Suicidio de joven reaviva debate por abusos en cárcel de Nueva York

Acusado de haber robado una mochila a los 16 años Kalief Browder se quitó la vida este sábado tras haber pasado tres años encerrado sin un proceso judicial en la prisión de Rikers Island de Nueva York, ha reavivado el debate por los abusos a menores en este centro penitenciario.

Suicidio de joven reaviva debate por abusos en cárcel de Nueva York

El joven de 22 años, se ahorcó en casa de sus padres después de haberse convertido, gracias a un artículo de The New Yorker en octubre de 2014, en una figura simbólica de la lucha contra las condiciones en este controvertido centro penitenciario.

“Tristemente, sabemos que los jóvenes que son arrestados y puestos en prisiones de adultos son más propensos a sufrir abusos físicos y emocionales, y tienen 36 veces más posibilidades de suicidarse”, dijo hoy a Efe Samantha Levine, una portavoz de Childrens Defense Fund-NY (CDF-NY), que defiende los derechos de los niños en Estados Unidos.

El testimonio que dio Browder una vez en libertad produjo un fuerte impacto en la opinión pública y atrajo la atención de celebridades como el rapero Jay Z, la estrella televisiva Rosie O’Donnell o hasta el senador Rand Paul, uno de los aspirantes republicanos a la Casa Blanca.

Browder entró en Rikers Island a los 16 años acusado de haber robado una mochila, y, según denunció, sufrió abusos de los trabajadores de la cárcel y de otros presos, por lo que trató de quitarse la vida en la cárcel en varias ocasiones.

El pasado abril salieron a la luz vídeos de cámaras de seguridad que plasman las palizas que Browder recibió por parte de un guardia y de sus compañeros.

“Cuando miras a los tres años que pasó en la cárcel y todos los horripilantes detalles que superó, es increíble que esto pudiera pasar a un adolescente en Nueva York. No fue torturado en un campo de prisiones en otro país. ¡Fue justo aquí!”, dijo a la revista neoyorquina el abogado, Paul V. Prestia.

El joven, del distrito de El Bronx, y que mantuvo su inocencia hasta que salió en mayo de 2013 después de que se retiraran los cargos, pasó dos años en confinamiento en solitario, prohibido para personas de 21 años y menos desde el pasado enero en la ciudad.

Su muerte ha devuelto a los titulares la problemática situación de Rikers Island y otras cárceles y hoy llevó a periódicos como The New York Times a utilizar sus editoriales para exigir reformas profundas.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, aseguró en un comunicado estar “fuertemente entristecido” por la muerte de Browder y mantuvo que la administración está trabajando “para asegurar que los neoyorquinos no pasen años en la cárcel esperando un juicio”.

“No hay razón por la que él haya tenido que pasar por esta dura experiencia, y su trágica muerte es un recordatorio de que debemos continuar trabajando cada día para proveer los servicios de salud mental necesarios que tantos neoyorquinos necesitan”, dijo el alcalde.

Por su parte, la familia de Browder responsabiliza a Rikers Island de la muerte del joven, cuya vida consideran que quedó truncada por el sistema: “Al final le fue imposible superar el dolor y tormento causados por las experiencias en su confinamiento solitario”, afirman en un comunicado.

El debate se reabre en el mismo momento en que el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, está impulsando la campaña “Raise the Age” para reformar las leyes juveniles y subir a 18 años la edad en que los jóvenes entran en las mismas cárceles que los adultos.

“Nueva York es actualmente uno de los dos únicos estados que arresta y procesa chicos de 16 y 17 años como adultos (…). Como la sesión legislativa de este año está a punto de acabar, llamamos al Gobernador y al legislativo a actuar rápidamente para remediar esta situación”, señaló hoy Levine.

El pasado agosto la fiscalía de Nueva York reveló en un informe “una generalizada y arraigada cultura de violencia” en el sistema penitenciario contra jóvenes que son víctimas de palizas rutinarias, excesivo confinamiento en solitario e indiferencia de los guardias ante peleas entre los presos.

De Blasio presentó en marzo un plan para reducir la violencia en Rikers Island, el complejo penitenciario más grande Nueva York con alrededor de 14.000 presos, mediante medidas como aumentar el número de cámaras de seguridad o expulsar las armas, drogas y contrabando de la cárcel. EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario