Palmieri es nuestro ángel de la guarda

22 de marzo de 1982

Es día lunes. Mario Luis Palmieri de Finis, alumno del cuarto curso “B”, del colegio San José, sito en la ciudad de Asunción, aproximadamente a las 09.00am, se disponía a someterse a un examen de zoología, cuando, sorpresivamente, le anuncian que lo solicitaban en la dirección del centro escolar para que atendiera una llamada telefónica de su padre. El menor, que en ese entonces contaba con apenas 14 de años de edad, atendió, solícito. Testigos que presenciaron la plática aseguran que de no haber sido el padre, como afirmó Mario Luis, el autor fue alguien allegado, bien allegado a la familia, porque en el tono, empleado por el menor para responder a su interlocutor, no se percibió hosquedad alguna.

  • Es un ingeniero amigo de mi padre- señaló al dar por terminado el petit intercambio verbal.

Tras informar que el arquitecto Rafael Palmieri, su progenitor, había sufrido un accidente, y que la familia reclama su presencia, el educando encaminó los pasos hacia el aula para someterse al examen de rigor; acto seguido, refieren, se dirigió a la biblioteca, y desapareció.

24 de marzo de 1982

La denuncia del intempestivo mutis del menor es publicada en los medios de prensa. Consultados los archivos de los diarios ABC Color y Última Hora, se puede constatar la desesperada búsqueda, concretada, fundamentalmente, por familiares y amigos, con el solo objetivo de recibir algún vestigio del paradero del niño.

  • Vestía el uniforme del “San José”- denunció el padre- Pantalón gris, camisa blanca, cinto y zapatos negros. Pedimos ayuda para encontrar a Mario Luis. Nosotros aún estamos sumidos en un profundo dolor…

¿Profundo dolor? ¿Por qué el arquitecto Palmieri afirma, categóricamente, que su familia aún está sumida en un profundo dolor? Retrocedamos, aún más, en el tiempo.

17 de enero de 1982

La parentela Palmieri Definis disfruta de un momento de solaz esparcimiento. Decidió, por un momento, abandonar la urbe asuncena, y pasean, felices y despreocupados, regocijándose con el paisaje que regalan los Saltos del Guairá, sin imaginar que serían protagonistas de una tragedia: Intempestivamente se quiebra una de las cuerdas que sostienen el puente movedizo, empleado por los turistas para cruzar sobre la fuerte corriente de agua originada, a su vez, por el fluido que se precipita de las alturas. En el accidente, inesperado, fallece Luis Fernando Palmieri de Finis, de 7 años, a pesar de los infructuosos esfuerzos de Mario Luis. Dada su condición de excelente nadador, intentó, en vano, evitar la muerte de su hermano.

24 de marzo de 1982

El matrimonio integrado por Ana María Victoria de Finis y Rafael Palmieri, preso por la desesperanza, clama por la vuelta de su hijo.

  • Pedimos ayuda a todos- reitera- Aún estamos sumidos por un inmenso dolor- señala

28 de marzo de 1982

Los relojes indican las 05.00pm. Es día domingo, e independientemente de la tranquilidad que se vive en la urbanización “El lapachal”, de la compañía Maramburé, localizada en la ciudad de Luque, algo inquieta a Teófilo Molas.

  • Había mucho mal olor. Por momentos, y según el viento, se hacía más débil o más fuerte. Era un olor que nunca había sentido, por eso me dejé llevar por el olfato. Fui hasta un bosquecito, y vi el cadáver. Estaba en estado de avanzada descomposición y se lo estaban comiendo las aves y los gusanos. Fui a buscar a Eusebio Sánchez y a Plácido Segovia, 2 de mis vecinos, y regresé al lugar donde había encontrado el cadáver. Tenía puesta una camisa blanca, un pantalón gris, y no tenía zapatos. El rostro lo tenía totalmente desfigurado, pero en su mano izquierda tenía una pulsera de plata donde se podía leer “Mario Luis”. Ahí nos fuimos a la policía.

29 de marzo de 1982

La noticia del terrible hallazgo indignó a todo aquel que, de una manera u otra, estaba al tanto de la desaparición de Mario Luis Palmieri, y, también, de una manera u otra, aguardaban el feliz regreso del menor.

  • Sí, es mi hijo- balbuceó el progenitor al identificar el cuerpo, sin vida, del adolescente.

Según el parte policial, el cadáver “presentó hundimiento en la región parieto- occipital; luxación de la tercera y cuarta vértebras cervicales; un agujero en el cráneo, de 7 centímetros de largo y 2 centímetros de ancho, que le produjo total pérdida de la masa encefálica; y, además, su rostro, presentaba profusas quemaduras con ácido sulfúrico, provocadas para, de cierta forma, dificultar la identidad del occiso. En un inicio se pensó en el uso de un soplete, pero después, y tras un estudio minucioso, se llegó a la conclusión de que usaron ácido sulfúrico”.

  • ¿Quién pudo haber cometido tal vileza?- preguntaban unos- ¿Qué daño pudo haber hecho un adolescente de 14 años?- preguntaban otros- ¿Por qué, dios mío?- preguntaban todos.

Tras el fatal desenlace comenzaron las especulaciones, las hipótesis sobre los posibles motivos del secuestro, y posterior crimen, de Mario Luis Palmieri de Finis. Hipótesis. Suposiciones. Comentarios. Teorías. Especulaciones expelidas por muchos que, incluso, involucraban a personas directamente vinculadas por el régimen dictatorial de Alfredo Stroessner.

Presunción #1:

  • El arquitecto Rafael Palmieri, progenitor de Mario Luis, homosexual, tuvo la osadía de tener relaciones con uno de los amantes de Gustavo Stroessner, alias “La coronela”, y este, en represalia, ordenó el secuestro, y la ejecución del menor.

Presunción #2:

  • El arquitecto Rafael Palmieri y Reinaldo Eugenio Chamorro Chávez, ambos homosexuales, tenían una relación amorosa; al Mario Luis estar al tanto de la misma, amenazó con hacerla pública, por tal motivo, Chamorro Chávez secuestró, y de manera accidental, asesinó al menor; posteriormente, y con el propósito de encubrir su felonía, empleó para camuflar la identificación del cadáver. Refieren a muerte accidental, porque se sospecha que Mario Luis quiso escapar de su captor, y en el forcejeo, este le atrapó, atrapándole por el cuello con un cinto; la fuerza ejercida produjo el fallecimiento del menor.

Presunción #3:

  • El matrimonio Palmieri de Finis tenía fuertes vínculos con el narcotráfico. Incluso existen reportes policiales que señalan a la madre de Mario Luis como “mariguanera”. Los supuestos vínculos provocaron la muerte de los pequeños Luis Fernando y Mario Luis, de 7 y 14 respectivamente. Se sospecha de que el accidente en Saltos del Guairá, no fue sino un atentado contra la familia. El quiebre de las cuerdas no se produjo casuísticamente, sino que fue premeditadamente calculado.

Presunción #4:

  • Gustavo Stroessner, “La coronela”, se había enamorado, perdidamente del menor, que también era homosexual; ante el rechazo de Mario Luis, el hijo del dictador, dictaminó su secuestro, y posterior crimen. Testimonios aseguran que “La coronela” tenía gran afinidad hacia los menores de su mismo sexo. “Los muchachos, al ver el automóvil de Gustavo Stroessner, corrían despavoridos, porque si él se fijaba en alguno se lo llevaba; si el chico se negaba, en el mejor de los casos, amanecía torturado, en el peor, muerto. Las orgías en el hotel ‘Guaraní’ que organizaba el hijo del general, eran famosas. Sorprendía mucho, aunque oculta, la condición de gay de ‘La coronela’, por la marcada homofobia que predicaba el gobierno de su padre”- concluyen entrevistados que pidieron no ser identificados.

Lo anterior son las 4 presunciones que, según refieren, motivaron el vil asesinato de Mario Luis Palmieri de Finis. Vale aclarar que, e insisto, son hipótesis, consideradas, por no pocos, como verdaderas leyendas, o invenciones populares.

Existen otras especulaciones relacionadas con el caso, como que Chamorro Chávez, tras el secuestrar al menor, lo trasladó hacia un motel asunceno, le dio muerte, y luego echó el cuerpo en el bosquecito donde fue hallado por Teófilo Molas; no obstante, vecinos de “El lapachal” sostienen que, el sindicado como autor material del crimen, tenía una casa, en alquiler, en esa localidad, y fue allí donde le llevó, al salir este del colegio “San José”, y, obvio, fue allí donde concretó el crimen.

Reinaldo Eugenio Chamorro Chávez, fallecido víctima de una dolencia cerebral, en el Hospital de Clínicas, aun estando en prisión, el 27 de junio de 2003, fue condenado a 30 años de privación de libertad; José Luis Fiore Canata, por su parte, también arquitecto, implicado como autor intelectual de la tragedia, recibió 9 años de cárcel, de los que cumplió solo 5; resultó liberado cuando, Chamorro Chávez aseguró que, al testificar bajo torturas, fue obligado a implicarle.

  • Tanto Chamorro Chávez como Fiore Canata fueron chivos expiatorios. Había una orden de encontrar a algún culpable, y aparecieron ellos 2. La policía necesitaba implicar a alguien en el hecho lo antes posible, de lo contrario comenzarían a dudar de la seguridad nacional. Ninguno de los 2 tuvo que nada que ver con el caso Palmieri. Ni Fiore Canata, que murió, si mi memoria no me traiciona, el 18 de octubre de 2012, ni Chamorro Chávez, aun cuando, en la época, salieron a la luz documentos que afirman que fue expulsado de una entidad militar por pedófilo- aseguró don Cubillas, amigo de los 2 implicados- Una vez visité a Fiore Canata a la cárcel y me dijo “dios quiera y Chamorro Chávez pueda hablar”. Además, ya estaban implicados Chamorro Chávez y Fiore Canata en el caso, y seguían encarcelando gente. Todo el que .tenía sospecha de ser gay, iba preso sin miramientos. Se dice que fueron más de 600 los detenidos, y muchos de esos detenidos, fueron torturados. La persecución fue peor que cuando en 1959 asesinaron a Bernardo Aranda, y se desató el caso 108. Yo en el 59 era un adolescente, pero he leído mucho sobre eso.

33 años después

La tranquilidad continúa reinando en la urbanización “El lapachal”, de la compañía luqueña de Maramburé. Los actuales vecinos decidieron residir en el lugar después de aquel fatídico 28 de marzo de 1982. Solo De las Nieves Ramírez fue protagonista del terrible hallazgo.

  • Yo tenía 20 y tantos años- comenta- Recuerdo todo como si hubiese sido ayer. Después levantamos un panteón ahí- y señala hacia la calle que divide la zona donde se ubica una pequeña despensa que ha sido bautizada como “Palmieri”- Años después, la municipalidad quiso destruirlo para poder construir el pedregal que está usted viendo, porque esto antes era apenas un camino de tierra con mucho monte. Como iban a destruir el panteón que hicimos en su memoria, lo trasladamos hasta la acera, donde usted lo ve. Muchos vienen, le piden, le ponen flores, y si usted viera que cumple las promesas. Ha resultado milagroso nuestro angelito. Porque Palmieri es nuestro ángel de la guarda.

Han transcurrido poco más de 33 años del secuestro, y brutal asesinato, de Mario Luis Palmieri de Finis, el niño, convertido en ángel. Se han sucedido más de 3 décadas y muchos temen referir al tema. Un silencio hermético ha caracterizado a los que, de una manera u otra, convergen en el caso Palmieri. La familia, incluso, se ha negado a hablar, indicio de que ideas terribles aún se ocultan, impidiendo la concreción de la justicia.

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