Crisis de Ucrania y tensiones con Rusia centran las presidenciales polacas

La crisis en la vecina Ucrania, las tensas relaciones con Moscú y la necesidad de fortalecer el Ejército ante el temor al expansionismo ruso han centrado el último tramo de la campaña de los comicios presidenciales polacos, con el liberal Bronislaw Komorowski como claro favorito para la reelección.

Crisis de Ucrania y tensiones con Rusia centran las presidenciales polacas

Ucrania y Rusia marcan desde hace ya más de un año la agenda nacional e internacional de Polonia, donde se mira con recelo el desarrollo del conflicto ucraniano y se teme que sea sólo el principio de un avance ruso hacia Occidente.

Tanto Komorowski como su rival más directo en la carrera por la Presidencia, el conservador-nacionalista Andrzej Duda, han insistido en las últimas semanas en la necesidad de fortalecer el llamado flanco oriental de Polonia, modernizar las fuerzas armadas y, sobre todo, lograr la anhelada presencia estable de fuerzas de la OTAN en suelo polaco.

En la recta final de la campaña hacia la Presidencia, que tiene un carácter más representativo que ejecutivo, se comprueba que la retórica antirrusa todavía vende en Polonia, y Komorowski la usa sin complejos, alertando de la amenaza que supone Rusia.

El presidente ha anunciado además que Polonia destinará a las partidas de Defensa más del 2 % de su PIB a partir de 2016, lo que ha convertido al país centroeuropeo en un cotizado mercado para los contratistas de armas de todo el mundo, y ha dado luz verde a la creación de un batallón conjunto con Lituania.

Para el aspirante Duda este discurso y las medidas anunciadas no son más que “parches” en unas políticas de Defensa y Exterior que, en su opinión, son un auténtico “fracaso”, y no son tomadas en serio por los socios europeos y de la OTAN, como demuestra el titubeo de la Alianza a la hora de desplegar fuerzas en territorio polaco.

Un ejemplo de lo que él considera “fracaso”, y que sin duda pretende rentabilizar en el último tramo de campaña, es la ausencia hoy de los grandes líderes mundiales en la conmemoración en Gdansk del 70 aniversario del final de la II Guerra Mundial, una cita que pretendía competir con la tradicional celebración del 9 de mayo en Moscú.

Sólo un puñado de líderes occidentales han confirmado su presencia en el desfile militar de Moscú, en una decisión que muestra su disconformidad con la política internacional de Rusia, pero los actos de Gdansk tampoco contarán con representantes internacionales de peso.

Los principales países de la Unión Europea y la OTAN temen que enviar a sus dirigentes a Gdansk pueda agravar las relaciones con el Kremlin, por lo que la ceremonia polaca será una sombra del gran evento que Komorowski planeó meses atrás.

Varapalo para Komorowski días antes de las elecciones y oportunidad para Duda de rebañar algunos votos, aunque todos los sondeos -elaborados antes de conocer el plantón de la conmemoración de Gdansk- dan la victoria al actual presidente.

Más allá de Rusia y Ucrania, Andrzej Duda se ha mostrado en la campaña como paladín de las políticas sociales y de la reducción de impuestos, con recetas muy similares a las que en su momento propuso el primer ministro húngaro Viktor Orban para atraer el voto de los marginados del crecimiento económico.

Su partido, Ley y Justicia, es una formación nacionalista, conservadora en un sentido tradicionalista y, a la vez, con una política económica y social propia de cualquier partido de la izquierda europea.

Esta curiosa amalgama hace que, por ejemplo, Duda se posicione en contra de la fecundación in vitro e incluso pida penas de prisión para los facultativos que la practiquen, al considerar que la manipulación de embriones es un ataque al derecho a la vida.

“Duda es un integrista”, ha dicho Komorowski en un contraataque para captar el voto de la Polonia de clase media que quiere dejar atrás el inmovilismo del catolicismo más rancio.

Por ahora la ventaja es para Komorowski, y los últimos sondeos auguran que se impondrá el domingo con más del 40 % de los votos frente al 27 % de Duda.

Si se cumple este escenario y ninguno de los aspirantes supera el 50 %, será necesario acudir a la segunda vuelta prevista para el 25 de mayo, en la que sólo se medirán los dos candidatos más votados en la primera y en la que se espera que gane Komorowski. EFE

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