Inundados y sin caminos, indígenas mueren por falta de asistencia médica y alimentación

El pasado 2 de mayo, el líder indígena Rosalino Moreira y su esposa intentaron, en vano, salir a buscar ayuda médica con su hijo de 7 meses enfermo y en brazos, desde de una región en el bajo chaco sin caminos, sin telefonía celular, ni otros medios de comunicación. Como ya sucediera a otros miembros de su comunidad, esta familia indígena, también tuvo que resignar la muerte de su pequeño hijo, luego de la infructuosa travesía de más de 15 km por un sendero anegado en agua.

Inundados y sin caminos, indígenas mueren por falta de asistencia médica y alimentación

El hecho ocurrió al momento de llegar a la Estancia Aurora, una de las tantas que se interponen entre los asentamientos indígenas conocidos como Colonia 96, Colonia 96 – 1 y Buena Vista, y la ruta que une las localidades de Pozo Colorado y Concepción en el Departamento de Presidente Hayes.

Estas comunidades, luego de las últimas lluvias y la consecuente crecida de los riachos y demás cursos de agua, están nuevamente aisladas, siendo únicamente posible la entrada y salida practicables por vía aérea. La situación de aislamiento de estas comunidades, que se repite cíclicamente con cada inundación, pese a ser conocida por la Gobernación de Pdte. Hayes, la SEN y el INDI, no ha merecido, empero, un tratamiento acorde a la gravedad del caso, que infortunadamente ha provocado la muerte de otro niño, de una larga lista de otras víctimas que han terminado sus vidas por la omisión criminal que persiste en el Estado a lo largo de los últimos años, al impedir a estas comunidades cuenten con caminos de todo tiempo que les permita recibir asistencia, o salir a buscarla cuando así la requieren.

Las comunidades indígenas, no solo las de Presidente Hayes, sino las de todo el país, están por completo excluidas de los planes de inversión pública en materia de infraestructura vial. El MOPC no cuenta con ningún programa específico, destinado a interconectar a las comunidades indígenas con las principales rutas, dejándolas, por tanto, a expensas de propietarios privados que restringen la libre circulación con total impunidad, impidiéndoles, por lo general, el paso por los caminos que ellos construyen en sus estancias.

La situación de aislamiento por falta de caminos, o por falta de garantías para circular por carreteras privadas, agravada por la inundaciones en el chaco, ha tenido a lo largo de estos años un costo terrible en vidas humanas que parece no conmover a nadie. Desde Tierraviva hemos denunciado en numerosas ocasiones estos hechos, incluso, promoviendo acciones de amparo para lograr garantías de asistencia mínima a la gente afectada.

De nada sirve tener ambulancias, hospitales y médicos si no hay cómo llegar hasta las víctimas de una situación tan injusta como la que estamos señalando.

¿Cuántas personas más tendrán que morir por la abdicación del Estado ante los grandes propietarios que impiden el paso de personas por sus inmensos latifundios? ¿Cuántas personas más serán privadas de atención médica y otros derechos y servicios básicos por la falta de diligencia y el desinterés del Estado en dotar de caminos públicos y de todo tiempo a las Comunidades Indígenas?

Ante esta situación, conscientes de la notoria falta de liderazgo del INDI en el ámbito gubernamental, a lo que se suma la nula sensibilidad social de un gobierno que ignora sus obligaciones en materia de derechos humanos y reduce la gestión pública al gerenciamiento de oportunidades de negocios para el mundo empresarial, solo nos resta apelar a la denuncia pública, de tal modo a sumar voces que sean capaces de exigir acciones concretas de protección y cuidado de las comunidades indígenas que hoy, más que en ningún otro periodo de gobierno, parecen estar completamente librados a su suerte. /Tierraviva

 

Ningún Comentario

Deja un comentario