Chatarras a 2.000 y buses con aire a 2.100 Gs

Ingeniera Industrial, ex Viceministra de Minas y Energía (2010-2012), docente universitaria, asesora y consultora en temas de energía e industria

Los empresarios de transporte nos estafan con la complicidad del gobierno, en una de las Alianzas Público-Privadas (APP) más desastrosas que conoce la historia del Paraguay.

El transporte público, que de público sólo tiene el nombre, pues es explotado por empresas privadas, es esencial para la vida de la gente: para trabajar, para estudiar, para ir a un centro de salud y para recrearse. Todos derechos humanos fundamentales.

Los empresarios del transporte, en su gran mayoría, con itinerarios adjudicados por favores políticos durante la dictadura y que hasta ahora siguen, sin ningún apego a las leyes laborales y a sus contratos con el gobierno, viven lucrando a costa del sufrimiento y la vida de los pasajeros.

Sus voceros, ya antes de que el gobierno haga los cálculos, nos anuncian cuánto subirá o bajará el pasaje. Así, son dueños –con una dudosa legalidad– de monopolios prohibidos por la Constitución, que nos dejan sin otra opción, pues no todos tenemos la suerte de tener un medio alternativo de transporte o de vivir cerca para movernos a pié o en bici.

Lo peor de todo es que son ineficientes. Ineficientes, como gustan acusar al Estado los empresarios privados. Ineficientes si creemos que son ciertos sus cálculos del costo del pasaje.

Pues si traemos a valor presente –como hace el estudio del Ing. Ricardo Canese que hemos actualizado con él a la fecha– los componentes del costo del pasaje del año 1989, que son esencialmente el gasoil (con un peso del 40% a lo sumo) el dólar (considerando cotización e inflación, con un peso del 30%) y el salario mínimo (30% de peso), notaremos que el pasaje, que estaba a 150 Gs en el ’89, hoy se multiplicó por (2.300 Gs/150Gs=) 15,33.

El salario mínimo, que en año ’89 era de 164.650 Gs, se multiplicó apenas por (1824.055 / 164.650 =) 11,08, en tanto que el dólar estaba a 1.165 Gs/US$ y su inflación fue del 62% en los últimos 25 años, se multiplicó por también apenas (5.160 x 1,62 / 1.165 =) 7,18.

Por último, el único factor que creció por encima del precio del pasaje, y al que además le hemos dado mayor peso incluso al que corresponde, el gasoil, creció de 245 a 4.690 Gs. Sin embargo, el precio del gasoil, según la estructura de costos de PETROPAR y considerando la misma estructura de costos que publicaba esta empresa hasta el año pasado, a la cotización del dólar de 5.160 Gs/US$ y el precio del petróleo WTI de 61 US$/barril, debería ser no mayor a 4.550 Gs/litro. Por tanto, tomamos este último valor, precio que corresponde en la realidad al gasoil. Es así que el precio del gasoil se multiplicó por (4.550 / 245 =) 18,57.

Ponderando estos tres factores, con los pesos ya indicados, se obtiene que el pasaje debió haberse multiplicado por (18,57 x 40% + 7,18 x 30% + 15,33 x 30% =) 12,90 y no por 15,33 como ha hecho el gobierno.

Multiplicando por 12,90 el pasaje inicial de 150 Gs, el pasaje hoy no debiera costar más de 1.936 Gs a igual eficiencia que el año 1989.

Cálculos que resulten en pasajes más caros, indican una mayor ineficiencia de los empresarios: mayores costos de operación, menor rentabilidad, menor capacidad de gestión. ¿Por qué el usuario final debe pagar esta ineficiencia y no, el propio empresario privado??

Para peor, el gobierno ha decretado la suba del pasaje –solapada bajo el argumento de un mejor servicio– para los buses con aire acondicionado y otras prestaciones insignificantes en términos de costo –wifi, GPS, la pantalla no es un costo pues cobran por publicidad– a 3.400 y 5.000 Gs.

Sin embargo, la adquisición de este bus con aire acondicionado (AA) está subsidiada por el gobierno en 30.000 US$ por unidad –superior a la inversión adicional por tener aire en un bus, basta comparar con el costo de un AA de 36.000 BTU para edificios, que sale 1.500 US$ y el AA que tendrán los buses que serán de 120.000 BTU, es decir, a lo sumo podrían costar dos o tres veces los 5.000 US$ que costaría un AA para edificios de la misma potencia– y cuyo costo de operación nunca sobrepasará, en un año calendario, el 6% del costo de un bus sin AA.

Ello se deduce sencillamente de la misma Resolución C.S. N.º 138/2013 de SETAMA donde fija las condiciones técnicas de los buses con aire acondicionado, que según su Art. 2° deben tener un motor con potencia máxima de 180 hp (equivalente a (180 hp x 0,736 kW/hp =) 132 kW y un AA de 120.000 BTU (equivalente a 12 kW), es decir, el AA aumenta la potencia total de un bus en (12/132=) 9% más que un bus sin AA, para igual eficiencia. Pero el AA no funcionará todo el año, ni todas las 24 horas. Por tanto, con un uso –generoso– del 60% del AA, el pasaje no debería ser superior en un (9% x 60% =) 5,4% al pasaje de las chatarras.

Por eso, es que nos afirmamos en que el pasaje de un bus con AA, sin ser ejecutivo, es decir, transportando todos los pasajeros que su capacidad entre sentados y parados permita, debe costar como máximo (1.936 x 1,054 =) 2.080 Gs.

Más que eso, es una estafa a la ciudadanía, y los empresarios de transporte que no acepten estas de por sí muy buenas tarifas, deberían renunciar por ineficientes, a sus concesiones y devolver a los municipios sus itinerarios.

Seguramente los municipios, con buenos intendentes como esperamos tener después del 15 de noviembre, sí cumplirán itinerarios, frecuencias y horarios, y sí prestarán servicios  en horario nocturno y días feriados, además de cumplir las leyes laborales, como casi ningún empresario privado hace en la actualidad.

 

2 Comentarios

Arcangel gabriel

Paraguay, ese país de fábula que tanto nos gusta.

Vivimos en un país donde constantemente nos están bombardeando con mensajes subliminales y de aparente satisfacción nacional. Nos pintan un país en donde la gente es feliz, donde los niños nacen sanos y crecen jugando con sus amigos. En donde los adolescentes estudian, y en donde las familias progresan. Un país en donde si uno es honesto y trabaja puede salir adelante y progresar sin importar de donde parte. Nos pintan un país en donde a diferencia de otros países existe seguridad, un país en donde si nos enfermamos tenemos acceso a la salud, un país que nos ofrece oportunidades. Nos pintan un país que ha tomado un nuevo rumbo. Nos dicen constantemente que vivimos en el paraíso, que Dios es paraguayo. Nos dicen que somos felices y lo decretan por ley. Y si por si acaso nos asalta la duda, nos dicen que somos felices pero que no lo sabemos.
Nos dicen que nuestro crecimiento económico no tiene paragones, que somos la perla de América del Sur. No dicen que somos el milagro económico del momento y nos lo creemos. No dicen que además poseemos la tercera mayor flota mundial de barcazas y que nuestro crecimiento económico es una bendición de Dios. Sin embargo no nos dicen que en realidad la pobreza extrema está en aumentando y que la diferencia de clases ha crecido en modo notable. No nos dicen que en realidad los ricos son cada vez más ricos y que cada día aumenta la cantidad de pobres. Según datos actuales del Fondo de Las Naciones Unidas casi el 19% de la población paraguaya se encuentra en situación de extrema pobreza. 19%! Esto son 1.300.000 paraguayos! Y no simplemente son pobres, son pobres extremos. De estos pobres extremos más de 400.000 son niños! Tampoco nos dicen que a causa de esto los cinturones de pobreza alrededor de las escasas grandes ciudades paraguayas están aumentando. No nos dicen que estos lugares son cunas de delincuentes y que el crimen está en aumento. No nos cuentas que todos los días mueren jóvenes por un teléfono celular o por 15.000 guaraníes.

Nos dicen que somos el primer exportador mundial de azúcar orgánica, el segundo de mandioca, el segundo productor y exportador mundial de Stevia (Ka’a he’e) y tung, el tercer productor y exportador mundial de Yerba Mate, el cuarto exportador mundial de soja, de almidón de mandioca, de aceite de soja, el quinto exportador mundial de soja, el sexto exportador mundial de maíz y de carne vacuna, el 7 exportador mundial de maíz, y el 10 exportador mundial de soja.

Nos dicen que enviamos ganado vacuno por vía aérea. Que somos tan buenos que ahora hasta nuestras vacas vuelan. Sin embargo no nos dicen que Paraguay figura entre las naciones con mayor índice de desnutrición en el mundo y que afecta entre el 25 y 34% de su población según el mapa del nivel de hambre del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. Somos uno de los mayores productores y exportadores mundiales de alimentos, somos un país eminentemente agrícola y entre el 25 y 34% de nuestra población pasa hambre. Tenemos cifras similares a Naciones del África subsahariana afectados por guerras civiles y catástrofes naturales como Etipia, Angola, Zimbawe, Congo y Mozambique. Que justificación existe para todo esto? Podemos seguir enorgulleciéndonos y gritando a todos los rincones que nuestras estancias producen tanto? Personalmente me produce vergüenza, rabia y dolor. En ocasiones me dan ganas de llorar. Somos el país con mayor Desnutrición en Sudamérica y en toda Latinoamérica somos solo superados por Haití. Según la FAO más de 1.500.000 paraguayos pasan hambre y de estos más de 400.000 son niños. De hecho compartimos con Haití el mayor índice de desnutrición infantil de toda Latinoamérica.

Nos dicen que hay progreso y que el gobierno se preocupa por el pueblo. Nos dicen que hay un nuevo rumbo. Pero de nuevo no nos dicen que un informe del Foro Económico Mundial ubica al Paraguay entre las 10 naciones con peor infraestructura pública del Mundo, al nivel de naciones africanas con guerras civiles y otra que ha sido devastado por un terremoto como es Haití. Nos mienten, nos obligan a creer, nos imponen una verdad que es la de ellos.

Nos dicen que nuestro país es un paraíso, que no hay guerras y hay seguridad, sin embargo no nos cuentan que en el Departamento de Amambay, centro de gran parte del narcotráfico en Sudamérica se registraron 66,73 asesinatos por cada 100.000 habitantes en el año 2014, cifra que la ubica muy cerca de las 70 por cada 100.000 habitantes de Honduras país con mayor tasa de homicidios del Mundo. Además Paraguay se ha convertido en el mayor productor de marihuana de la región y un importante corredor de cocaína de Acuerdo a la Secretaria Antidroga del Paraguay (SENAD).

Nos dicen que la Salud es gratuita y universal. Sin embargo y según cifras reales y no del gobierno menos del 30 % de la población tiene acceso a la salud, menos del 30% tiene acceso a un sistema que se presenta con hospitales públicos y no tan públicos (IPS) colapsados y decadentes, sin insumos y con escaso personal de blanco trabajando turnos que rozan la esclavitud. Muchos de ellos con títulos comprados por unos cuantos millones en conocidas Universidades de garaje financiadas por los mismos que se encargan de gobernar nuestra prospera nación.

Poseemos una de las tasas más altas de mortalidad infantil de Latinoamérica con 31 bebes muertos por cada 1000 bebes nacidos vivos. Según la Unicef en Paraguay de cada 100 muertes, 43 son bebes (de entre 0-28 dias) y lo más triste de todo esto es que 2/3 de las causas de mortalidad infantil son producidas por causas prevenibles: lesiones durante el parto e infecciones neonatales. En Latinoamérica solo poseen cifras peores Haiti, Nicaraguay, Guatemala y Bolivia.

La tas de mortalidad materna nos ubica entre los primeros de la región con 95 muertes por cada 100.000 nacidos vivos. También aquí la mayor parte de las causas son evitables: complicaciones durante el parto no tratadas y complicaciones en los días subsiguientes: hemorragias, toxemia y complicaciones post aborto.

Nos dicen que nuestra juventud es nuestro futuro. Sin embargo no nos dicen que según la Unicef en paraguay 20 de cada 100 muertes se producen en adolescentes de entre 15 y 19 años por causas prevenibles. La gran parte de estas muertes se producen tras accidentes de tráfico y accidentes domésticos, homicidios y suicidios. Es así que un estudio publicado por el Instituto Sangari de Sao Paulo, nos ubicó como el país con mayor tasa de mortalidad por accidentes de moto en el mundo con una tasa de 7,5 muertes por 100.000 habitantes.

Tampoco nos cuentan que según la UNICEF existe en el País una tasa del 35% de maltrato infantil grave, como ser golpes con objetos, patadas, quemaduras o asfixia y que este tipo de castigos sea muy frecuente.

Nos dicen constantemente que somos el mayor productor y exportador de energía hidroeléctrica del mundo y lo celebramos con orgullo. Lo triste es que no nos dicen que si bien poseemos en condominio con Brasil y Argentina dos grandes centrales hidroeléctricas, tratados imperialistas que regulan sus operaciones acaban por transformar al Paraguay en Pseudopropietario, pues sus cláusulas firmadas por vende patrias compatriotas nuestros y aceptadas por nuestros pasados y actuales gobernantes impiden la libre disponibilidad para el uso interno y menos aún la libre disponibilidad para la venta del excedente. Es extremadamente triste que nuestras empresas no puedan producir al máximo por falta de energía y que no exista energía para producir en nuevas industrias. Es penoso que suframos apagones constantemente y que en todos los veranos nos racionen el consumo. No hay explicación por la cual paguemos una de las mayores tarifas de energía eléctrica del continente.

Nos dicen que poseemos el mayor reservorio de agua dulce. Sin embargo según la Dirección de Agua Potable y Saneamiento cerca del 40% de la población paraguaya no tiene acceso a Agua Corriente. Esto significa que más de 3 millones de paraguayos están tomando aguas de diferentes calidades, entré las que figuran agua de tajamares o posos con índices de salubridad bastante alejados a los recomendados por la Organización Mundial de La Salud para ser considerados potables.

Nos dicen que poseemos selvas vírgenes y bosques naturales, que somos un país Verde. Sin embargo no nos dicen que un estudio llevado a cabo por la Universidad de Maryland (Estados unidos) ubica al Chaco Paraguayo como la zona donde se está produciendo la mayor tasa de deforestación del Mundo. Que le vamos a dejar a nuestros hijos si seguimos así?

Según el informe de Transparencia Internacional, somos el Tercer País más corrupto del Continente Americano solo superados por Haití y la Venezuela de Maduro. Según el banco mundial somos el segundo país de Latinoamérica con mayor gasto en salarios de funcionarios públicos, incluidos Senadores y Diputados analfabetos, niñeras, capataces y secretarias de oro. Según un informe de la USAID del 2014 somos el tercer país de Latinoamérica en donde son más frecuentes los sobornos solo por detrás de Haiti y Bolivia. Según el mismo estudio el 21% de los paraguayos recibió en algún momento solicitud de dinero a cambio de algún beneficio en algún ente público (zorro gris, aduanas, ministerios públicos).

Que nos está pasando como nación. Es que nos hemos vuelto insensibles ante todos estos datos. Es posible que aun existan jóvenes y no tan jóvenes que sigan insistiendo en que vivimos en un paraíso y que en realidad no estamos tan mal. Además si estás leyendo este artículo te comento que perteneces a ese privilegiado 37% que tiene acceso a internet. Si, solo el 37% nuestros compatriotas pueden leer estas palabras. Paraguay es mucho más que Asunción y alrededores, Encarnación y Cuidad del Este. Somos una nación de 6.800.000 habitantes. Es necesario que comencemos a pensar como nación, es necesario que comencemos a pensar que existen paraguayos más allá nuestro barrio. A unos cuantos kilómetros hay más de 4.000.000 millones de paraguayos que lo están pasando muy mal y muchos de ellos son niños.

Es necesario que comencemos a pensar en el bien común, a intentar cambiar desde nuestro pequeño este panorama tan sombrío. Como hacerlo? Lo primero es reconocer la situación en la que estamos y aceptarla y a partir de allí comenzar a crear conciencia colectiva. Terminar con la idea de que estamos bien, de que somos un paraíso y de que no es necesario cambiar nada. Que entendamos esto es nuestra única oportunidad de cambiar y de soñar. De Soñar con un país mejor, con un país en donde realmente podamos ser felices. Necesitamos despertar. Despertamos de este sueño ilusorio de nación perfecta al que nos acostumbraron y casi obligados a creer nuestros gobernantes de turno. Reaccionemos, seamos parte del cambio en nuestras familias. Y desde allí extendamos esa llama al resto de la sociedad. Necesitamos que sepan que no somos tontos. Que sepan que ya estamos informados. Que no nos volverán a engañar. Que sepan que más temprano que tarde la información y el bien común se impondrá.

Posiblemente después de leer estas palabras el 10% de nuestros compatriotas nos seguirán diciendo que vivimos en un Paraíso, que no estamos tan mal. Si, ese mismo 10% que es responsable de los datos que te comento aquí, y que además es responsable de que el pasar de la mayor parte de la población paraguaya se parezca más a un infierno que a un paraíso.

Anímate a ser vos el comienzo de un cambio.

Sin estafas, gasoil costaría 3.400, chatarras 1.800 y buses con AA a 1.900 » Ñanduti | Ñanduti

[…] del costo del pasaje es el combustible. Como calculábamos detalladamente en el artículo Chatarras a 2.000 y buses con aire a 2.100 Gs siguiendo el mismo criterio de cálculo, hoy el pasaje de las chatarras debería estar en 1.795 Gs […]

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