Dos países en uno

Profesor, abogado y Máster en Ciencias Políticas.

En la insipiencia de estas líneas, dedicare estas palabras  a cuatro personas. 

A Helio Vera,  a quien me atrevo a plagiar, pero con honra, solamente el título de este artículo. (“Dos países en uno”, Capitulo III del Libro “En busca del hueso perdido”). También dedico estas letras a  Esteban Alexis González, a la NIÑA X, y a Edelio Morinigo.

En el desarrollo de este artículo, los lectores entenderán la razón de la dedicatoria.

En un Paraguay, nacen unos pocos “niños alegres de madres felices” como soñara Carlos M. Jiménez y Agustín Barboza en MI PATRIA SOÑADA. Desde la programada cesárea “porque se sufre menos”,  y el confort del Sanatorio Privado, hasta el correteo en algún shopping, exigiendo a la madre/padre que recargue la tarjeta de juegos, porque los 100.000 guaraníes de carga expiraron en 15 minutos. En el otro Paraguay, nació   Esteban Alexis, y como el, miles. Vivió cuatro meses, falleció en el transcurrir del patético periplo de encontrar un lugar en Terapia Intensiva de algún Hospital Público. Los doctores como excusa aún más patética, y pretendiendo esquivar el peso de la responsabilidad propia, y del estado,  esgrimieron que el niño llego con elevado grado de desnutrición, cuando bien sabido es que, el estado, como ente, es el que debe evitar la inseguridad alimentaria y nutricional, entendiéndose a esta como el  resultado de la falta de alguna o varias dimensiones sanitarias y abarca el hambre, la desnutrición, la pobreza y la malnutrición. Simplificando, al pequeño Esteban Alexis, este Paraguay, no le proporciono, primero, los alimentos suficientes para estar sano, y segundo, les medios hospitalarios para salvarse. Y Murió.

En un Paraguay, viven las niñas VIOLETAS. Estas niñas, tienen una visión bicromática de su rededor. Todo lo ven de color rosa a Violeta. Ataviadas de un atuendo color violeta y rosa, parten de su habitación, de igual tonalidad, al concierto de la artista del momento (que ya se imaginaran que nombre artístico ostenta). Furiosa con la madre/padre  por no tomar las previsiones de conseguir la entrada mas costosa (la amiga si consiguió), no disfrutan plenamente desde la platea, porque allí el acceso solo cuesta 250.000 guaraníes y eso no le da calidad de VIP. En el otro Paraguay vive la NIÑA X, y como ella miles. Desde la camita en la habitación compartida, ruega en la noche, que el cansancio se apodere del monstruo del padrastro y no reprise su acecho bestial hacia ella. Entre el medio sueño, casi cómplice  de la madre, ella implora que llegue el día. Sus ruegos no tuvieron eco esta vez. Fue violada en la madrugada. A la NIÑA X, este Paraguay no le proporciono la seguridad de tan siquiera poder dormir una noche en paz. El Ministerio Publico libero al monstruo que tenía 5 denuncias en su haber. El Juez no pudo ordenar que se le aleje de la bestia. Los médicos que antes la habían visto, no la revisaron porque “la niña parecía normal”. Y fue violada otra vez. Y quedo embarazada.

En un Paraguay vive Robert Osorio. Suboficial de la Policía Nacional. En demostración de la opulencia propia de los bandidos, no dudo en hacer ostentación de los lujos provenidos de la corrupción. Gasto 8.000 dólares en el cumpleaños de su esposa. Su sonrisa irónica en los medios, demostraba tener a  mano a la mejor amiga de la ilegalidad. La impunidad. Fue detenido. Posiblemente en breve quedara libre. En el otro Paraguay, vive Edelio Morinigo, será que vive??. Suboficial de la Policía Nacional. Comento a su esposa que iría a pescar, para extraer el sano recurso alimenticio, como ofrenda y para el humilde festejo del cumpleaños de su madre. Fue secuestrado. Su imagen en los medios demostraba angustia. Todavía no fue liberado y no sabemos si lo liberarán.

Aunque ganas me sobren, por razones de economía literaria requerida por la editorial, no me extenderé en casuística, ni en argumentaciones acerca de las causales del porque vivimos esta bifurcada realidad. Sí, creo dejar sembrada la posibilidad a los lectores,  de sumar ejemplos y debatir acerca de la o las causas de esta situación. Simplemente enlacé ideas y letras, para mencionar que los casos relatados, reflejan con precisión, y casi a modo de complemento,  la visión que magistralmente ya exponía el GRAN HELIO VERA, quien en su tiempo ya observaba que vivimos como en DOS PAISES EN UNO, y al mismo tiempo.

Un Comentario

Isaac Salgueiro

Ay país, país, país… Cantaba dolorido Piero a su Argentina de la dictadura, nosotros que hace más de dos décadas seguimos viviendo en transición, permanente transición, interminable diría yo, aún seguimos buscando culpables para demostrar que somos incapaces de proyectar una política de estado sería y responsable que pueda a mediano plazo dar algunas respuestas eficientes a la postergada ciudadanía…

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