Alertan de que bloguero saudí puede recibir otros 50 latigazos

Human Rights Watch (HRW) advirtió hoy de que el activista y bloguero saudí Raef Badaui, condenado a diez años de cárcel y a mil latigazos por insultar al islam, podría ser mañana azotado nuevamente.

El subdirector de HRW para Oriente Medio y el Norte de África, Joe Stork, denunció en un comunicado que Badaui espera a “ser azotado en público solamente por expresar sus opiniones pacíficamente”.

El Tribunal Supremo de Arabia Saudí confirmó esta semana la pena de diez años de prisión y mil latigazos y la multa de un millón de riales saudíes (alrededor de 266.000 dólares) impuesta contra el activista, que ya no puede apelar el caso.

Badaui, fundador del foro en internet Red Liberal Saudí y preso desde 2012 en la cárcel de Briman, en la ciudad de Yeda, está condenado por insultar al islam y dirigir críticas a la “Policía de la moral” del país.

La confirmación de la condena se produce después de que el pasado 2 de septiembre el bloguero fuera sentenciado a la misma pena por un tribunal, que estipuló que los mil latigazos le serían propinados en veinte semanas.

Badaui recibió el 9 de enero los primeros cincuenta, aunque las sesiones posteriores fueron suspendidas tras la presión de gobiernos y organizaciones internacionales de derechos humanos, que han pedido su liberación en varias ocasiones.

Las sesiones de latigazos tendrán lugar en público frente a la mezquita de Yufali, en el centro de Yeda, según HRW, que agregó que este castigo suele aplicarse con un vara de madera ligera en la espalda y las piernas, para causar moratones pero no desgarrar la piel.

En opinión de Stork, “todos los esfuerzos saudíes para mejorar la imagen del país a nivel internacional no pueden vencer este feo mensaje de intolerancia”.

Este bloguero es uno de los muchos activistas perseguidos en Arabia Saudí por expresar sus opiniones a través de internet y las redes sociales, que son vigiladas por las autoridades.

El abogado de Badaui, Walid al Jair, fue sentenciado en julio de 2014 a 15 años de prisión por criticar los abusos de derechos humanos en el reino saudí, mientras que el activista Fadhil al Manasif afronta 14 años de cárcel por ayudar a periodistas que cubrían protestas en las regiones de mayoría chií, según HRW.

“El trato cruel e injusto a Badaui es tristemente sólo una parte de la amplia ofensiva contra la disidencia pacífica en Arabia Saudí”, lamentó Stork.

La Justicia saudí acostumbra a castigar con severas penas de cárcel y latigazos los insultos o infracciones a la religión, basándose en una estricta aplicación de la sharía o ley islámica.

HRW critica que estos castigos corporales son contrarios a la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, que entró en vigor en 1987 y que Arabia Saudí ha ratificado.

EFE

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