Ucrania ha imputado por terrorismo a los dos militares rusos capturados el pasado domingo en el este del país, informó hoy Markiyán Lubkivski, asesor de la jefatura del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, antiguo KGB).


En esta imagen tomada de un video en Kiev el miércoles 27 de agosto de 2014 se ve a dos paracaidistas rusos capturados. Diez efectivos rusos de tropas especiales fueron capturados esta semana en Ucrania, lo que se suma a las pruebas de que Rusia, a pesar de sus negativas, está enviando soldados y armas a los separatistas que combaten con las fuerzas ucranianas. (Foto AP/Canal 5)

“Les informo de que el 19 de mayo, a los dos militares de las Fuerzas Armadas de Rusia, el capitán Yevgueni Yeroféyev y el sargento Alexánder Alexándrov, se les comunicó personalmente que son sospechosos de participar en actividades terroristas”, señaló Lubkivski en su cuenta de Facebook.

Los dos detenidos durante un combate con las fuerzas de Kiev junto a la ciudad de Schastie, en la región de Lugansk, han confesado ante una cámara ser oficiales en activo del GRU (inteligencia militar rusa) que cumplían una misión de reconocimiento desde el pasado mes de abril.

“La agresión rusa quedó al descubierto ante todo el mundo estos días, cuando militares ucranianos detuvieron a dos efectivos de las fuerzas especiales rusas, miembros de las tropas regulares de Rusia”, dijo hoy en rueda de prensa el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko.

Agregó que “los militares ucranianos cumplieron con todas las exigencias humanitarias” en el trato a los prisioneros, en contra de las afirmaciones del ministerio de Defensa ruso, que ha apuntado a la posibilidad de que Yeroféyev y Alexándrov fueron torturados para confesar su pertenencia al Ejército ruso.

A su vez, Lubkivski indicó que el SBU ofreció a los dos detenidos la posibilidad de llamar por teléfono a sus familiares, aunque precisó que sólo Yeroféev logró contactar con los suyos.

Mientras el Kremlin ha reiterado que no hay soldados rusos en territorio del país vecino, el ministerio de Defensa ruso reconoció que los dos detenidos son ciudadanos de ese país, pero aseguró que “en el momento de su detención, el 17 de mayo, ya no eran militares en activo de las Fuerzas Armadas rusas”.

“Nuestras órdenes eran vigilar a las unidades del enemigo en la primera línea”, reveló sin embargo Yeroféuev, que en un vídeo difundido por el SBU se identifica como oficial ruso en activo con rango de capitán y jefe de un grupo de 12 soldados, emplazado en la ciudad de Lugansk.EFE