Pekín acusa a EEUU de querer militarizar disputas en mar de China Meridional

Los planes de Estados Unidos de llevar a cabo patrullas conjuntas en el mar de China Meridional, donde China se disputa islas con Filipinas, Vietnam y otros países, son “un burdo acto de fuerza que amenaza con aumentar la militarización” de esas aguas, alertó hoy Pekín.

En un artículo publicado en el diario oficial “China Daily”, el viceministro chino de Exteriores, Liu Zhenmin, destaca que “los países que no están directamente afectados por las disputas deberían hablar con precaución sobre el conflicto, ser fieles a su compromiso de neutralidad y respetar los esfuerzos de los países de la región por mantener la paz y la estabilidad en el mar de China Meridional”.

Esta reacción se produce pocas horas después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, reiterara su “preocupación” por las reclamaciones territoriales del gigante asiático en las aguas en discordia, durante una conferencia de seguridad en Singapur a la que también asistieron representantes chinos.

El viceministro chino asegura que “algunos países, sin respeto hacia las evidencias históricas, los principios de la ley internacional y los hechos, quieren avivar las tensiones en el mar de China Meridional, exagerando las disputas y cantando a coro con países demandantes”, en clara alusión a Estados Unidos.

Washington justifica sus planes de patrullar en ese mar en el hecho de que la libertad de navegación no está garantizada en sus aguas, lo que el Gobierno chino niega.

“No hay ningún problema con ello, ni lo habrá”, señala Liu, quien añade que “China ha sido un fuerte defensor de que haya libertad de navegación por parte de todos los países en el mar de China Meridional”, aunque “sin abusos ni violaciones de soberanía”.

Sobre las obras de construcción chinas en islas en disputa, otro asunto criticado en las últimas semanas desde Washington, el viceministro reconoce su existencia, pero afirma que “no afectan ni van en contra de terceros países” e incluso los benefician, caso de los dos faros que China comenzó a construir en sendos atolones de las islas Spratly.

“China no puede ser acusada por sus actividades de construcción porque ello significaría que las de otros países en islas ilegalmente ocupadas en las islas Nansha (nombre con el que los chinos se refieren a las Spratly) son más reprobables”, subraya Liu, en referencia a proyectos conducidos por Filipinas y Vietnam.

EFE

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