Modi avanza en su batalla contra los usureros y el dinero bajo el colchón

La batalla del Gobierno de Narandra Modi en la India contra los usureros y el dinero bajo el colchón avanza posiciones, gracias a un programa impulsado por el mandatario con el que ha logrado que en ocho meses 158,6 millones de indios abran cuentas bancarias, llevándolos así al ruedo financiero.

Modi avanza en su batalla contra los usureros y el dinero bajo el colchón

Según datos de 2014 del Banco Mundial, en la India hay 887,9 millones de personas mayores de 15 años, de los que una mitad tiene una cuenta bancaria y un 6,4% accede a préstamos a través de una entidad financiera, mientras que los demás que solicitan dinero se lo suelen pedir a sus familiares en un 32% o a prestamistas (12,6%).

Así las cosas, Modi lanzó el programa conocido por sus siglas en hindi PMJYD -Esquema de Financiación para la Gente del Primer Ministro- porque era “insostenible” que una larga mayoría de la población fuera “privada de facilidades bancarias básicas” advirtiendo del “ciclo perpetuo de exclusión y privación”.

Aunque el programa permite abrir una cuenta tras “mínimo papeleo” y sin necesidad de ingresar dinero, el resultado ha sido una inyección de 175.000 millones de rupias (2.735 millones de dólares), según datos oficiales de mayo por parte de usuarios que optaron por trasladar sus ahorros desde el escondrijo de casa hasta la caja fuerte del banco.

“¿Entendemos realmente qué hemos logrado para la economía?”, preguntaba la ministra india de Comercio e Industria, Nirmala Sitharaman, en declaraciones a la revista local The Week.

Lo que sí tenía claro Modi es qué reportaba para los usuarios este programa.

“Con una cuenta bancaria las familias tendrán acceso a facilidades crediticias y bancarias. Eso les permitirá evitar las garras de los prestamistas”, sentenciaba el mandatario indio en los folletos de presentación de la campaña en agosto.

Mientras Modi lanzaba entonces por todo lo alto el programa en Nueva Delhi, a unos pocos cientos de kilómetros, en un pequeño pueblo en el estado de Haryana, la adolescente Pinky explicaba a Efe cómo había caído en las “garras” de los usureros.

Pinky había perdido a su madre cuando su padre cayó gravemente enfermo, por lo que la familia pidió a un usurero local un préstamo de 80.000 rupias (1.250 dólares) para pagar su hospitalización y tratamiento, pero no fue suficiente.

Ahora, con mucho esfuerzo, Pinky (de 15 años), sus dos hermanos mayores y su abuela (que cobra una pequeña pensión) intentan devolver ese dinero para no perder las pocas propiedades que poseen y que sirvieron de aval.

Entre el trabajo de los hermanos como jornaleros y la pensión de la anciana reúnen al mes 5.000 rupias (unos 80 dólares), de las que 2.000 son destinadas para intentar subsistir, mientras que las 3.000 restantes las emplean en pagar el préstamo a un interés desorbitado.

Conocedor de esta problemática, Modi diseñó en paralelo con el PMJYD un seguro de accidente con el pago de 12 rupias (0,20 dólares) al año.

Además existe la posibilidad, seis meses después de la apertura de la cuenta, de tener un saldo negativo de hasta 5.000 rupias, lo que fue, según algunos críticos, el verdadero impulsor de la gran respuesta que recibió el programa.

Según reconocieron a Efe empleados de las entidades bancarias, asociadas a la campaña, ICICI y Oriental Bank of Commerce, que pidieron el anonimato, lo primero que preguntaban muchos a la hora de abrirse una cuenta es si podrían retirar de inmediato ese dinero.

Los empleados bancarios mostraron también su temor a la duplicación de cuentas, porque no existe ningún tipo de coordinación entre bancos para saber si un usuario se ha adscrito ya al programa.

Sunil Balgu, de 37 años, es un humilde comerciante que lleva casi dos décadas trabajando en el negocio de venta de las flores con las que se fabrican los tradicionales collares que portan los hindúes en las ceremonias o que dan en ofrenda a los dioses.

Balgu explicó a Efe desde el mercado de las especias en la zona antigua de Delhi que primero se abrió una cuenta corriente con el programa PMJYD y ahora espera optar a un préstamo del banco Mudra, instaurado en abril como parte del plan y que prevé dar préstamos de hasta 1 millón de rupias (15.000 dólares) a emprendedores y comerciantes.

“Los prestamistas privados nos cobran muchos intereses, nos tratan mal y te obligan a coger otro préstamo para pagar el primero. (…) Ahora queremos aprovechar el préstamo del Mudra Bank y ascender en la vida”, confesaba el comerciante.

Moncho Torres – EFE

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