ONU pide parar lucha en Ucrania mientras Rusia y Occidente cruzan acusaciones

La ONU exigió hoy respeto al alto el fuego en Ucrania tras el aumento de los combates en los últimos días, una escalada de la que Rusia culpa a Kiev y que para Occidente es responsabilidad de Moscú y los separatistas prorrusos.

“El alto el fuego debe ser respetado completamente y la protección de los civiles tiene que ser una prioridad”, dijo el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, en una intervención ante el Consejo de Seguridad.

El máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas abordó de urgencia los últimos acontecimientos en Ucrania, después de los duros combates vividos esta semana en la localidad de Marinka.

Según la misión de observación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), actualmente se vive “un deterioro significativo de la situación de seguridad” y la lucha en Marinka supone un “preocupante nuevo desarrollo en el conflicto”.

Según datos de la ONU, el pasado miércoles, al menos 28 personas (9 de ellas civiles) murieron en los combates en esa zona, que han disparado de nuevo la tensión en el este de Ucrania tras una temporada de relativa calma.

Para la OSCE, la lucha en Marinka supone un giro a la situación de los últimos meses, cuando los combates se mantuvieron muy limitados a un puñado de áreas estratégicas, como la zona del aeropuerto de Donetsk.

“Nuestro análisis desde el terreno es que los niveles de tensión se han elevado y las violaciones del alto el fuego están haciéndose más frecuentes y también más severas”, dijo al Consejo Alexander Hug, el subdirector de esa misión, que intervino por videoconferencia.

Hug destacó que los civiles “continúan pagando un precio inaceptable” por el conflicto y señaló que “los dos bandos siguen instalando posiciones militares dentro y alrededor de infraestructuras civiles”, lo que desemboca en muertos y heridos entre la población.

Junto a Ucrania, Estados Unidos y otros países como Francia y el Reino Unido culparon abiertamente a Rusia de la lucha en Marinka y de la escalada de la violencia en el debate celebrado a continuación.

“Queda claro por los informes de la OSCE que este fue un asalto separatista contra unidades militares ucranianas. (…) Una acción de este tipo y a esta escala es claramente premeditada”, aseguró el embajador británico ante la ONU, Matthew Rycroft.

“Sabemos quien está apoyando a los separatistas. Hemos visto a soldados rusos capturados en Donbás (la región del este de Ucrania mayoritariamente de habla rusa). Hemos escuchado los intentos de Rusia para inventarse inocentes explicaciones de su presencia allí”, añadió Rycroft.

En esa línea, EE.UU. criticó el decreto firmado la pasada semana por el presidente ruso, Vladimir Putin, que declara información clasificada la muerte de militares rusos en operaciones especiales también en tiempo de paz, una decisión que según Washington busca tapar el “secreto a voces” que es la presencia de tropas del país en Ucrania.

Así lo aseguró la embajadora estadounidense, Samantha Power, que abogó por no relajar la presión sobre Rusia hasta que “los ucranianos logren la democracia estable, la integridad territorial y la soberanía que piden y merecen”.

Power, que la próxima semana viajará a Kiev, acusó a Moscú de violar los acuerdos de paz de Minsk sellados en febrero y de repetir en el este de Ucrania la estrategia que ya utilizó en otros territorios como Crimea, Abjasia y Osetia del Sur.

Mientras tanto, el embajador ruso, Vitaly Churkin, culpó a las autoridades ucranianas de los últimos combates y advirtió de que si se permite a Kiev continuar con sus actuales políticas la situación podría “caer fuera de control, con consecuencias impredecibles”.

Buena parte de los miembros del Consejo se centraron en pedir el respeto de los acuerdos de Minsk, que consideran la única herramienta diplomática posible, y la protección de los civiles.

Según datos de la ONU, más de 6.400 personas han perdido la vida como consecuencia del conflicto ucraniano, 400 de ellas después de la firma del alto el fuego.

Además, la lucha ha desplazado a más de 1,3 millones de personas a otras zonas del país, mientras que casi 870.000 ucranianos han buscado refugio en países vecinos.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario