Bachelet renueva gabinete en intento por revertir crisis de credibilidad

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, formalizó hoy su prometido cambio de gabinete, con cambios de ministros y mudanzas de otros, en una ceremonia que se realizó en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, en busca de dar un nuevo impulso a su mandato y enfrentar la intensa crisis de credibilidad que atraviesa su segunda administración.

Bachelet renueva gabinete en intento por revertir crisis de credibilidad

“Durante estos 14 meses, este equipo de 23 ministros y ministras ha trabajado intensamente para satisfacer las necesidades ciudadanas y para avanzar en los cambios comprometidos y el sentido de urgencia de las catástrofes que en este período asolaron a nuestra patria y su gente”, destacó Bachelet y puso de relieve que “hoy, chilenos y chilenas, sabemos que lo que prometemos lo cumplimos, aunque las circunstancias sean adversas”.

En el acto, Bachelet nombró cinco nuevos ministros: Marcelo Díaz (hasta hoy embajador en Argentina) en la Secretaría General de Gobierno; Jorge Insunza en la Secretaría General de la Presidencia; Rodrigo Valdés en Hacienda; Marcos Barraza en Desarrollo Social; y Ernesto Ottone en Cultura.

De su antiguo gabinete, ademaś, cuatro funcionarios cambian de cartera: Jorge Burgos pasó al Ministerio del Interior y dejó Defensa; José Antonio Gómez se fue de Justicia a Defensa; Javiera Blanco se trasladó de Trabajo a Justicia; y Ximena Rincón llega desde la Secretaría General de la Presidencia a la cartera laboral.

En esta línea, Bachelet destacó el trabajo realizado con el equipo saliente, con el que en 100 días avanzó en 56 medidas prioritarias y se convirtieron en ley 123 proyectos, algunos tan significativos como la reforma tributaria, el fin del sistema binominal y la ley de inclusión en educación.

“Hoy es tiempo de dar un nuevo impulso a la tarea de Gobierno, y en esta nueva fase tan exigente como inspiradora, se requiere poner renovadas energías y rostros nuevos al frente de las tareas que hemos comprometido al país y que la ciudadanía nos demanda. Por esta razón, he decidido, en el uso de mis facultades constitucionales, convocar a un nuevo equipo ministerial”, manifestó la mandataria.

Bachelet agradeció también el trabajo de quienes dejan el Gobierno -Rodrigo Peñailillo, Alberto Arenas, Álvaro Elizalde, Fernanda Villegas y Claudia Barattini- y confió en que “los pasos dados en este primer año van a ser vistos como un punto de inflexión hacia una sociedad más equitativa, más ciudadana, con más bienestar y oportunidades, más democrática y transparente”.

La sorpresa de este cambio de gabinete la dio la salida del ministro de Hacienda, Alberto Arenas, quien lideró la discusión sobre la Reforma Tributaria y generó recelos en el sector empresarial, desde donde nunca vieron con buenos ojos su desempeño, para ser reemplazado por el economista y hasta hoy presidente del Banco Estado, Rodrigo Valdés, militante del Partido Por la Democracia, y ex subdirector del Departamento Europeo y de las Américas del FMI.

Valdés agradeció la designación, consideró que es “el momento de ir trabajar” y lamentó la “pequeña desventaja de no haber sido parte del equipo ministerial”, por lo que le toca ponerse “al día”.

Sobre este nombramiento, el titular de la Confederación de la Producción y Comercio (CPC), Alberto Salas, destacó que Valdés “tiene otro nivel de relación con el sector privado, es un distinguido economista, con una destacada trayectoria, tanto en el sector público como privado”.

Desde la oposición, el presidente de Renovación Nacional (RN), Cristian Monckeberg, celebró la decisión de la mandataria, pidió que “se retome la agenda, para que el gobierno se preocupe de lo que preocupa a la ciudadanía” y destacó “el golpe de timón, que podrá ser tardío, pero podrá permitir recuperar una agenda que estaba perdida”.

En tanto, el jefe de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, emplazó a Bachelet a precisar “cuál será la filosofía de este nuevo gobierno” y pidió saber si las modificaciones de gabinete “reflejan la vocación de un giro a la moderación”.

El cambio de gabinete es consecuencia del desplome en la credibilidad de Bachelet en las últimas encuestas de opinión, luego de terminar el 2014 con un alza en su popularidad por la aprobación de la Reforma Tributaria, la primera etapa de la Reforma Educativa, el cambio del sistema electoral binominal (heredado de la dictadura de Pinochet) y la aprobación del Acuerdo de Unión Civil.

Esa buena imagen se cayó bruscamente al destaparse el llamado “escándalo Caval”, que le costó el cargo a su hijo, Sebastián Dávalos, como director sociocultural del Palacio de La Moneda, involucrado en una cuestionada compra de terrenos en la localidad de Machalí. /Télam

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