Piden a comunidad internacional asumir culpa en inmigración

Amnistía Internacional denunció hoy las “condiciones espantosas” que padecen los inmigrantes en Libia o que transitan por ese país, y exigió a la comunidad internacional que asuma su culpa y despliegue barcos de salvamento adicionales en el Mediterráneo, y a Túnez y a Egipto que suavicen sus restricciones.

Piden a comunidad internacional asumir culpa en inmigración

En un informe titulado “Libia está llena de crueldad”, publicado en su página web, la organización advierte que la violencia que desde hace cuatro años sacude el país es una de las causas que hacen que muchos de los inmigrantes que antes habitaban el país acepten ahora arriesgar su vida para escapar a Europa a través del mar.

“Son travesías peligrosas e intentos desesperados en busca de seguridad hacia Europa”, subraya.

AI denuncia “las condiciones espantosas y horribles” de los centros de reclusión de inmigrantes, que suponen una violación de los derechos fundamentales de todo ser humano.

“Las condiciones espantosas para los inmigrantes, añadidas a la espiral de la anarquía y los conflictos armados, demuestran hasta qué punto la vida es peligrosa hoy en Libia”, subraya Philip Luther, director del programa Oriente Medio y África del Norte de AI.

“Sin medios legales para huir y buscar la seguridad, (los inmigrantes) son obligados a poner su vida a manos de traficantes que, cínicamente, mediante coacción, maltratan y atacan”, denuncia Luther.

El responsable humanitario lamenta que la comunidad internacional “se quede mirando” como Libia se hunde en el caos y permita que las milicias y a los grupos armados escapen a todo control.

“Los dirigentes del mundo deben asumir sus responsabilidades y las consecuencias, en particular, el flujo de refugiados e inmigrantes huyendo del conflicto y las violaciones de los derechos humanos endémicas en Libia”, recalca Luther.

Para paliar esta tragedia, Amnistía Internacional insta a la Unión Europea a desplegar barcos de salvamento adicionales en el Mediterráneo y a luchar contra las mafias, y pide a Túnez y Egipto que “suavicen las restricciones en sus fronteras con Libia y ofrezcan así un refugio a los inmigrantes”.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a derrocar el régimen dictatorial de Muamar al Gadafi.

Desde entonces, se ha convertido en lugar de tránsito hacia las costas de Europa para miles de africanos y sirios que huyen del hambre, la pobreza, la guerra y la falta de oportunidades en su lugar de origen a lo largo de sus 1.770 kilómetros de costas.

Esas costas están situadas a unos 300 kilómetros de la isla italiana de Lampedusa, considerada por miles de inmigrantes procedentes de África, Siria o de otras zonas de conflicto como una esperanza para entrar al continente europeo y huir así de los problemas en sus países originarios.

En las últimas semanas, más de 5.000 inmigrantes irregulares han sido rescatados en el Mediterráneo cuando trataban de cruzarlo rumbo a Italia, cerca de un millar han muerto ahogados y alrededor de 600 han sido detenidos por las autoridades de Libia cuando se preparaban para embarcar.

Un viaje en muchas ocasiones sin retorno que cuesta alrededor de mil euros por persona y del que se lucran mafias con conexiones en las dos orillas. EFE

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