La innovación y la artesanía de los “indies” colorean la feria E3

Disparos y luchas interactivos, secuelas y cascos de realidad virtual han monopolizado la feria de videojuegos E3, pero la “explosión” de juegos alternativos e independientes también se ha dejado sentir en Los Ángeles.

La realidad virtual y los títulos gigantes de acción han sido los verdaderos protagonistas de este evento: las grandes compañías del sector no le han dedicado demasiado espacio a los juegos alternativos e independientes, desde luego menos que en 2014.

Pero eso no quiere decir que el visitante no pueda encontrar pequeñas joyas innovadoras y creadores con ganas dictar otras normas.

“Hay una explosión de juegos ‘indies’ (…) Los equipos pequeños son capaces de crear productos únicos y artísticos a los que los estudios de juegos ‘triple A’ no osarían acercarse”, declaró a Efe Chad Moldenhauer, creador de “Cuphead”, una de las sensaciones alternativas de este E3.

Se trata un videojuego inspirado en la estética de los dibujos animados de los años 30, pintado a mano por dos hermanos.

Concebido con mucha dedicación pero como “una obra de amor”, sitúa al jugador en una constante carrera para recaudar dinero con el que pagar una deuda al diablo.

“Siempre va a haber interés por los juegos de gran presupuesto, pero hay una democracia creciente de títulos variados que empiezan a estar disponibles gracias a la distribución digital”, explicó el productor del estudio canadiense Panache Digital Games, JF Boivin.

La distribución digital, herramientas de desarrollo cada vez más accesibles y nuevas vías de financiación como la suscripción popular (“crowdfunding”) contribuyen a la democratización de la creación de videojuegos y, por ende, al flujo de ideas más libres y originales.

Boivin trabaja junto a Patrice Désilets, el padre creativo de “Assassin’s Creed”, en “Ancestors: The Humankind Odissey”, una aventura que viajará por los distintos momentos claves de la humanidad, comenzando por el primer ancestro del hombre.

Dado que el estudio será pequeño y de recursos limitados, pero pretende hacer un título de gran calidad, ha optado por la “mentalidad de las muñecas rusas”: irá publicando la aventura por capítulos.

“La idea de no tener suficientes recursos nos obliga a pensar de manera diferente para encontrar soluciones más originales, a sazonar con ingredientes distintos. Un estudio de títulos ‘triple A’ jamás habría hecho un juego protagonizado por un chimpancé”, reflexionó Désilets.

Para la fundadora del Festival Internacional de Juegos Independientes Indiecade, Stephanie Barish, la industria ha cambiado y empieza a comprender que a la gente le gusta jugar a títulos más diversos, más cortos y más artísticos.

“No Man’s Sky”, “Everybody’s Gone to the Rapture”, “Firewatch”, “Below”, “Cuphead”, “Ashen” o “Beyond Eyes”, que formarán parte de los catálogos de Xbox One y PlayStation 4, dan buena muestra de ello.

Indiecade, un paraíso obligado para el visitante que desea ser sorprendido, muestra este año en E3 45 títulos que van desde la exploración compartida del universo gracias a la realidad virtual a libros que se convierten en juegos, pasando por títulos sin interfaz gráfica y desarrollos que tratan de hacer pensar sobre nuestras relaciones y decisiones.

En “Wattam” no hay reglas: es un colorido mundo abierto en el que se puede construir “cosas tontas” e interactuar con objetos vivos como una almohada con sueño, una taza de café histérica, un trozo de sushi o un inodoro.

Sus creadores, del estudio Funomena, aseguran que el videojuego trata de ser el equivalente a sacar distintos juguetes del cajón, ponerles cara y darles vida.

Lo que pretende “Plug and Play”, mediante una experiencia interactiva conceptual en blanco y negro, es hacer reflexionar sobre el amor, las relaciones y el porqué de nuestras decisiones.

Y en “Sunset” el objetivo es una exploración reposada: el jugador se mete en la piel de una empleada del hogar atrapada en el apartamento de un hombre rico durante un golpe de Estado en los años 70.

Indiecade ha detectado en este 2015 innovación tanto en interfaces como en los controles del juego.

La peculiaridad de “Tripad” reside en que es un juego sin pantalla: está formado por tres tableros electrónicos llenos de botones. Con ellos, tres jugadores tratarán de atrapar una luz que se mueve rápidamente de un panel a otro.

En “Butt Sniffin Pugs” dos perritos descubren los secretos de un jardín dirigidos desde unos mandos gigantes compuestos por una gran pelota de tenis y botones enormes.

Un libro desplegable basado en “Alicia en el País de las Maravillas” es el medio con el que el jugador de “Curioser and Curioser” interactúa con la pantalla del videojuego. No es un libro cualquiera, eso sí, además de contener bellos dibujos está lleno de sensores y botones conectados a un arduino (plataforma de hardware libre).

Barish recordó que la realidad virtual de Oculus Rift llegó hace dos años a E3 a través de Indiecade, e insistió en que las innovaciones que protagonizarán la feria en el futuro nacerán probablemente de los desarrollos independientes que este festival impulsa.

Violeta Molina  – EFE

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