Puente peatonal se convierte en el nuevo icono de Teherán

Un moderno y funcional puente peatonal concebido como un paseo entre dos de los mayores parques de Teherán se ha convertido en la atracción turística favorita y en el nuevo icono arquitectónico de la ciudad frente a las faraónicas obras que hasta ahora marcaron la nueva arquitectura en la República Islámica.

Puente peatonal se convierte en el nuevo icono de Teherán

El puente Tabiat, naturaleza en persa, ubicado en el centro geográfico de la ciudad y que sobrevuela una de las más antiguas y concurridas autopistas que conectan el norte y el sur de la capital iraní, fue inaugurado hace apenas un año y ya se ha convertido, con su estructura de acero y las luces de colores que lo iluminan al caer la noche, en el principal lugar de esparcimiento de los teheraníes.

En tan poco tiempo, el puente ha eclipsado obras como la descomunal Torre Milad, construida en 2007 y que con sus 435 metros de altura se ve desde toda la ciudad, pero que apenas recibe visitantes, o la Torre Azadi, la estructura triangular que sirve como puerta de Teherán construida por el último sha y que hasta la fecha protagonizaba todas las postales de la capital persa.

Cada día, unos 20.000 teheraníes, cifra que se duplica los fines de semana, pasean sobre el puente y disfrutan de las vistas que ofrece de la inmensa cordillera del Alborz, que con sus 4.500 metros de altitud domina Teherán con sus cimas nevadas.

Allí, entre los dos parques a los que une la estructura, los ciudadanos pasean, comen y gozan de un inusual paisaje en mitad del caos de tráfico habitual en las calles de la ciudad.

La obra está firmada por la joven arquitecta iraní Leila Araghian, que con tan solo 24 años y cuando aún era tan solo una estudiante, ganó el concurso de diseño que dio lugar a la construcción del puente, cuya obra también dirigió.

Araghian, que ahora reside en Canadá, ideó un puente de alta tecnología de 270 metros de largo, inspirado en las raíces de los árboles que dan la impresión de unir de forma natural la ciudad sobre la autopista, a 40 metros sobre el suelo.

En el interior de la estructura de acero hay tres niveles repletos de zonas comerciales, restaurantes y áreas de descanso y esparcimiento.

“No quería que fuera tan solo un puente que la gente usara para ir de un lado al otro, sino que fuera un lugar donde se quedaran y meditaran, no solo cruzaran”, dijo Araghian en declaraciones recientes a la prensa local.

Su diseño ha ganado varios premios internacionales, como los “Architizer A+”, que se falla en Nueva York, mientras que a otros no ha podido presentarse debido a las sanciones que pesan sobre su país y que impiden entre otras cosas entregar en Irán un premio internacional.

Precisamente, las sanciones también estuvieron apunto de dar al traste con el proyecto, ya que varias empresas se negaron en un principio a suministrar el software necesario para la ingeniería del puente por este motivo.

Los objetivos de la arquitecta parecen cumplidos de sobra, ya que como comentó a Efe Mohsen Golafruz, el responsable de la gestión cotidiana del puente, el uso que los ciudadanos hacen del mismo es intensivo y muy diverso.

“En los días normales vienen grupos de gente para hacer deporte por la mañana temprano. A partir de las 9 de la mañana vienen mujeres para también hacer deporte o desayunar tranquilamente. Hay excursiones escolares, y por la tarde, es la hora punta y se llena de paseantes que están hasta las 2 o 3 de la madrugada”, explicó.

Sam Yeganebajsh, un joven arquitecto que visita habitualmente el puente para hacer fotografías, destacó orgulloso lo “moderno” de la estructura y su exitoso diseño, que permite a las cuatro columnas que lo sustentan aguantar mucho peso sin perder la estética.

Teherán, una metrópolis de más de 12 millones de habitantes cuenta con un gran número de parques públicos, que son meticulosamente cuidados y respetados por las autoridades y por los ciudadanos, que día sí y día también abarrotan sus instalaciones para pasear y relajarse, haciendo gala del tradicional gusto persa por la naturaleza.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario