La ONG Proud, contra la discriminación de la comunidad homosexual en Líbano

La ONG libanesa Proud (Orgullo) llevó a cabo hoy una serie de actividades en Beirut para concienciar sobre los problemas que sufre la comunidad de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales (LGTB) en este país y en el mundo árabe.

Coincidiendo con el día mundial contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, Proud proyectó varios documentales y organizó un foro de discusión en una sala de un hotel de la capital beirutí, junto a una exposición fotográfica.

Asimismo, organizó un espectáculo de danza contemporánea que estuvo salpicado de testimonios de homosexuales de Irak, Siria, Jordania y Líbano, quienes relataron su experiencia protegidos por el anonimato que les ofrecía una pantalla blanca, donde se proyectaba únicamente su sombra.

“Empleamos palabras simples, de manera simple para transmitir nuestro mensaje: dignidad, respeto y derechos humanos no solo para LGTB, sino para todo el mundo. Toda persona debe ser respetada y los Estados deben protegerla y no perseguirla”, dijo a Efe la integrante de Proud Cosette Maaluf.

Las actividades, que no contaron con demasiado éxito de público, estuvieron precedidas por la difusión de un vídeo desde hace una semana en todas las cadenas de televisión nacionales con el lema “Ser diferente no es una vergüenza”.

Según Maaluf, el vídeo “ha tenido éxito, lo que comprobamos en los medios sociales, ya que casi nadie lo atacó”.

A pesar de que en el Líbano la homosexualidad puede ser penada con un año de cárcel, este país está considerado como uno de los Estados árabes de la región más tolerantes con la comunidad LGTB.

“Es verdad que en el Líbano ha habido avances, pero aún son pequeños porque no se ha eliminado el artículo que criminaliza la homosexualidad”, dijo la activista, antes de precisar que esa ley prohíbe “las relaciones contra la naturaleza, pero no especifica qué es natural y qué no”.

Uno de los avances que destacó Maaluf fue la prohibición de los exámenes anales a los que eran sometidos los homosexuales cuando eran detenidos.

Amira Al Tabaa, una joven siria que desde hace un año vive en Beirut y trabaja en una ONG, declaró a Efe que su condición de lesbiana no le causaba muchos problemas en Siria.

De acuerdo con Al Tabaa, las mujeres no sufren la misma persecución que los hombres porque no se ve mal que dos mujeres tengan una relación muy cercana, siempre, claro está, que lo hagan con discreción, apunta.

Nur, un joven estudiante, destacó a Efe el escaso número de participantes, lo que, según él, se debe a que “todo el mundo tiene miedo”.

“Hay personas que no son de nuestra comunidad y nos apoyan, pero tienen miedo del qué dirán y de que los confundan, por eso se abstienen de asistir a estos actos. Nadie quiere salir de su armario”, agregó. EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario