Policía egipcia usa la violencia sexual indiscriminadamente y con impunidad

Las fuerzas de seguridad egipcias egipcias utilizan la violencia sexual contra los detenidos, en ataques a “gran escala” y en un marco de impunidad, denunció hoy la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

En un informe, la FIDH asegura que estos casos han aumentado durante el régimen de Abdelfatah al Sisi, que lleva las riendas de Egipto desde que depuso en un golpe militar en julio de 2013 el entonces presidente islamista Mohamed Mursi.

La policía, los servicios secretos y los militares cometen violaciones, asaltos sexuales, los llamados “test de virginidad” y electrocución de genitales, entre otros crímenes, según las entrevistas realizadas a víctimas, abogados y ONG.

“La violencia sexual durante los arrestos, las similitudes en los métodos utilizados y la impunidad generalizada de la que gozan los autores, apuntan a una estrategia política cínica destinada a reprimir a la sociedad civil y silenciar a toda la oposición”, afirma el presidente de la FIDH, Karim Lahidji.

En el texto se apunta que la violencia sexual es empleada “indiscriminadamente” contra todos los detenidos, incluidos opositores, trabajadores de ONG, estudiantes, mujeres y aquellos percibidos como peligrosos para la moral pública, que es el caso de los homosexuales.

Este tipo de violencia es perpetrada “a gran escala” por las fuerzas de seguridad del Estado, lo que deja en entredicho las medidas del Gobierno para combatir el acoso sexual en Egipto, agrega el estudio.

Además, la violencia sexual está “ampliamente tolerada”, según la FIDH, que denuncia que ni los uniformados ni los civiles que cometen este crimen suelen responder ante la justicia.

Una activista de una ONG egipcia víctima de estos abusos explica en el informe que durante su arresto separaron a los mujeres jóvenes, las cachearon de cara a la pared, las acosaron sexualmente e insultaron.

“Traté de retirar la mano de uno de los miembros de la Seguridad Central de mis pantalones, pero me golpearon con sus armas hasta que ya no pude resistir”, narra.

En otro testimonio recogido en el informe, una estudiante -detenida en noviembre de 2013 en la comisaría cairota de Qasr al Nil- cuenta como fue encerrada en una celda del sótano donde había dos hombres en calzoncillos que se abalanzaron sobre ella.

Las mujeres han sido principalmente el blanco de los abusos de las fuerzas de seguridad y las primeras víctimas de la polarización política que se dio tras el derrocamiento de Mursi, sufriendo ataques de ambos bandos según eran percibidas por su vestimenta (veladas o no, por ejemplo) de una tendencia u otra.

Centrándose en las manifestantes, la FIDH señala que la violencia sexual contra ellas pretende alejar a las mujeres de la vida política.

El informe también indica que la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) ha sido víctima de una campaña de arrestos masivos y sufrido violencia sexual desde octubre de 2013.

La FIDH urge al Gobierno egipcio a poner fin inmediatamente a estos crímenes, cometidos por personas bajo su autoridad, y a investigar todas la denuncias, castigar a sus autores y acabar con la impunidad. EFE

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