El Bañado Ñorte espera expectante la visita del papa

Los vecinos del Bañado Norte de Asunción, uno de los barrios ribereños que componen el cinturón de pobreza de la capital aguardan con expectación la visita del papa el 12 de julio, mientras observan con preocupación la crecida del río Paraguay que amenaza con anegar la zona.

El Bañado Ñorte espera expectante la visita del papa

El barrio, uno de los puntos del itinerario del papa, cuenta con una capilla en honor a San Juan, donde Francisco tiene previsto pronunciar un mensaje de alrededor de media hora.

Se trata de una humilde capilla en la que apenas entran una docena de bancos y cuyas paredes ya están cubiertas con las banderas blancas y amarillas del Vaticano.

A ella están acudiendo cada sábado los feligreses del barrio, quienes, ante la fotografía del papa en el oratorio, rezan el rosario como una forma de “preparación espiritual” ante su llegada, dijo hoy a Efe Josefina Chamorro, que organiza estas actividades en la capilla.

Ante la inminente cita, grupos de obreros se afanan en hacer revoques, pintar paredes, reparar tejados y

reconstruir muros de ladrillo en la estructura deportiva que rodea la capilla, una modesta cancha de fútbol que será el escenario donde se aglutinarán los vecinos.

Las obras se están realizando gracias al dinero aportado por las donaciones ciudadanas, mientras que la Municipalidad de Asunción se ocupa del drenaje de la principal calle que atraviesa el barrio, ahora totalmente encharcada por las lluvias del miércoles, dijo a Efe Francisco Rodríguez, dirigente vecinal del barrio donde está ubicada la capilla, también llamado San Juan.

Las precipitaciones recuerdan a los lugareños el desborde del río Paraguay, hace exactamente un año, que afectó a cerca de 200.000 personas en todo el país, y que en este barrio provocó derrumbes en algunos edificios, como el del consultorio médico, que ahora se está reparando a contrarreloj.

Rodríguez explicó que el papa recorrerá un estrecho pasillo hasta llegar a la parte trasera de la capilla, en un lugar en el que se amontonan precarias viviendas con techos de chapa metálica en las que conviven familias con su animales.

Tras visitar algunas de estas viviendas, Francisco pronunciará un mensaje ante los fieles que le esperarán en la cancha del barrio, que hoy amaneció embarrada, pero que el año pasado estaba completamente bajo el agua, contó Rodríguez.

“Esperamos que este año la inundación no sea tan grave como el año pasado. Entonces se dijo que, ante el problema que teníamos, todos nos íbamos a unir, pero no fue así. Ojalá sea eso lo que consiga la visita del papa”, manifestó.

En el patio de una de las casas por las que se prevé que pase Francisco, Marta Jiménez cocina en unas brasas un mbejú, un plato tradicional paraguayo que se suele consumir en las fechas próximas al día de San Juan, y se emociona ante la posibilidad de compartir unas palabras con Francisco.

“Cuando pienso en que el Santo Padre va a venir hasta acá… Che mopirimba (se me pone la piel de gallina)”, expresó a Efe en guaraní Marta Jiménez, que destacó que Francisco está “cerca de la gente”, y por eso le gusta más que el anterior pontífice que visitó Paraguay, Juan Pablo II, que llegó en 1988.

EFE

Un Comentario

Julio

Pero realmente esperan que sus vidas cambien, al igual que su situación socioeconómica, que el río no sobrepase los límites aceptables, que no llueva mucho, y que sus humildes casitas se conviertan en un penthouse, sólo por la venida de un sacerdote católico?. Me duele decirlo, pero que ingenuos!!!

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