Golpes de realidad aumentada, robótica y escáneres totales

Gafas de realidad aumentada para presenciar videoclips en lugar de solo verlos, escáneres de bosques completos o robótica para recrear en tres dimensiones el alma de las personas reflejan la innovación tecnológica llevada al máximo exponente en el campo del arte, el lema del Sónar+D.

“La realidad virtual será tan revolucionaria para el mercado audiovisual como los auriculares lo han sido para la música”, esgrimen con orgullo Aaron Koblin y Chris Milk, los creadores que unen fuerzas en la productora especializada VRSE, que se ha instalado en el pabellón del Sónar+D, el congreso internacional de creatividad artística que se celebra en el festival Sónar.

Desde el momento en que te colocas las gafas de realidad aumentada, de forma similar a unas gafas de buzo, te sumerges -literalmente- en otro espacio, y desaparecen todas las personas que se agolpan alrededor del mostrador, uno de los más concurridos por la expectación que han levantado en esta primera jornada del festival.

Las gafas te desplazan a un garaje o nave industrial, donde unos excéntricos bailarines se alejan y se acercan a un ritmo vertiginoso, no apto para los que tiendan a marearse. Te animan a sumarte a la fiesta y, aunque no puedes ver tus propias extremidades, ellos te colocan un hulahop.

Es la primera vez que un vídeo de realidad aumentada interactúa -o simula la interacción- con el receptor, y VRSE espera aplicar su idea para largometrajes, además de vídeos musicales, y ya ha trabajado para Björk, Naciones Unidas y el New York Times.

En Sónar+D todos los creadores están abiertos a aplicaciones diversas, solo quieren gustar a artistas, empresas y ponerse a su servicio.

Es también el caso del estudio londinense Universal Assembly Unit, que presenta el primer escáner completo de un bosque con fines artísticos y no científicos.

El proyecto, denominado “Datum Explorer”, que se presenta con fines educativos y de entretenimiento, recrea una atmósfera cien por cien real, que incluye el sonido del viento y el movimiento de los animales, para contar una historia, lo que sucede en la naturaleza cuando, en apariencia, nadie mira.

El uso del escáner asume un reto más ambicioso en los estudios audiovisuales barceloneses Glassworks y CANADA, que con “The Ghost in the Machine” se proponen “retratar el alma de la gente”.

Estas aspiraciones se traducen en una mera toma de imagen tridimensional de quien se sitúa frente al escáner. Después, se le deben dar unas directrices motoras a un robot, que baila mediante la técnica fotográfica del “light painting” (literalmente, pintar con luz una representación gráfica).

El potencial, tan prometedor como incierto, es una constante en los prototipos innovadores que ocupan todo el pabellón de la Fira de Montjuïc, como la iniciativa “Sabemos lo que hiciste en el último Sónar”, que analiza en tiempo real los movimientos de los asistentes al festival.

Irene Benedicto – EFE

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