Cepal hace llamamiento a Unasur para evaluar avances sociales

La directora de Desarrollo Social de de la Cepal, la brasileña Laís Abramo, pidió hoy en Montevideo en una reunión con delegados de la Unasur que sus países asistan a la primera Conferencia de Desarrollo Social de la Cepal para medir los avances y desafíos de Latinoamérica, por ser referencias en el tema.

Cepal hace llamamiento a Unasur para evaluar avances sociales

“Pienso que los países que componen la Unasur pueden tener un rol muy importante (…) justamente por el hecho de haber desarrollado políticas tan importantes y una visión tan coherente y articulada sobre esos temas. Tienen un rol central en esa discusión”, dijo Abramo ante el Consejo Suramericano de Desarrollo Social.

Uruguay acogió el encuentro en el marco de la Presidencia pro témpore que ejerce hasta abril del próximo año en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para dialogar sobre las perspectivas sociales pasado 2015, cuando dejan de regir los Objetivos de Desarrollo del Milenio firmados por Naciones Unidas.

Entre los varios desafíos repasados, la representante de la Comisión Económica para América y el Caribe (Cepal) alertó sobre las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentra gran parte de la población.

“Son personas que pueden volver a la situación de pobreza y que, en coyunturas de menor crecimiento (económico) que pueden tener impacto negativo en el mercado de trabajo, podemos tener un retroceso. Entonces no solamente estamos estancados sino que podemos volver hacia atrás”, sostuvo.

A su juicio, la agenda política debe concentrarse en erradicar las desigualdades sociales aún en tiempos de menor crecimiento económico, por lo que criticó las políticas de austeridad.

“Es la vieja idea de que solamente se puede distribuir la torta cuando la torta está creciendo. Esa idea de que es necesario primero esperar crecer la torta para después distribuirla es totalmente equivocada. La distribución en muchos momentos es incluso una condición para el crecimiento”, expresó Abramo.

Un ejemplo del impacto de las desigualdades es el alto índice del 22 % de jóvenes latinoamericanos de 15 a 29 años a quienes la brasileña rehuyó referirse bajo el término “ni-ni” (que no estudian ni trabajan).

“La verdad es que estos jóvenes no están en la escuela y no están ocupados en el mercado de trabajo remunerado. El 52 % son mujeres que ya son madres y están cuidando a sus hijos o son hermanas que cuidan a sus hermanos menores para que sus madres solas salgan a trabajar”, aclaró.

En su opinión, el dato demuestra que “el tema del cuidado (de otra persona), de una política integrada que en el caso de los jóvenes permita la conciliación entre estudios, formación profesional, trabajo y vida familiar es clave” si se quiere “bajar ese porcentaje, que es muy alto”.

Por su parte, el director de Asuntos Internacionales del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) de Uruguay, Pedro Schinca, coincidió con Abramo en la necesidad de enfoques que atiendan a los orígenes estructurales de las desigualdades a largo plazo, por lo que resaltó la creación de un Sistema de Cuidados uruguayo.

“Ahora se va a buscar una nueva generación de políticas sociales y un ejemplo de esto es el nuevo Sistema de Cuidados. Es un tipo de la nueva generación de políticas que no van directamente a los problemas de la emergencia social, a las cuestiones más urgentes (de los últimos diez años)”, explicó Schinca.

La primera Conferencia de Desarrollo Social de la Cepal -a la cual Abramo instó a los países de Unasur a participar- tendrá lugar el próximo noviembre en Lima.

Unasur está formada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

EFE

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