Ex asesor peruano se fuga cuando estaba cerca de extradición

El empresario peruano Martín Belaunde Lossio, ex asesor del presidente Ollanta Humala, se fugó hoy de la vivienda donde cumplía un arresto domiciliario en La Paz, cuando estaba cerca su extradición a Perú para que responda por las denuncias de corrupción en su contra.

Belaunde se fugó esta madrugada ayudado por la posible “negligencia” o la “presunta complicidad” de los policías que estaban a cargo de su custodia, quienes informaron sobre el suceso cuatro horas y media después de que ocurrió, dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en una rueda de prensa en La Paz.

“El Gobierno estaba haciendo lo que correspondía hacer en este caso. Estábamos a un paso prácticamente de entregar al señor Belaunde al Estado peruano y desafortunadamente se ha producido este hecho”, señaló Quintana.

Agregó que todas las unidades policiales están movilizadas para hallar a Belaunde y también han sido alertadas sobre su fuga la Interpol y las unidades de frontera de las Fuerzas Armadas.

Martín Belaunde, que asesoró a Humala en la campaña electoral de 2006, está acusado en Perú de gestionar intereses de empresas particulares para adjudicarles contratos con el Estado en Gobiernos regionales y obtener así beneficios económicos personales.

El empresario ingresó ilegalmente a Bolivia a fines de 2014 y solicitó refugio en este país, pero la Comisión Nacional del Refugiado (Conare) rechazó dos veces esta petición alegando que el peruano no probó ser un perseguido político.

En atención a una solicitud de las autoridades judiciales peruanas, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Bolivia ordenó el pasado 21 de enero el arresto domiciliario de Belaunde en La Paz.

En marzo pasado, el máximo tribunal de justicia de Bolivia amplió la vigencia de la detención domiciliaria hasta el 21 de mayo mientras avanzaban los trámites de Perú para pedir la extradición, que finalmente fue aprobada por el TSJ el pasado 11 de mayo.

Asimismo, el Tribunal Constitucional boliviano rechazó esta semana dos recursos planteados por la defensa de Belaunde para revocar su detención y evitar su extradición a Perú.

El abogado defensor del empresario, el boliviano Jorge Valda, denunció inicialmente que su cliente estaba desaparecido y que la Policía no supo explicar qué le sucedió.

En declaraciones a la radio Erbol, Valda señaló que era “bastante difícil” que Belaunde pudiera huir al tener “policías durmiendo en la misma casa”, por lo que consideró que las autoridades bolivianas tendrían que explicar qué ocurrió.

Horas más tarde, el abogado afirmó que desconoce dónde se encuentra el peruano y expresó su deseo de que “esté sano y salvo”.

Los familiares de Belaunde que le acogieron en su casa en La Paz para que cumpla su arresto domiciliario aseguraron que desconocían sus planes de fuga.

“No sabemos qué ha pasado, no sabemos si está vivo o está muerto (…) sólo sabemos que ha desaparecido y a toda la familia nos ha dejado consternados”, dijo Moisés Ocampo, sobrino del empresario, según la agencia estatal ABI.

Sostuvo que la última vez que le vieron fue el sábado en la noche y que esta mañana los custodios policiales les informaron que ya no estaba en la vivienda.

El ministro Quintana indicó que el arresto domiciliario “tiene como sustento una garantía personal”, por lo que indicó que los garantes que tenía Belaunde en Bolivia “tendrán que rendir cuentas ante la Justicia”.

La policía boliviana detuvo a seis personas supuestamente implicadas en la fuga del empresario, entre ellas a su compatriota y primo político, el chamán Yuliano Arista, propietario de la casa donde Belaunde cumplía su arresto domiciliario.

Arista, conocido en Bolivia como el “Curaca Blanco”, fue capturado en la ciudad de Santa Cruz (este) y el Ministerio Público le inició un proceso penal por su supuesta “complicidad” en el suceso, indicó el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero.

Los cuatro policías que custodiaban a Belaunde comparecieron ante un fiscal y serán procesados por “evasión culposa”.

Quintana dijo que los agentes no tienen excusas porque su “misión exclusiva” era vigilar a Belaunde y pidió a la Fiscalía investigar no sólo al equipo de custodia, sino también a sus superiores para establecer “el grado de responsabilidad de cada uno” en este caso.

“Vamos a ser implacables con quienes son encubridores, cómplices o responsables directos o indirectos de esta fuga. No vamos a permitir que ningún funcionario público en este caso tenga la más mínima licencia para delinquir”, afirmó.

EFE

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