Caen bolsas europeas tras fracaso de negociaciones entre Grecia y acreedores

Un día después de que Grecia y las autoridades europeas abandonaran la mesa de negociación en Bruselas, las principales bolsas financieras de Europa cayeron hasta casi un 2,5% en el caso italiano y evidenciaron el clima de tensión que existe ante la posibilidad de un default griego.

Caen bolsas europeas tras fracaso de negociaciones entre Grecia y acreedores

Pese a los más de cinco meses que ya llevan las negociaciones, Atenas y las tres instituciones acreedoras parecen estar igual de lejos que cuando empezaron.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), el italiano Mario Draghi, no dudó hoy en mostrarse dramático ante el Parlamento Europeo, al advertir que el bloque “necesita un acuerdo fuerte e integral con Grecia…y lo necesita muy pronto”, según reprodujo la agencia de noticias EFE.

Eso sí, el líder de una de las tres instituciones acreedoras de Atenas, dejó en claro quién tiene la mayor responsabilidad del actual estancamiento de las negociaciones.

“Mientras todos los actores deben ahora hacer un esfuerzo, la pelota se encuentra completamente en el campo del gobierno griego y éste debe tomar las medidas necesarias” para cerrar un acuerdo con el BCE, la Comisión Europea (CE) y el FMI, agregó Draghi.

El funcionario no evitó hablar de la posibilidad de que Atenas declare un default, pero sí alertó que de llegar a eso, el gobierno de izquierda de Alexis Tsipras se moverá en “aguas desconocidas”.

Mientras los máximos dirigentes y los principales órganos de la Unión Europea (UE) escalan en sus advertencias y sus críticas verbales, y éstas vuelven a ser acompañados por la presión de los mercados financieros, en Grecia el gobierno y la mayoría de la sociedad se mantienen firmes en su posición.

El nuevo gobierno en Atenas llegó al poder en enero pasado tras prometer poner fin a las medidas de ajuste que las administraciones anteriores aplicaron a cambio de los dos llamados rescates financieros del FMI, la CE y el BCE, recibidos en 2010 y 2011.

Una encuesta publicada hoy por la cadena de televisión local Mega, sostuvo que más del 56% de los griegos creen que las tres instituciones acreedoras son responsables de que las negociaciones hayan llegado este fin de semana pasado a un punto muerto.

En cambio, un 37,4% de los griegos creen que la responsabilidad es el del gobierno de Tsipras.

Atenas y los acreedores internacionales negocian un acuerdo que le permitiría a Grecia obtener los 7.200 millones de euros que quedan dentro del segundo plan de asistencia financiera firmado por la troika de acreedores con el anterior gobierno heleno.

Este dinero habilitaría a Atenas a hacer frente a sus compromisos de deuda y evitar declarar un default a fin de mes, y le garantizaría una liquidez suficiente para seguir pagando sueldos y cumpliendo con su presupuesto interno.

Pero el gobierno de Tsipras y las tres instituciones acreedoras no han podido ponerse de acuerdo, principalmente, en cómo Atenas llegará a las metas macroeconómicas acordadas en las mesa de negociación. Los dos temas más importantes en discordia son las pensiones y el IVA.

“Depende de nuestros socios europeos decidir si, después de seis años de recesión, la prioridad debe ser una reforma fuerte para combatir la evasión impositiva, el poder de las élites y las fallas de la administración pública griega, o más medidas recesivas y más reducciones en las pensiones y en los sueldos reales”, desafió una fuente gubernamental en diálogo con el diario británico The Guardian.

Tsipras recordó recientemente que desde la firma en 2010 del primer rescate y hasta 2013, las pensiones en Grecia bajaron un promedio del 44,2% y las de la función pública un 48%, lo que, junto al fuerte aumento del desempleo, del 9% al 27%, contribuyó una contracción del producto bruto interno (PBI) del 25%.

Por eso, el gobierno griego sostiene que con el continuo aumento del desempleo, especialmente entre los más jóvenes, las pensiones se han vuelto un ingreso fundamental para muchas familias.

Además, según explicó hoy a la prensa la vocera de la CE, Annika Breidthardt, Grecia propuso un tipo de IVA estándar del 23 %, uno limitado del 11 % y uno superreducido del 6 % sobre “elementos muy limitados”, como los alimentos básicos.

Los acreedores, en cambio, según la vocera de la CE, piden sólo dos tipos de IVA, del 11 % y del 23 %.

Finalmente, la funcionaria destacó que no todas las metas macroeconómicas han sido acordadas ya. Mientras las tres instituciones internacionales piden a Atenas un ajuste del 1% del PBI este año, el gobierno griego sólo se mostró dispuesto a reducir un 0,04% del PBI y recién en 2016.

Este jueves los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán en Luxemburgo para una cumbre programada hace tiempo.

Los acreedores internacionales querían llegar a este encuentro con un preacuerdo cerrado, sin embargo, tras el fracaso de ayer y la suspensión de las negociaciones, todo indica que la cumbre podría convertirse en un campo de batalla para que ambas partes expongan sus frustraciones y sus acusaciones.

De cara a esta cita, el establishment financiero y político de la UE parece determinado a ejercer la mayor presión posible sobre Atenas para que flexibilice su posición antes que el ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, llegue a Luxemburgo.

Además de la baja generalizada de las bolsas europeas, hoy importante diario alemán hizo correr una versión de que la UE forzará a Grecia a imponer controles de capitales, un rumor que en meses pasados provocó el retiro de fondos masivos de bancos del país heleno e instaló el temor a una corrida bancaria generalizada, que fuerce a Atenas a tomar medidas extremas. /Télam

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