospitalario con una copia de la denuncia y solicitar la interrupción del embarazo, sin necesidad de una orden judicial”, refirió Cabrera, citado por la agencia estatal ABI.

La Defensoría boliviana ha denunciado que la violencia contra menores y mujeres “se ha convertido en uno de los ámbitos más graves de vulneración de los derechos humanos” en el país andino.

Según datos de esta institución, en 2014 se registraron en Bolivia al menos 73 infanticidios, de los que 60 corresponden a menores de cinco años, además de 326 denuncias de abuso sexual contra menores.

Bolivia es el país latinoamericano con mayores niveles de violencia física contra la mujer, y el segundo después de Haití en violencia sexual, según datos de Naciones Unidas.
EFE

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